miércoles, septiembre 28, 2005

Educadores

De algún modo extraño, orgánico quizá, Edith me enseñó que la mejor forma de empezar a contestar una pregunta de Jimena, desde que empezó Jime a hacer preguntas, era con otra pregunta: "¿Tú porqué crees?". Al observar, aprender y repetir, se nos hizo hábito tratar así todas las preguntas de los niños a nuestro alrededor. Yo siempre he creído que es la mejor forma de abordar las dudas de los niños pero este post (de uno de mis top 5 blog favoritos, cuando postea) sumado a mi propia experiencia con mis sobrinos, me produce cierta desesperanza.

Edith tiene vocación de maestra y desde niña destacó en su barrio (pueblo, colonia) por su capacidad para explicar lo más dificil de la forma más sencilla. Tener una "maestra" así, combinada con mamá, ha hecho que Jimena no sólo no tenga miedo de preguntar nada sino que es descaradamente preguntona. Yo he ido aprendiendo a tratar esa curiosidad infinita. Al principio me costaba trabajo porque ni remotamente puedo competir con Edith en poner en palabras sencillas conceptos complejos. Yo soy muy enredado y divago por medio universo antes de llegar al punto donde quiero llegar, y, típico, llego tan cansado que ya ni sé cuál era el famoso punto.

Pero descubrí que el viaje, ese estilo de "viajar" para dar una respuesta, era tan atractivo para Jimena como las respuestas poderosas y sencillas de Edith. La curiosidad no tiene límites ni ha muerto Miguel. Lo que sí es tristemente cierto es que el hábito, la costumbre, el gen de la curiosidad en los niños es muy fácil de "adormecer". Mis sobrinos, con los que tengo buena relación física y emocional (son pequeños, de dos, tres y cuatro años) no sólo no son curiosos sino que "rechazan" la plática, el cuestionamiento. No siempre, no todo el tiempo y por supuesto que surgen chispazos de la curiosidad, que es como "física". Pero a la hora de tratar de interactuar con ellos un poco más, las otras costumbres brincan, y no son muy receptivos a diferentes formas de tratar con su curiosidad.

Edith puede casi siempre sacarles plática y explicarles cosas. Si logra sumergirlos en un ambiente "propicio" claro que puede despertar esa curiosidad dormida. Pero no debería ser necesario un talento especial (como el de Edith) ni un ambiente especial para lograr eso. Es triste que la gente no se haga preguntas, pero es mucho más triste que los niños no hagan preguntas. Los adultos tienen, en teoría, la capacidad de elección, hacerlas o no (condicionados por su formación, cierto), pero los niños deberían ser premiados por sus preguntas (aún las que parecen chistes, bromas, absurdos) y no, como son, reprimidos.

martes, septiembre 27, 2005

Tomar partido

Un muy buen nuevo amigo me dijo ayer que es necesario tomar partido entre los únicos dos que, al parecer, tienen posibilidades de ganar la Presidencia de México el proximo año: Andrés Manuel (ahora se usa mucho que en pláticas serias se le diga por su nombre, como si no diciendo su apodo se conjurara su poder) y Roberto Madrazo (Montiel who?).

Con la sorpresa que ha resultado ser Felipillo mis esperanzas han crecido considerablemente para no tener que verme en esa decisión de la que, en realidad, no es fácil (no sería fácil) zafarse si se presentara.

Elegir entre dos opciones muy malas es el escenario más negro que México ha tenido en mucho tiempo, quizá desde 1976 donde, de plano, no hubo de dónde elegir y el único candidato a la Presidencia fue José López Portillo. Si en mayo de 2000 me hubieran hecho una sinopsis (que por corta que fuera hubiera durado días) de todos los errores que Fox iba a cometer en su Presidencia yo de todos modos hubiera votado por él. No estoy arrepentido de mi voto aunque no puedo decir que el actual presidente tiene mi apoyo. Era necesario sacar al PRI de Los Pinos.

Daniel Salinas dice que ha decidido su voto a favor de cualquier candidato (más probablemente AMLO) que compita con Madrazo porque es necesario evitar el regreso del PRI al gobierno. Él habla desde su propia experiencia porque no ha "sufrido" al Peje en carne propia (y claro, está sufriendo la corrupción demencial que el peor PRI acostumbra). Pero AMLO no baila mal las calmadas, el deterioro de la ciudad está muy bien maquillado por las obras bonitas (Reforma y el Centro Histórico están más bonitos que nunca y eso no es poco) pero para los que vivimos la ciudad y la conocemos, el deterioro es patente y muy sintomático en el Metro, servicio público que fue orgullo nacional (y verdaderamente democrático, por el alcance de su uso) pero que representa una apuesta a largo plazo (la inversión en nuevas líneas y el mantenimiento de las actuales, en una ciudad con el suelo que tiene el DF, es costosísimo). Y el largo plazo es algo que no se les da a los políticos. El Metro requiere que las tarifas suban para poder mantenerse y expanderse y se le dejó morir los últimos 8 años de administración perredista. Ahora desplaza a millón y medio de personas diarias menos de las que desplazaba hace 8 años y lo hace con más incidencia delictiva, menos eficiencia, más lentamente y con mayores interrupciones.

A mí me gusta la empresa, la vida de la iniciativa privada, porque mide las cosas. Y las mediciones, si bien siempre son manipulables, son más objetivas que las encuestas que miden la felicidad de los habitantes. A falta de pan, tortillas. Un Gobierno que pudiera dar información sobre lo que ahora gastan en transporte ese millón y medio de personas que ya no se transportan en metro. Que diera información del costo que tiene para la ciudad cada viaje-hombre por cada uno de los medios de transporte. Que, informando, recomendara a sus habitantes las mejores opciones de transporte según sus necesidades de tiempo y costo. Que ocupara los pagos de tenencias vehiculares para bacheo y pavimentación. Que no sacara dinero de una caja para subsidiar otra. Que apostara a largo plazo, que nos hiciera partícipes de la viabilidad de nuestra ciudad a largo plazo.

La campaña de Madrazo es "para que las cosas se hagan" o algo así. El escándalo político de la semana (hay que competir con "Bailando por un sueño") fue la entrevista de Salinas en Televisa. Ver a Salinas ser entrevistado y no contestar nada sino decir lo que el tipo quería decir, lejos de maravillarme, me pareció un patético viaje al pasado, a un México que ya no quiero que regrese. A un México donde sólo el gobernante sabe lo que es bueno para nosotros (y que en realidad no lo sabe). Pero, oh paradoja!, AMLO es exactamente igual en las entrevistas. Contesta lo que quiere contestar, y dice lo que quiere decir. El interlocutor, sus preguntas, las preguntas de todos nosotros, no importan. Si ese es el precio de que "las cosas se hagan" yo creo que algo estamos planteando mal.

Ese mismo amigo me dice que uno, en lo personal, define los objetivos que tiene y que a partir de eso lucha por conseguirlos. El mismo que me dijo que me tendría que rendir ante la evidencia de los pésimos candidatos para el próximo año y tendría que escoger "al menos malo". No, no quiero escoger al menos malo. Soy solamente un voto, un sesenteavo de millonésimo de los posibles electores. No puedo ni quiero ser responsable entre elegir a un ladrón infinito que arrasaría con lo poco que queda del país (por ejemplo, sacar la "reforma energética" y malbaratar Pemex como malbarataron la banca) y un inepto (o miope) que piensa que regalando dinero es como vamos a conseguir que este país deje de ser subdesarrollado. Ninguno de los dos. Sencillamente, entre esas dos opciones, no quiero ninguna.

