There is no such thing as WOM

martes, diciembre 28, 2004

Cuando "felicitar" queda pequeño 

    
Semidios, siempre dando de qué hablar, fue nombrado "Blog de la Semana" en Blogsmexico. Pero ese no es el motivo de que "felicitar" sea pequeño. El motivo es su anuncio de matricidio con Semidiosa. Joder, es que se notaba el amor de un eterno enamorado tan dirigido a su novia que ya era cosa de tiempo y el tiempo llegó.

Yo te lo dije Christian, que no tardabas en dar el paso, que se te notaba cabrón lo enamorado... y no tardaste!!!,

Armando Samano lo opinó a las 11:09 a.m.

miércoles, diciembre 22, 2004

La gente que camina sola 

    
Cada que puedo caminar (siempre puedo, no lo hago por flojo) me doy cuenta de lo mucho que pierdo andando en el coche. En la mañana me tocó levantarme tempranito a comprar una medicina para Jimena y había dejado el coche en la oficina puesto que mi estado inconveniente no me permitía manejar. Así llegué al Walmart de Plaza Universidad caminando poco más de 800 interesantes metros desde la casa de todos ustedes (sí, estoy mal, si hubiera tenido a Control me hubiera ido en coche para recorrer 800 metros... es embarazoso reconocerlo) convertido en paleta de hielo andante (eran 7 y pico de la mañana, ni tan temprano) y habiendo notado lo populares que son los audífonos ahora y que no eran en mis tiempos de pedalista.

No sé qué tipo de dispositivos tengan(radios, mini disc, mp3) pero lo cierto es que no distinguen profesiones, oficinistas, albañiles, secretarias, basureros, todos con audífonos. Me llamó la atención el aislamiento que producen porque yo mismo llevaba mi pequeño MuVo y casi me chuta un vocho-taxi por ir "en mi onda". El camino que escogí de ida me resultó, además, toda una sorpresa, porque es un callejoncito que yo había notado que existía pero que no sabía que llevara a ningún lado. Con un espantoso olor matutino a miados y coladeras (a metano, dicen los que saben) pero que es muy característico de las calles chilangas a esas horas y que me provoca, lo noté hoy, una melancolía por los tiempos de peatón.

La calle nunca fue punto de encuentro de nada. Yo siempre, sin usar audifonos ni celular, iba en mi onda. Nunca ligué, platiqué o conocí a nadie así de súbito en la calle. Llevo 33 años caminando solo (32, supongo que no nací caminando) pero creo que los audífonos acentúan esa soledad. Es síndrome de ciudad, el ir cada quien en su carril. No me molesta, me gusta notarlo, me ha gustado vivirlo. No me gusta la vida en rebaño. Pero me preocupa la gente que no sabe llevar su soledad.

Armando Samano lo opinó a las 7:11 p.m.

martes, diciembre 21, 2004

Ritos y rituales de oficina 

    
Algunas de las niñas de la oficina se trajeron sus ropas de gala (no de estricta gala, pero vienen bien arregladitas) porque hoy es "la comida de fin de año". Cuando era niño, mi padre tenía la "autorización" de mi madre de no llegar a la casa justo ese día, el "día de la comida" porque era el único día en el que, en teoría, mi papá se ponía borracho. Ahora sabemos que mi papá no se ponía borracho ni siquiera ese día, sino que lo aprovechaba para irse con su otra señora por lo menos un día al año.

Yo llevo ya unas 12 ó 14 ceremonias de este tipo. Unas mejores que otras. Parte de estos ritos son las famosas rifas. En todas las empresas se organizan. Es una copia chafa del "pan y circo" pero ayuda a corroborar el dicho que dice "desafortunado en el juego, afortunado en el amor" o algo así. Por lo menos en mi caso.

Después viene la gran fiesta, ponerse ebrios hasta la ignominia (o un poco menos) y decirse las cosas, buenas y malas, que en su juicio la gente de la oficina no se atreve a decirse. Es fin de año, es hora de hacer cuentas, sumas y restas. Lo bajo de nuestro nivel de aritmética se demuestra ahí, y más estando borrachitos.

Como las comidas empiezan temprano, acaban con uno temprano. Los de "carrera larga" se la siguen en otro lugar y los que no tenemos callo nos regresamos, con muchos trabajos y cuidados, a nuestras casitas. La cruda, si bien fuerte, no es nada comparado con la cruda moral de ser como uno es frente a sus compañeros cuando le ha costado un año de actuaciones y disimulos que se hagan otra idea de cómo es uno.

Yo por eso no había bebido mucho en ninguna de las comidas de fin de año. Por seguirla con los de carrera larga y cuidarlos también y por no hacer osos. Hoy, ayer, ya no sé en qué día vivo, los hice. Dije chistes que nadie entendió, canté canciones que nadie conocía e hice discursos que todos olvidarán. Espero que todo eso, como la vida, pase pronto, rapidito.