Pasar de largo, cruzar los brazos

viernes, septiembre 23, 2005

731

El sentimiento del miedo es anterior a la conciencia. Mi mamá me recomendó hablar con Jimena, ayudarala a que venza sus miedos más temprano, más pronto, "antes en la vida" de lo que yo lo hice. Espejismos, fractales, caleidoscopios.

Estamos embarazados. Lo supimos hace dos semanas y ahora ya podemos publicarlo. Teníamos miedo, no lo planeamos. Tenemos miedo. Bebé (sin género, so far) nacerá por el 15 de mayo, ya reportaré detalles.

Y siempre, en esos ciclos, en esos eternos retornos, el amor nos aplasta, primero a los dos, a Edith y a mí y ahora a los tres, inclyendo a Jimena, a quien la noticia la emocionó mucho más de lo que nos imaginamos. A veces, pocas, siento que no podré conocerla bien, así de grande, de enorme me parece mi hija.

Hace dos años que empecé este rincón, esto que llamé "la internet interpretada por mí". Narrar mi vida bloguera me apasiona y me apena. Las páginas, las palabras, la pequeña historia está toda ahí. Los afectos, amigos, cariños y gustos (poquísimos disgustos) también están todos aquí, a lo largo de más de 450 posts. La frase esa de "tanta tinta vertida" me parece tan lejana pero definitivamente me es cara, me gusta lo que simboliza, quisiera pensar en una que lo diga mejor. Los bytes, los caracteres, las teclas, las barras de desplazamiento, las súbitas "ideas para post" tan virtuales, efímeras, "weightless" como los propios posts.

"El leve Pedro" era un cuentito sobre un señor, un campesino sin peso en uno de los libros de lecturas de la primaria. Me gusta acordarme de esas cosas con Edith; me la imagino niña, con carita triste y pecosa, bonita siempre. Yo llevaba un libro de lecturas por año. Jimena lleva siete este año y ya leyó uno. Está preocupada porque en la nueva escuela no puede platicar durante el día, sólo durante el recreo y eso la hace sentir que "no es ella misma". No me gusta tanto orden para ella. Pero menos orden solo en Montessori, de donde la sacamos por falta de referencias.

No hay lugar perfecto, no hay viejos sabios, no hay formas continuas a las que no les falle el suaje. No soy nihilista para nada. Pero por supuesto, no puedo negar la existencia de la nada.

Gracias tantas, muchas, a tantos, que por días o meses o años han pasado por aquí a leer. No tienen idea, de verdad, de la emoción que me da sentirme leído.

jueves, septiembre 22, 2005

Movimiento

En la celebración de los 10 años de Amazon.com publicaron un top 10 (o top 25?) de cada una de las categorías de los productos y autores más vendedores. No me sorprendió el primer lugar en libros (JK Rowling), pero sí el segundo.

¿Quién se ha llevado mi queso? es lo que todo mundo diría "libros de superación personal". En una fábula bastante babosa explican la resistencia al cambio que tiene la mayoría de la gente. En negocios esa tendencia de "management" creció de manera muy importante durante los 90's, cuando se decía que el cambio era la única constante. Lo que el librito no decia era que el cambio es permanente, que todo mundo lo ha sufrido y todo el mundo lo ha rechazado, durante todos los tiempos, y que es uno de los motores de la civilización entendida "occidentalmente" (de forma opuesta al oriental, enfocado en la preeminencia y la inmovilidad).

Cuando lo leí tuve la oportunidad de compartirlo con Jimena, que tenía menos de dos años y a ella la fábula de ratones y quesos le vino bastante bien. Desde ese momento tomó una nueva conciencia de sus miedos y aprendió a aceptarlos y vivir con ellos. De algunos, no de todos, pero fue muy interesante observar como esos pequeños "memes" se insertaban en lo profundo de su ser. Su naturaleza es de preocupación, responsabilidad, entendimiento y el cambio lo que provoca es que esas bases no parezcan sólidas si se basan en posesiones y apegos.

Cada paso que damos, el movimiento en sí mismo, su naturaleza, implica un riesgo de cambio. Todo movimiento genera probabilidad y toda probabilidad tiene una (o varias, muchas) escalas de medición.

El análisis del riesgo que se corre ante el cambio suele llamarse miedo

miércoles, septiembre 21, 2005

Against all odds

En Av. Cuauhtémoc esquina con Municipio Libre, casi diario, de seis a nueve de la tarde/noche, un tipo en silla de ruedas se pone a pedir dinero con su familia (dos hijos, de unos 10 y 7 años). El "alto" dura unos 30 ó 40 segundos, 15 de los cuales el tipo hace un intento de malabarismo con dos naranjas y los demás los dedica a recorrer los carriles para pedir limosna.

A veces pone un letrero que dice "necesito alimentar a mi familia" y no hace el juego con las naranjas. Ese crucero, sobre Av. Cuauhtémoc, tiene la particularidad que el carril de extrema izquierda está casi siempre libre y los que somos muy salvajes para manejar lo tomamos para rebasar a todos los demás. Es una maniobra algo loca puesto que por lo regular, atravesando la calle hay camiones estacionados sobre la avenida (que se supone que es eje vial, pero como tiene siete carriles no se afecta tanto a esa altura) y hay que acelerar bastante de arranque para lograr el rebase. De cualquier forma, yo sólo necesito un carril puesto que en el sémaforo inmediato siguiente doy vuelta justamente a la izquierda.

Llevo viviendo en mi actual domicilio ya tres años y meses. El tipo se pone a trabajar en esa esquina desde que yo me acuerdo que paso por ahí. Ya me he llevado varios sustos porque, por lo general, se estaciona en el carril que yo uso para rebasar a contar su dinero o bien a organizarse para recorrer los carriles. No soy el único loco para manejar en México DF, de eso pueden estar seguros. Pero el tipo, que yo sepa, ha sobrevivido y no ha sufrido accidentes en tres años de trabajar en un crucero que es, de todas formas, peligroso.

Cualquier compañía de seguros que analice el riesgo al que el señor se expone en su trabajo (ellos así le llaman, no me vean feo) cobraría una prima de cobertura altísima, el riesgo es enorme. Y de todos modos el tipo trabaja, alimenta a su familia y, por lo que he visto, tiene una jornada de trabajo reducida. Su trabajo, aunque sin prestaciones sociales, parece ser suficiente, puesto que sigue ahí, trabajando en el crucero.

Y sigue vivo y no lo he atropellado yo ni ningún otro loco de Avenida Cuauhtémoc.

martes, septiembre 20, 2005

Pagos a plazos

En Finanzas y en las instituciones financieras en general no existe un "Director de Crédito" como tal, encargado completamente de una unidad de negocios, sino, por lo regular, existe un "Director de Riesgo" a quien le competen las áreas de "otorgamiento de crédito" y "recuperación" (venta y cobranza, más fácil).

Los banqueros dicen que el "quid" de un banco es cobrar. Regalar dinero (otorgar crédito) lo hace cualquiera, el chiste es recuperar tanto el dinero prestado como los beneficios del préstamo (intereses y comisiones). Un buen banquero diría que el otorgamiento del crédito es clave en la recuperación puesto que, al prestar dinero, debe siempre evaluarse la capacidad y la probabilidad de recuperar el dinero prestado.

La combinación entre las probabilidades calculadas al otorgar el crédito y el comportamiento de los pagadores una vez otorgado el crédito es lo que se llama "riesgo" y es lo que constituye la base de toda la actividad bancaria. Las dos cosas, el repartir el dinero, y luego recuperarlo son, en general, la base del capitalismo.

Esto no es nuevo y ya lo sabían los comerciantes judíos holandeses del siglo XVI y XVII. Los métodos de recuperación de aquellos años incluían cotidianamente las espadas primero y las pistolas y los cañones después, por lo que los que usamos el crédito, herederos de las experiencias centenarias, sabemos que es mejor pagar de volada para evitar llegar a esas instancias, a las que los prestamistas les gusta llegar muy rápido.

La particularidad de México es, sin embargo, justo la contraria. Católicos fervientes, nos la vivimos pidiéndole a Dios que nos perdone nuestras deudas y con ese pretexto por lo regular no las pagamos. Frecuentemente se señala que la bancarización es un índice importante para medir el desarrollo económico y en México la bancarización es mínima, apenas un 30% de la población es usuaria de servicios bancarios.

Pero si nos vamos a analizar el crédito descubrimos que los índices son aún menores. El total de créditos comerciales otorgados por la banca en México no pasa del 20% del PIB (En España es de cerca del 90% y en USA de más del 110%) y de ese total, más del 50% es en el peor de todos los créditos: el crédito al consumo. Bajísimo crédito comercial (para empresas), bajo crédito a proyectos de infraestructura y bajo crédito para casas (hipotecario) a pesar del aparente boom que estamos viviendo por la política de vivienda de Fox, una de las pocas medianamente exitosas del sexenio.

La gente de financiamiento automotriz con la que hablo me dice que el mexicano prefiere comprar de contado sus autos y que por ello los servicios financieros no representan un gran porcentaje de los autos vendidos. No por lo menos como en otros paises.

México es, pues, un país de alto riesgo. El que decide prestar lo hace a tasas altísimas, porque la tasa es, en teoría, proporcional al riesgo. Cuando el que decide pedir prestado se da cuenta del robo del que es víctima menos paga porque sabe que lo están estafando, pero al no pagar contribuye a que el índice de riesgo siga alto y que por lo tanto los prestamistas tengan buen pretexto para seguir abusando.

El círculo vicioso lleva 30 años y no se ve que se rompa por ningún lado. Sin servicios financieros de calidad y accesibles el pais nomás no va a salir de donde está (sumido en el hoyo del subdesarrollo). Pero eso va junto con pegado con nuestra cultura de pagar. El dilema del huevo y la gallina parace rodear cada uno de los problemas de la agenda nacional.

Los idealistas sesentayocheros decían que el que detenta el poder tiene la obligación de ser más generoso. En este caso, los banqueros deberían de ser los primeros en tender la mano moderando sus tasas para promover más créditos y más pagos. Pero eso provocaría que ganaran el mismo dinero que ganan ahora (en utilidades) con mucho más trabajo (atendiendo más clientes) y eso va en contra de los principios de empresas medidas por trimestres que deben entregar resultados inmediatos (dar resultados a 10 años ya no parece interesarle a nadie). Sin duda los beneficios sólo se verían al pasar el tiempo, cuando la economía y el país crecieran y los 15 millones de nuevos clientes en lugar de deber 100 dólares deban 1,500. Pero insisto, eso solo pasaría a lo largo de 10 años y nadie podría "colgarse la medalla" de haber logrado ese crecimiento tanto en la institución como en el país.

¿Quién en México se preocupa genuinamente por nuestros hijos?

jueves, septiembre 15, 2005

San Salvador

A pesar de ser compañeros de blog-generación y de haber intercambiado cordiales links desde esa lejana bloginfancia, reconozco que me costó trabajo aficionarme al blog oficial de Salvador Leal.com. El primer hilo conductor fue que somos vecinos de barrio, aunque él vive en el extremo poniente del mismo y yo en el oriente (y el es originario y yo migrante y él es católico y yo ateo y el es galán y yo feo y él es joven y yo viejo y él es ITAM y yo UIA). En fin, podía parecer que somos, de alguna forma, parecidos: Clasemedieros wannabes algo agringados. Pero no, ni él ni yo somos eso, y, por supuesto, no solamente somos algo parecido a eso.

Su post sobre la forma en la que dejó la Congregación de los Santos Champús me confirmó lo que he venido aprendiendo el último año de lectura mucho más atenta de su blog: Salvador está creciendo, apenas, y será un tipo, algún día, con fuerte influencia en México. Tiene el ingrediente principal: Inocencia.

Salvador cree en el mundo y cree que el mundo es mejor y continuará siendo mejor. Cree que él trabaja para hacer un mundo mejor y que su trabajo rendirá frutos visibles, tangibles y, claro, disfrutables por él mismo. No es una inocencia desinformada, de la que se confunde con pendejez. Es una inocencia deliberada y descarada incluso, es la inocencia que dice, si supiera decir malas palabras: Pinche destino, por más culero que te veas, me la pelas, no existes.

Hasta en las formas se refleja esa inocencia. No encontrarán una frase como la anterior en su blog (no hay muchas en este tampoco, pero sí ha habido algunas). Salvador es un predicador y de los mejores, porque predica con el ejemplo. Marista hasta la médula, tiene la agringada certidumbre de que, si tiene un destino, sería un destino manifiesto que lo hará participar, y mucho, en México. Entiéndase, será famoso e influyente por su propia obra, por su propio trabajo y no por ser conocido o protegido de este u aquél.

Cierto, su estilo de bloguear ha sido dificil de digerir, es un tipo engreído, poco o nada tolerante a la intromisión en su vida (no ha sido nunca de tener muchos comentarios, ni de participar en blogfights más allá de la que, muy sutilmente, tuvieron él y Semidios en la 2a. temporada de Big Blogger por ver quién era el más carita) y también ñoño, como le encantó autodefinirse al principio de su blogvida. Si bien mucha gente piensa que su blog no era personal sino una construcción bloguera de la Marca Registrada Salvador Leal yo disiento por completo (incluso él piensa eso). A mí me parece que todos, en tal caso, somos una construcción alterna de nosotros mismos en los blogs. Lo único diferente en el caso de Salvador es que él registro su marca.

Y las marcas se registran solamente para una cosa: Para ganar dinero.

Desde aquí la familia Sámano Solís te desea el mayor de los éxitos en tus empresas futuras por las que dejas este genial vicio de bloguear y esperamos, desde ya, que el éxito te deje regresar a este tu, estoy seguro, hobbie -top 5- favorito.

Globalización 0.345 y la contradicción estadounidense

Las quejas de los globalifóbicos no cesan: Todo el mundo está perdiendo identidad y la supremacía de los Estados Unidos (hegemonía?) saca ronchas por todos lados. Todo mundo reclama diversidad.

Desde el 99 que leí "El mundo y sus demonios" me di cuenta que la mentada globalización es solamente una capa comercial más y que las preocupaciones sociales de mi hasta entonces gran ídolo no eran las mías porque nuestras sociedades no eran, para nada, correspondientes. El espíritu de la sociedad, de la gente, está en otro lado, en sus domingos por la mañana.