Armando Samano lo opinó a las 1:49 p.m.

viernes, diciembre 17, 2004

Nos vamos juntos 

    
No, para nada, ya quisiera yo, pero por enésimo año consecutivo, me toca trabajar en estas fechas, en todos los días menos los estrictamente festivos. Pero en efecto, hoy hubo corte de caja en la empresa y por la ley "de lo caido-caido" (nótese la falta de tildes a la hora de pronunciarse) lo que se hizo ya se hizo, y lo que no se hizo, pues quedó sin hacerse.

Sin afán de resumir, me quedo contento con poder llegar a este fin de semana que viene, lo quiero vivir, tener cerca, porque me toca tenerlas cerca, darles besos, quererlas mucho.

El frío me gusta, aunque me ha enfermado los nervios, o creo que fueron los nervios los que me enfermaron y el frío el que cuido mi enfermedad. La hizo más fuerte.

Sting dijo que el rap de Branford Marsalis en la versión en vivo de "Bring on the night" del disco de idéntico nombre había hecho que su existencialismo se redujera a cenizas "Hace que la vida merezca ser vivida".

Esta, Nos vamos juntos, es la rola de caifanes que más me gusta, de muchas que me gustan mucho. Me gusta hacerme viejo contigo Edith. De verdad me gusta.

Armando Samano lo opinó a las 5:35 p.m.

martes, diciembre 14, 2004

Lo más importante de lo menos importante 

    
Ya no puedo evadir el tema. La final del futbol mexicano entre dos equipos que cuentan con aficiones pequeñas pero aguerridas y la evacuación del Santiago Bernabeú por amenaza de bomba (justo cuando se jugaba contra el equipo "centralista" del País Vasco) como principales noticias del fin de semana (cuando no faltaron noticias) pone en perspectiva, como nunca, la frase de Galeano.

No quise tratarlo por evidente ardidez, las Chivas perdieron contra el acérrimo enemigo, el Atlas, y rápidamente la liguilla perdió interés para mí. Sin embargo los Pumas de la UNAM están ganando enemigos con gran velocidad y la multiplicación de su afición, como si fueran gremlins, me parece de lo más asquerosa (no estoy sólo en la blogósfera, Maese Morcillo ya trató el tema con su genial estilo, ahora que ha retomado el gusto de bloguear). Y como yo estoy dentro de esos enemigos, por puro gusto de verlos perder, aposté en la oficina a la victoria de los Rayados. Acabo de quedarme sin lo que me sobraba de la quincena. Los Pumas les dieron un baile en su casa, el estadio del Tecnológico, porque no tenían, la verdad, equipo para ser campeón. En términos futbolísticos, los Pumas son campeones por derecho propio. Pero la mercantilización de la que han sido víctimas hace que su victoria sea nauseabunda para muchos de nosotros, los aficionados "de viejo cuño".

Todo equipo tiene su sociología (que me perdone algún eventual sociólogo por decir el nombre de su dios en vano). Los Pumas de toda la vida lo son porque estudiaron ahí, en la UÑAM, o porque fueron aficionados de las glorias del equipo de Cabinho, Tuca y Hugo. Los neoPumas, montados en la actual efervescencia de Hugo, López Dóriga, Germán Dehesa, el rector De la Fuente y, sobre todo, del Presidente del Patronato, Arturo Elías Ayub (el yerno de México, ex-director del portal T1MSN, director de comunicación de Telmex y, pequeño detalle, yerno de Carlos Slim Helú) son de la especie despreciable, de la que se monta en el éxito efímero. De la sociología de los Rayados recomiendo leer el post de Salinas. Yo no puedo afirmar ni negar lo que ahí se dice, pero confío en el juicio futbolero de un gran conocedor.

Y hablando de la sociología del futbol, nada más emblemático que una amenaza de bomba de ETA en un partido donde el equipo centralista tradicional se enfrenta al equipo que, en su país (el País Vasco sin duda es un país), representa la asociación con el invasor centralista y que en su nombre lleva su vocación: La Real Sociedad de San Sebastián. El Madrit sin duda es una sombra del equipo de hace tres años, en el que desembarcó Zidane y cuya magia coronó la 9a. Champions del equipo. Los galáticos, se ha dicho hasta la saciedad, vegetan en la cancha disfrutando sus espectaculares salarios y haciendo como que trabajan. El partido se pudo interrumpir desde el minuto 60 (que fue cuando se notificó a las autoridades del estadio) pero se decidió hacer una búsqueda "disfrazada" de la supuesta bomba. Cuando pasaron los minutos y no encontraron nada, se dieron a la tarea de evacuar el estadio.