Mi familia siempre ha sido de la costumbre de usar los domingos para descansar hasta muy avanzada la tarde. De niño y hasta avanzada la adolescencia la rutina era muy similar: un paseo cada seis u ocho semanas y los demás domingos ir de compras al tianguis para los víveres semanales y, durante una temporada de la infancia, sí que me llevaban a misa en la tarde, o al mediodía.

Después cambié la misa por el futbol, la NFL, la FIA, y un largo etcétera. Luego trabajaba como enajenado, domingos incluídos y luego vino Edith y domingos mañaneros, pláticas y TV y desayunos y brunches.

Pero mis domingos, lo reconozco, son atípicos. Mucha gente, quizá demasiada, dedica sus domingos a los servicios religiosos. Misas, sermones, labor en la iglesia. En un artículo que acabo de leer en New Yorker descubrí a un tipo que, ahora que googleo, es famosísimo, poderosísimo y muchos ísimos más y del que yo no tenía ni puta idea de su existencia (y me considero medianamente conocedor de lo que pasa en el mundo): el pastor Rick Warren.

Como sea, todos esos "ísimos" son sólo válidos en Estados Unidos. Una breve encuesta en mi lista de messenger me dice que ese wey, cuya influencia en el vecino país es enorme (el wey es el pastor de Rupert Murdoch, Peter Drucker y un largo etcétera de mogules) aquí no lo conocían varios de los más informados "mediajunkies" que conozco (y conozco varios). Un tipo que ha vendido 25 millones de copias de su librito no debería, creía yo, pasar tan desapercibido.

Pero lo ha pasado. Aquí en México, al hablar de religión, invariablemente invocamos a la Iglesia Católica y nuestra particular fauna jerárquica local (Onésimo Cepeda y Sandoval Íñiguez son dos especímenes ideales de caso de estudio de intolerancia religiosa y relación con los poderosos). Cada iglesia tiene bien controlado su territorio e incluso las iglesias evangélicas y bautistas mexicanas funcionan con gran independencia de las norteamericanas (casos especiales son, quizá, los mormones y los testigos de Jehová).

En el artículo comparan el activismo religioso de Warren con una guerrilla. Es un tipo que ha organizado sus servicios religiosos de forma "celular" (el artículo se llama "The Cellular Church" y no lo enlazo porque no lo encuentro) y se ha dedicado a preparar solamente a los líderes de sus células guerrillero-religiosas. Sus sermones son insustanciales en ideología cristiana, solamente guías pragmáticas para poder seguir llamándose cristiano. Y, sobre todo y principalmente, formar parte de un pedacito de la sociedad: su iglesia.

A propósito del drama social de Nueva Orleans, Time revivió una frase de Margaret Thatcher que yo no concía y que, en teoría, epitomiza el pensamiento republicano-conservador de finales del siglo XX: "There is no such thing as society, there is only individuals and family". Como se demuestra el la liga anotada, la idea no es tan fácil de destruir como parece a simple vista. Pero Time dijo, creo yo con razón, que era hora de dejar atrás la filosofía reaganthatcheriana y volver a colocar a la sociedad como parte fundamental de la vida del individuo. Y si eso se hará estimulando su relación con su necesidad espiritual, pues que así sea. Tengo la impresión de que el mundo es, todavía, suficientemente grande para que quepamos en él los religiosos y los ateos.

Us and them, diría el Floyd.

miércoles, septiembre 14, 2005

Sin tiempo

Apenas encuentro un espacio para mí. Pude haber llegado temprano hoy al hotel, avanzado con el trabajo y pensar bien sobre lo que quería escribir en el blog después de cuatro días de abandono pero perdí la llave del auto que renté y tuve que hacer un trámite largo para reportarla, pedir un auto nuevo, recogerlo y un largo etcétera.

DFW me gustó más de lo que me imaginé pero por supuesto que no me gusta nadita. Arizona es peor, en efecto, y Phoenix me parece la ciudad más desangelada del mundo. Todas las ciudades que he podido visitar en USA tienen algún lugar por el que mi cultura pop (si a eso se le puede llamar cultura, ya ven que hay un largo debate al respecto) siente alguna reverencia. En Phoenx fue el estadio Sun Devil(que está en Tempe pero, al igual que acá, esas son ciudades gemelas) donde se grabó una buena parte de Rattle & Hum. Pues bien, aquí en Dallas me tocaron dos lugares así de kitsh: El Texas Stadium que me sorprendió por su tamaño (pocas veces veo estadios del tamaño de mi adorado Azteca, este es uno de esos) que me trajo remembranzas de mi época que vaquerito seguidor (afición de dejé en la pubertad).

El otro lugar es igual de kitsh pero pretencioso: Elm St., en downtown Dallas. El lugar donde mataron a Kennedy. Fuck!, qué impresión me dio el estar ahí. Durante años me había dedicado a memorizar largos fragmentos de la visión de Oliver Stone al respecto pero al transitar por ahí a 25 Km/h y mirar la gente que toma fotos al sitio, pasar por encima de la "x" que señala el lugar, y un largo etcétera, a un "political geek" como yo se le pone la carne de gallina (seguro así me pasará cuando mi carnal Chango100 me lleve a conocer Lomas Taurinas). Dallas es un pueblito pequeñito y a su "downtown" se le da la vuelta en cuatro minutitos (al igual que Atlanta, Boston, San Francisco, Phoenix, Filadelfia, Miami y, supongo, todas excepto Chicago, LA y NYC). En fin, Dallas es mi décima ciudad grande que visito en el pais de las hamburguesas y aunque esperaba grandes disgustos, me ha sorprendido gratamente.

Los texanos son igual de pueblerinos y obtusos que los "arizonenses" (qué tal con la palabreja que me saqué de la manga!?) pero hay un sentido de "grandeur" o algo así, que me cuesta trabajo definir en una sola palabra. Ellos presumen de ser el estado territorialmente más grande de USA y eso se ha permeado en su sociedad, en la forma en la que construyen, trabajan y comunican. Su "rancherismo" es su valor más importante y lo que más les gusta presumir, aunque su economía está bastante balanceada en servicios e industria.

Como mis otras visitas, esta apenas se hizo sin tiempo para nada, ni paseos ni sightseeing ni revisar la cartelera local. Todo a mil por hora. Pero doy gracias de haberme encontrado esta ventanita para, por lo menos, hacerle saber al mundo que vamos de bajada y, por lo mismo, acelerando el tiempo que, además, no existe.

viernes, septiembre 09, 2005

X-Men

De las películas joligudenses de corte "comic-scifi" es mi favorita. La 2 más que la 1, que también me gusta bastante.

El núcleo del cómic respectivo es la evolución. Los X-Men son resultado de una selección de élite sobre una nueva especie, los "mutantes", que aunque parecen humanos, tienen diferencias genéticas conocidas como "superpoderes".

A pesar de que todo me dice que tengo que evolucionar y cambiar, adaptarme y quizá mutar, no puedo terminar de aceptarlo. Casi todo mundo (excepto el medieval colega Daniel Salinas) está evolucionando su forma de postear a, Bruno Ruiz dixit, texto corto, contundente. Incluso Salinas ya lleva un par de posts breves, hecho inusitado en su estilo largo, de pergamino monacal (que yo disfruto bastante, don't get me wrong).

Las lecturas también tienen que evolucionar, descubrimientos recientes de blogs verdaderamente buenos que, de todos modos, no termino de aficionarme a ellos, envuelto en mi burbuja blogamniótica, no queriendo (no pudiendo) salir de ella.

Y los acontecimientos se atropellan porque en el PAN, el partido político con el que comparto más ideología, se confirmó anoche que no hay candidato. Felipe está muy verde, Bebeto no es político nacional y Creel es, en síntesis, un pendejo. El PRI y el PRD, ya lo dije, me dan lo mismo y es como preferir el sexto al séptimo círculo del infierno (en una de esas el PAN es el cuarto). México califica al Mundial de futbol y, contrario a otras veces, lo celebran solamente 200 borrachos en el Angel de la Independencia. Yo ni el partido ví, envuelto como estoy en un torbellino de desayunos, comidas y cenas "de trabajo" que parece no terminar.

Pero Jimena está brillando radiantemente. La nueva escuela, dificil, ruda, incluso algo tosca, al tiempo que exigente y demandante, la ha hecho brillar más, porque como ella nos dijo después de una semana: "sé que puedo con ella". Edith le ha dado, si fuera posible, aún más amor del que siempre le ha prodigado y con esa fuerza (su papá ha estado poco con ella) le ha bastado para darle la vuelta a la tortilla y pasar de 15 errores en un dictado de 20 palabras (en inglés) en la primer semana de clases, a 20 aciertos en 20 palabras en la tercer semana. Uno entre diez logros que alcanzó en ese lapso. Pero el más importante de todos nos lo confesó a principios de la semana pasada: "he recuperado mi confianza en mí misma".

Jimena es un mutante, que está siempre listo y capaz para evolucionar conforme se lo demanda el ambiente. No creo en Dios, pero sin duda sí siento unas ganas infinitas de dar las gracias (al destino, a la vida, a lo que sea) por tener cerca, tan cerca, a un ser tan maravilloso como ella.

miércoles, septiembre 07, 2005

En el nombre de Dios

"Para ser ateo tienes muchas supersticiones" me dijo mi jefe Oscar hace como un mes. En realidad yo me considero ateo, bastante ateo. Mi posición respecto a Dios es que no puedo negar por completo su existencia (sería idiota de mi parte), pero me queda claro que si existe un ser "todopoderoso" o "creador de todas las cosas" no tenemos la más remota, mínima, nula, capacidad de concebirlo o saber algo de él. Todas las demás consideraciones, religiosas, morales, éticas, sociológicas y psicológicas estoy abierto a debatirlas (de hecho me encanta hacerlo). Pero este test:

You scored as atheism. You are... an atheist, though you probably already knew this. Also, you probably have several people praying daily for your soul.

Instead of simply being "nonreligious," atheists strongly believe in the lack of existence of a higher being, or God.

atheism

92%

Satanism

58%

agnosticism

58%

Buddhism

50%

Judaism

46%

Islam

42%

Christianity

29%

Paganism

25%

Hinduism

8%

Which religion is the right one for you? (new version)
created with QuizFarm.com


(Robado por cierto de aquí) Me espantó un poco porque si bien ratifica mi ateísmo me coloca como "segunda opción" el Satanismo!, a qué carajos se refiere eso?, Agnóstico y budista, ok, esas me gustan, pero satanista?

En fin, dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo, y siendo yo un viejo (y sí, un poco de pobre diablo también tengo) pos puede que venga de ahí...

lunes, septiembre 05, 2005

Karma y otros espejismos

Katrine ha sido ya calificado por Al-Qaeda como un castigo justo para Estados Unidos. O por lo menos eso dicen que dice una página web. De verdad hay que ser idiotas para pensar que los pobres damnificados del Katrine son los que tienen la culpa de la pésima conducción política de los Estados Unidos.

O también se ha dicho que Katrine es parte del castigo de la naturaleza hacia Estados Unidos por no cumplir con el Protocolo de Tokio. O es un castigo por los altos precios del petróleo con los que han especulado sin cesar.

Nadie ha dicho que una ciudad cuya altitud promedio con respecto al nivel del mar es de 4 metros por debajo y que está en una zona donde hay una cierta probabilidad de que pasen huracanes estaba poco preparada para un desastre de esta magnitud. Pocos han dicho (hoy lo dice Krugman en NYT - requiere registro-) que algunos de los mejores recursos de rescate y salvamento están del otro lado del mundo, en el Golfo Pérsico, vacíos, sin uso.

El fundamento ilusorio principal sobre el cual está constituida la sociedad norteamericana es la meritocracia: "You get what you deserve". Hace menos de una semana el tema saltó a la mesa en el blog de logovo. Comentaba yo ahí, con logovo, que la meritocracia gringa no es tan fácil de discutir y es, con mucho, más real que en otras partes del mundo, incluída la adorada Europa. En México ni hablar, aquí es casi imposible salir de "perico perro" si no eres amigo de "alguien". Si bien es cierto, logovo apunta el valor nefasto del corolario de la meritocracia: si no tienes o eres, es porque no lo mereces.

El amiguismo, como ente opuesto a la meritocracia, también ha existido siempre en Estados Unidos. De alguna forma han estado balanceados ambos factores, pero la administración Bush ha hecho que el amiguismo crezca enormemente y lo ha hecho, necesariamente, en demérito de la meritocracia. Ninguno de los dos esquemas es "necesariamente bueno" y ambos se basan en valoraciones que la mayoría de las veces son subjetivas. Es un duelo entre Aquiles y Ulises, donde uno gana porque sabe correr más y otro merece ganar porque puede correr más.

La crítica al amiguismo pasa por alto un factor fundamental: La confianza. Tener confianza en alguien a quien no se conoce pero cuyas "calificaciones" han sido impecables a lo largo de su vida ha probado ser una excelente fórmula para fracasar en muchas experiencias empresariales que a mí me ha tocado ver. Lo mismo el amiguismo, sin duda. Pero confiar a ciegas en quien no se conoce es un deporte de muy alto riesgo. De tan alto riesgo que, como tendencia empresarial, se practica un poco menos.

Sin embargo, si un país que impone tendencias, como lo es Estados Unidos, deja de practicar la meritocracia sin que los valores de ésta se hayan diseminado por el resto del mundo (como sí se diseminó la democracia y los derechos humanos) es harto preocupante. El mundo está demasiado lleno, somos demasiada gente y hay demasiadas cosas por hacer como para sólo poder confiar o hacer uso de gente a la que conocemos. Si bien Fox pecó de inocente al rodearse de gente que le dijeron que era capaz y no era gente de su confianza, el otro extremo, el del amiguismo (con puñalada en la espalda incluída) fue el que nos sumió en el subdesarrollo en el que vivimos, y son por cierto las prácitcas favoritas tanto de AMLO como de Madrazo.

El peor daño que está haciendo Bush, no sólo a Estados Unidos, sino al mundo, es minar o de plano negar el valor de la meritocracia: Solo ha ayudado a sus amigos. Los miles de muertos de New Orleans sin duda deberán estar en su conciencia.

viernes, septiembre 02, 2005

Loza y plástico

Desayunando en el tianguis de la vuelta de mi oficina me dí cuenta que mis hábitos mayoritarios incluyen mucho desperdicio, mucha basura. Aunque los tacos y las hamburguesas no requieren "cubiertos" suelo pedirlos "para llevar" (así como las rigurosas crepas tianguistas de los martes) y por lo tanto, "entre semana" suelo comer muy poco en trastos y mucho en platos y vasos desechables, con cubiertos desechables si es que eso llega a aplicar (hey!, de repente pido ensalada que requiere tenedor!) y solo cuando voy a comidas con clientes o como en casa (una vez de vez en cuando, sí que me escapo) es que no contribuyo a mayor contaminación.

Lo interesante es que por más consciente que me vuelva de mi participación en el deterioro ambiental, no puedo o quiero+puedo hacer mucho al respecto. No me viusalizo dejando estos hábitos alimenticios por el hecho de que gaste dos o tres platos desechables más a la semana, sencillamente no lo concibo.

El precio del petróleo ha subido a las nubes y cualquier pretexto ha sido bueno para mantener el alza: el huracán Katrine, Chávez, Iraq. Ya el próximo año, cuando elijan al Peje como presidente, tendrán garantizado su siguiente pretexto. Si sigue subiendo tanto el petróleo los vasos y platos desechables también subirán y quizá solo entonces reconsideraré mis hábitos.

China ha sido un fabricante de vajillas por excelencia. Me pregunto si no serán los chinos los que estén ocasionando esta alza en los precios del petróleo para vender más vajillas. De inmediato me contesto que se necesita estar dañado para desarrollar semejante ocurrencia.

Tengo que llenar las horas con minutos de trabajo. De ordinario están bien surtiditas de minutos de ocio, pero son tan discontinuos que no me saben a nada. No puedo dedicarme profesionalmente a ninguna actividad de ocio con regularidad porque nunca sé en qué momento dispondré de él. No puedo dejar de depender de los momentos. No entiendo bien esta posición, pero supongo que el día en el que use solamente vajillas de loza en una semana sabré que algo ha cambiado en mi vida.

miércoles, agosto 31, 2005

Ingrata

El otro día, hace muy poco, que hablé de que chatear con Agustín me hacía recordar a Alberto Cortés no pensé que tan pronto tuviera otra remembranza al respecto. La primera sensación como esa me llegó cuando salí de la secundaria y un amigo "se me fue" ya que se mudaba al sur de la ciudad y, viviendo en el norte, no podía seguir en la misma prepa. De ahí a la fecha ya han sido muchas las veces que amigos se me han ido, pero afortunadamente ninguno se ha ido para siempre, sino que solamente, por equis o ye, desaparecen de mi vida y se siguen por caminos que yo no alcanzo a ver.

Con la desbandada reciente en la blogósfera (hay quienes incluso ya hablan de la caída del primer imperio) se perfila ya un claro desgaste de las fórmulas blogueras que, de acuerdo con Ruy Feben, pusieron ciertas bases en la blogósfera mexicana en su paleolítico tardío.

Ahora, en el neolítico tardío y cuando, creo yo, está lista la blogósfera mexca para pasar a una fase más civilizada donde haya un montón de tribus que "ni se ven ni se oyen" entre sí, la pérdida de líderes morales puede quedar incluso, como un hito que señale los nacimientos de ciertos cultos.

Agustín Fest ha anunciado un retiro "no-indefinido reservado" de las lides blogueras sobre las que ha regenteado por más de tres años. En alguna discusión con Jorge S. Badillo comenté que nadie ha leído la blogósfera mexicana como Agustín. Yo lo "ciberconozco" de mucho tiempo atrás y me dió mucho gusto "re-encontrarlo" en estos espacios bloguiles. Y de hecho cuando llegué a esta república él ya era toda una institución bloguil que, con el tiempo, ha ido creciendo en alcance e influencia.

Pero los tiempos también han cambiado. El anuncio de su retiro, que hace un año hubiera levantado una enorme polvadera, apenas ha hecho, como bien dice él, un post con relativamente pocos comentarios y poca repercusión en otros blogs. Estamos ahora en una blogósfera que cada vez se cita menos y roba más. Una blogósfera sí, qué bueno, muy atomizada pero también, por lo mismo, dividida en su mismo núcleo, en su misma naturaleza de comunidad. Las letras de Agustín son, para mí, rarísimas, es como leer un idioma que no es terrestre. El se autodefinió, alguna vez, como pequeño cuentahistorias (para este recuerdo me puse a revisar sus archivos, no encontré el post que buscaba y creo que eso lo define mejor que cualquier otra cosa). No es ni pequeño ni nada por el estilo. Escupe letras por nanosegundos y, para un lector glotón, no hay mayor festín que ese escupidero.

Mi pequeña contribución, a contracorriente de la ingrata blogósfera mexicana, es desearle lo mejor en ese retiro. Hay algunas apuestas sobre el tiempo que le durará. Yo espero que no sea mucho.

lunes, agosto 29, 2005

Día de la Independencia

Hace tiempo hice un muy mal post (vaya, he hecho varios que son malos, ahora me refiero a ese solamente). Quizá la explicación no era tan mala, pero la conclusión sí que lo fue.

A mi madre le debo lo más grande que tengo y no es la vida, sino mi independencia. Al contrario del 99.999% de las madres mexicanas con sus hijos varones, mi madre me crió independiente. Reforzó mi carácter antisocial dotándome de herramientas de vida diaria que me permitieron necesitar poco o nada de la gente, incluyéndola principalmente a ella. Y justo ahí, en ese pecado, María Guadalupe Tapia López llevó la penitencia. Ahora, alejados por nuestra vida diaria, resulta que la necesito poco, porque soy independiente y eso, para un padre, poniéndome en su lugar, ha de ser encabronadamente dificil de sobrellevar.

El jueves pasado llegó de visita Frida. Ya tenía dos años sin verla puesto que el año pasado no vinieron ni fuimos (es mi ahijada e hija de la hermana menor de Edith, por lo tanto también es mi sobrina). Ahora ya la ví más mexicanizada. Aunque es, de hecho, muy catalana, la verdad es que también tiene sangre mexicana y se le nota cada vez más. Sigue siendo más independiente que cualquier otra cosa pero ahora utiliza esa independencia para conquistar a su entorno. Y arrastra donaire y bonhomía por donde pasa y pasa por muchos lados, porque es velocísima para trepar y correr. Me gusta que ha seguido a Jimena en los juegos y en apenas dos o tres días ya se dirige a ella como Jime algunas veces (no todas).

Edith les iba contando un cuento en el camino de regreso del paseíto el sábado, a Jimena y a Frida. El cuento trataba sobre unas princesas que en lugar de esperar al príncipe para que las rescatara del dragón, se dedicaban ellas mismas a vencerlo. En algún momento Edith mencionó que las princesas eran unas "dramáticas" y Frida repitió, como en ET el "teléfono-casa", las "princesas dramáticas" toda la tarde. Yo tendré poco tiempo para estar con ella en esta visita, pero sí que siento la "deferencia" de que sus papás me hayan escogido como padrino de ese torbellino. Por eso quise jugar mucho con ella el fin de semana y mi cuñado Luis me dice que parezco un gran muñeco oso (por masa, tampoco soy alto) de peluche. Las niñas brincando y colgándose de mí. Es una sensación fabulosa. Frida recompensó mi pacienci regalándome un chocolate.

El tiempo juega extrañas sensaciones. Por un lado siento que va demasiado rápido y que me pierdo de demasiadas cosas, que el trabajo se escurre y mi econonomía y mi vida también. Pero de repente, pensar que mis sobrinos son todavía unos bebés, que Jimena es aún muy pequeña y muy juguetona, que nadie en la familia parece tener la prisa que yo a veces siento porque el futuro se apersone de inmediato.

Algo que mi madre no me enseñó fue eso. Ella siempre tenía prisa. Ahora ya no lo es tanto, pero aún se apresura por nada. Igual los dos tenemos que aprender a ser independientes del tiempo. Menos ansia. Si este año no, el próximo será. Y en cinco o diez años estará Jimena en Europa estudiando, y en veinte pasearemos por Bangkok. O en tres.

jueves, agosto 25, 2005

Mancuernillas

La última vez que fui a Taxco, hace como año y medio, sentí que no había yo nacido para el turismo rural. Es un centrote comercial con formato callejero. Todo el centro de Taxco es comercio de atesanía de plata. No me gustó el pueblito, la verdad. Pero como soy consumista irredento, pues me compré unas mancuernillas de plata razonablemente bonitas y razonablemente baratas (no, Taxco NO es barato).

La plata cuesta mucho trabajo de mantener, se mancha con gran facilidad y hay que tenerla en estuchitos y trapitos muy cuidados. No es esa mi costumbre con mis artículos personales, que suelen estar bastante desacomodados. Cada que me las quiero poner están sucias y cuando las limpiamos, pasan semanas sin que me acuerde de ellas. Hoy fue una de esas mañanas en las que mi camisa en turno demandaba mancuernillas y, al verlas, recordé que ya tenía tiempo que no les daba el mantenimiento que requieren, y como la decisión de camisa con mancuernillas por lo general la tomo en la mañana, nunca tengo tiempo de prevenir y preparar.

Santiago Creel está promoviendo, como tema de campaña, que el país debe definir su vocación y en función de eso priorizar las tareas de desarrollo. Aunque suene fascista me parece que sí tiene elementos de razón. Somos un país con poca agua, por lo que no podemos aspirar a ser grandes productores de granos, por ejemplo. Pero sí de hortalizas y cultivos especializados, ya que en el sureste, por ejemplo, sí hay mucha agua, pero también muchas taras sociales. De igual forma, revisar cuáles son las tendencias y preferencias de la población y sobre eso buscar desarrollo.

Compré dos revistas de negocios el fin de semana pasado, las dos, BusinessWeek y Fortune, tenían como tema de portada "Chindia", la amenaza más fuerte que tienen ahora los gringos a su supremacía como potencia mundial. Y se están tomando en serio la amenaza con todo y que, en términos económicos estrictos, todavía falta bastante para que esos países sean verdaderamente amenazantes. Las revistas hablan sobre los esfuerzos que hacen esos países por desarrollarse en términos de educación, investigación y desarrollo, etc.

La propuesta de Santiago Creel es la que lleva ya 10 años construyéndose en México: El Turismo. Actualmente, como actividad económica, el turismo es muy importante, la tercera fuente de ingresos después del petróleo y las remesas de migrantes. Pero apenas recibimos la tercera parte de visitantes que recibe España y la quinta parte de Francia o Italia. Y tenemos el mercado consumidor de turismo más grande del mundo más cerca que nadie (Canadá no cuenta, nadie quiere ir a ver osos). Pero no me gusta en lo que ví convertido a Taxco o a Oaxaca: Grandes parques temáticos de vida rural. Para ser un destino interesante, un país para visitar, debemos ser, construir un pais. No solamente parques temáticos. De hecho, el país ya lo tenemos hecho. Falta hacer infraestructura de comunicaciones y hospedaje, no necesariamente estar diseñando y rediseñando un producto que, si tuviéramos infraestructura, se vendería solo.

De eso se trata nuestro desarrollo, de hacer, de una vez por todas, infraestructura que sirva para algo que nos sirva a todos. De construir buenos aeropuertos y no parchar ni hacer centros comerciales nuevos en los viejos edificios. De construir puertos, vías férreas, carreteras que nos sirvan a todos. Pensar en nosotros como individuos pero también como parte de una sociedad donde no sólo vivimos nosotros.

Me toca planear un poco, por lo menos una noche antes, si me quiero poner mancuernillas de plata y limpiarlas a tiempo...

lunes, agosto 22, 2005

Borracho

El tiempo está borracho y viene y va con irregular constancia y por ello sólo se me ocurre aventar unas palabras de post al blog. Se me ocurre que quiero escribir mucho de política porque cada vez está más desastroso el debate público. Se me ocurre documentar mis pasos en el trabajo, tan llenos de plomo que espero se transforme en algo de plata.

Se me ocurre contar la indescriptible emoción del regreso a clases y de la entrada a una nueva escuela después de cinco años en la misma (todo un shock para una sieteañera). Se me ocurre presumir y padecer el clima tan frío del DF de hoy, frío que extrañan en otros lados, frío que envidian muchos. Frío que no tengo cuando la abrazo.

Las vistas del aire limpio. El aire limpio que orea el pensamiento. El pensamiento que se turba, la tribulación de lo que falta por hacer. El futuro que allá está, siempre a la misma distancia, siempre allá.

(tengo que terminar los RFI's, gracias por ser mi escape)

sábado, agosto 20, 2005

Quiero estar

El tianguis del oro se pone los fines de semana en la calle Oro, en la Colonia Roma, del DF. Hace esquina con Insurgentes y el eje 2 poniente, Monterrey. Es uno de los lugares más tradicionales de compras de la clase media culturosa chilanga, ya que está justo en medio de dos de los barrios más idem, la roma y la condesa. Cuando recién casado, yo vivía cerca de ahí, en la colonia Juárez y varios de nuestros paseos dominicales empujando la carreola de Jime consistían en pasar y mirar, curiosear. Es como un "mercado de pulgas", o al menos esa era su intención y vocación antes.

Este sábado, estando mis niñas de viaje, me dí una vuelta para ver si encontraba algo que me gustara y quizá, comprar algo. Soy consumista compulsivo y el peor enemigo de mi prosperidad. Pero me lleve un cierto grado de decepción.

Hace poco, alguien me dijo que ponía en duda mi chilanguitud. Pregunté a un juez imparcial sobre la naturaleza de mi chilanguez y me dijo: "Maese, usted es tan chilango que si hicieran un concurso de chilangos, haría usté su concurso pirata para ganar seguro". Me sentí reconfortado pero también, debo confesarlo, un poco agredido.

El tianguis del oro ya era famoso por sus artículos pirata hace 6 años que lo visitábamos continuamente. Pero algo en su naturaleza percibí cambiado. Ahora es centro del más profuno wanabismo que nos caracteriza a los chilangos. Conté no menos de 15 puestos donde vendían bolsas "piratas", imitaciones de Burberry y Louis Vuitton. Otros tantos que venden playeras tipo polo de "Lacoste", "Nautica", "Abercrombie" (de Abercrombie nadie vende legal en México, por ejemplo) y naturalemente, "Polo Ralph Lauren". Y así, muchos más. De los puestos que nos gustaba visitar y curiosear a Edith y a mí, y en los cuales varias veces compramos regalitos para familiares y amigos, solo sobreviven dos o tres. Y también, signo de los tiempos de migración que nos caracterizan, el puesto de antojitos y comida más grande del tianguis ya no son garnachas, sino carnes argentinas "Bariloche".

Soy defensor del libre mercado y por supuesto que no me escandalizo con la imposición del wanabismo sobre nuestro espíritu "tradicionalista". Pero que no me escandalice no quiere decir que me guste. No se trata de calificaciones morales sino de identificación de espacios. Es increíble lo rápido que los espacios cambian y dejan de ser lo que aún simbolizan.

En realidad, lo que quise decir con el título del post es que quiero permanecer. Pero no puedo declararlo abiertamente porque de hecho no quiero permanecer. Así, interpreto mi necesidad de estabilidad, como una necesidad de estar. Ahora mismo no estoy, aunque sí sigo siendo. La movilidad que he necesitado últimamente me tiene mareado. Mirar mi entorno y verlo "montañarusear" me ayuda nada a mis deseos. Igual debo recurrir a Newton.

viernes, agosto 19, 2005

El data port y los 38 materiales escolares

Fue en 1998 cuando pasé mi primer noche fuera de mi casa de recién casado (97) acompañado por la que, con justa razón, podría ser la única fuente de celos fundados de Edith, mi laptop. La fecha no tengo idea, pero debió ser después de septiembre que fue cuando empecé a trabajar en SSA. Tenía yo un "puesto ejecutivo" en una "empresa importante" donde pagaban miserablemente mal (práctica a la fecha muy extendida, nada infrecuente) y por ello decidí regresar a las ventas. Fue en Guadalajara, en el hotel Fiesta Inn. En ese tiempo el ADSL era un esotérico intento de hacer más ancho el internety el sonidito del módem "shaking hands" era el verdadero heraldo de la modernidad (cómo disfruto narrar historia antigua de menos de 8 años que en efecto, parece paleolítico).

Como todo el día tocaba estar con el cliente, había que "ponerse al corriente con los emails" en las noches y con ese excelente pretexto podía yo tener mi dosis nocturna, muy infrecuente y ocasional, de internet. La internet por la noche me parecía diferente. Me era diferente. Desconocida, misteriosa. Me atraía mucho. Era un vicio, un vicio que solía terminar a las 3 ó 4 am, en las 6 u 8 noches entre octubre del 98 y mayo del 99 que pasé fuera de mi casa, trabajando en hoteles.

El dataport del cuarto del hotel se convirtió en fetiche cuando, en 2001, pasé unas 30 noches fuera de casa por America Látina (en las 30 noches que pase en USA casi no lo ocupaba, ya había LAN en casi todos lados). Después dejé de viajar tanto durante dos años y hace un año y medio que regresé a la errabundez ya todos los hoteles tenían acceso sea por red LAN o por WiFi. El dataport se había convertido, así nomás, en tres años, en pieza de museo.

Ahora, como sediento en el desierto que mira un espejismo de oasis, miro el dataport del teléfono de este hotel en el que me tengo que quedar por no reservar nunca a tiempo en estos viajes a San José. Y hoy compré una tarjeta de internet prepagado y volví a 1998, donde un dataport me mantenía con cierta vida, cierto contacto con aquél mundo.

Exagero, por supuesto, ya que mi grillete electrónico (ahora más poderoso y sujetador que nunca) me mantiene en constante monitoreo. Pero la Web es la web y eso aún no lo sustituye ningún cell.

Ese vínculo con el exterior mantiene mi emoción: La lista de materiales, papelería y libros, de tercer grado de primaria de Jimena Sámano Solís. Si ocupa la mitad de todos esos materiales que nos están haciendo comprar, me puedo (nos puedo, a los tres) felicitar sobradamente por la decisión de haberla cambiado de escuela y que haya sido a esa escuela. Tendré que aprender algo de francés para mantenerle el paso y practicar algo de basquet y, aunque no pienso aprender violín, sí debo aprender piano para acompañarla. 21 libros y 17 cuadernos, más uniforme, mochila, lonchera, forros de papel lustre y de plástico. Marcar todo, etiquetarlo. A esta hora, conectado y trabajando y posteando, pienso en ellas que, con emoción, están cumpliendo el ritual de velar las armas con las que Jime habrá de pelear contra el aburrimiento de aquí a junio de 2006. Qué bonita es la sensación de ceremonia compartida, hacérselas llegar, a posteriori y simultáneamente, por el data port.

miércoles, agosto 17, 2005

Nosotros los antisociales

Semidios se harta, logovo se lesiona, Chango se enamora. ¿Qué carajo le pasa a mi blogosferita?

En la 1CWCOM, la frase que sentí que incomodó más fue la referencia a "nosotros los antisociales". Nadie me dijo nada al respecto, pero pequeños comentarios durante la cena posterior me dejaron claro que llamarnos por nuestro nombre no es "políticamente correcto".

El hecho de que mi más antiguo conocido en la blogósfera sea un internauta veterano, de más 1 millon de TB recorridos y que lo haya yo conocido en un chat es, creo, bastante indicativo de nuestra antisociabilidad. Nuestra condición minoritaria se ha visto reflejada varias veces, en la comparación que se hizo entre los 3 millones de chinos con blog y nosotros, con 4 mil y pico conocidos, o con el millón de MSN Spaces en España vs los 50 mil registrados por bitacoras.com. El sentido de mi comentario en la conferencia referida fue ese: somos ahora mismo una minoría chistosita. Si se considera que en USA hay 20 millones de blogs, podría decirse que uno de cada 10 habitantes tiene uno. Si se considera los que se actualizan con regularidad, esa cifra baja a 2 millones, pero de todas formas hablamos de uno de cada cien, un número que ya tiene cierto peso.

En México eso no pasa. La mayor densidad de blogs por habitante, creo yo a pesar de lo que dice blogsmexico.com al respecto, la tiene Tijuana. El más azotado seguidor de las modas tijuanenses tiene un buen compendio de blogs que se escriben por allá y que se actualizan con regularidad. Con peso específico muy diverso, pero todos, de cierta forma, vivos. Para que el DF y el Estado de México tuvieran la misma densidad que la Tijuanense necesitaríamos tener 11 veces los blogs que tiene Baja California (946) cuando sumados no llegamos a 6 veces.

El DF no, el DF está hecho de antisociales. Eduardo Arcos me lo dijo: "yo si soy un antisocial, un geek de mierda". Las pláticas ahora tienen demasiado "Fulanito le dijo a perenganito, perenganito le dijo a zutanito". Hasta Mario, de Caso Patológico, tan independiente siempre de ires y venires, cayó en la tentación (y cayó muy bien) de hablar de "blogstars" y "blogstars wannabe". Las reuniones bloggers defeñas, por masivas (juntar a tanto antisocial conlleva peligros) han disminuido su paso, su ritmo. Amistades, conocencias, flirteos y minirelaciones han ido y venido. Todos, al final del día, buscando un link más, un descubridor más, un lector más.

El Portero (quien está anunciado como flamante reclutamiento en la 3a. temporada de Big Blogger) me dijo hace rato que los blogs solamente se tratan de postear. Todo lo demás, no tiene cabida. En eso coincidimos plenamente. Pero también me dijo que, si queremos calidad en los blogs mexicanos, es necesaria una purga. Discrepo por completo. Él está en todo su derecho de exigir calidad, faltaba más!, pero no será con una purga (que además no se puede hacer) como se logrará, sino, como las leyes del mercado, con más oferta. Cuando gente que sea gente y no solamente antisociales estén en los blogs, habrá una oferta (y demanda, lectores) suficiente como para buscar, y encontrar, pequeñas joyas, ya sea frecuentes o completamente ocasionales. Esa es, creo yo, la promesa que, tarde o temprano, cumplirán los blogs.

Y sin más, es también mi apuesta para permanecer en esto