La amenaza resultó fantasma. Pero el terror está presente de nuevo en España y es interesante que después del ataque de ETA hace dos semanas, el objetivo sea "ese" partido. Afortunadamente fue solo amenaza. La concentración de pasiones y la cada vez más fuerte penetración social del fútbol lo están convirtiendo en el evento lúdico más importante del mundo (ok, ya lo era) y por lo mismo, la violencia lo cerca y lo amenaza.

Armando Samano lo opinó a las 11:02 a.m.

jueves, diciembre 09, 2004

Cómo me defino 

    
Rehaciendo historia, recomento que entré al mundo bloguero por el blogdifunto (pero siempre creativo) Cucamonga. Por él conocí a mi carnal Manuelus y a la Señorita Masturbación vía el Chango 100. Cuando los enlacé, La Señito Puñetas (me gusta el nick que le pusó el Zónico) le dijo a Manuel: "te enlazó un padre de familia wey". O algo así. Semidios vino inmediatamente y de ahí cierto sector de la blogósfera tijuanense. Encontré a mi viejo camarada Arbol Tsef, y me debatía entre convertirme en bloguero culturoso o anticulturoso. No lo voy a negar, no se puede, se me nota el ansia de volverme culturoso. Leer libros hasta que me ardan los dedos. Enterarme, saber, derrochar talento, donaire, sabiduría (ok, eso no es ser culturoso, pero casi).

No, ni madres. Decía Juan José Arreola que la gente se asombra de sus lecturas y que él sólo contestaba que no había leído muchos libros, sino que había leído muy bien los que había leído. A eso aspiro, a leer bien lo que leo, que es "bien poco". En poco más de un año de escritura, sin embargo, lo que me ha definido es mi ansia por lo que soy: "un padre de familia". Estas blogpáginas están llenas de eso, de mi ansia. Mi carnal Cooldesechable y su esposa Sonica estarán pronto en ese trance, en ese nirvana místico, felicidades desde aquí.

La Iglesia Batiana, mamada que salió de nuestro afán de burlarnos de los egos de los culturosos, me ha recibido con gran generosidad. Nuestro afán es solamente ese, intentar ser personas y que los que se creen dioses por lo que hacen o lo que saben o lo que creen que saben sepan que son igual de personas que nosotros. Recalco la frase "intentar ser personas", no siempre lo logramos, pero la diferencia es que nosotros estamos totalmente conscientes de nuestra carencia y tenemos el objetivo claro de seguirlo intentando. Obvio que Semidios, siendo Semidios, tiene bula papal. Pero la tiene por que "es", no usa su ego para tratar de ser. Tenía la necesidad de ponerlo así, sencillito, porque hace tiempo que lo escribí, pero en tono oscuro, medieval, incomprensible y lisonjero.

¿Porqué esa necesidad ahora manifiesta?, porque gracias a que Vuarnet eligió este blog como blog de la semana en blogsmexico (enhorabuena por su retorno al aire) seguramente mis visitas subirán y es importante que eso se sepa. Ha corrido mucha blogtinta y blogsangre por la incomprensión a la iglesia batiana, mantenida a propósito en secreto por nosotros, sus ministros. El reconocimiento del defecto sólo puede darse desde una emoción comparable al descubrimiento. Invito a los culturosos (invitación futil, pero me gusta hacer mi parte) a que dejen su ego de lado. Aportarían mucho más así. Y nos dejarían tiempo para hacer otras cosas.

Armando Samano lo opinó a las 7:16 p.m.

miércoles, diciembre 08, 2004

Sobre mis gustos 

    
Mis hermanas siempre me criticaron que me gusten solamente las güeras (rubias, blondies). Edith no es güera, pero sí es bastante blanquita, "brunette" en términos gringos pero demasiado blanca para el común de los mexicanos. Yo soy prieto renegrido así que me veo bastante cómico junto a ella. No es cierto que me gusten solamente las güeras, Halle Berry lo sabe (y Salma, por supuesto). Pero sí tengo más inclinación a que me gusten. Por años, desde "The Acussed" hasta "Contact", Jodie Foster fue mi top de amor platónico. Desde hace algunos años, Nicole Kidman y Kate Winslet la han sustituído. Pero ahora, con esto definitivamente puedo proclamar, sin miedo a equivocarme, que Nicole Kidman es la mujer más hermosa que el mundo ha visto desde Grace Kelly.

Gracias a Rañel por el link

Armando Samano lo opinó a las 11:20 a.m.

Los dragones del edén 

    
Fue en este libro de Carl Sagan, circa 1986, donde por primera vez leí acerca del REM. El movimiento rápido ocular que se produce cuando el descanso entra en fase onírica o de sueño.

En el DF, en aquéllas lejanas épocas, había 6 lugares donde alguien podía comprarse un buen disco de rock: Hip70, sobre avenida insurgentes sur a la altura de Mixcoac. Las cuatro sucursales de Discos Zorba (Daniel Salinas hurtaba discos de Metal de ahí) en Interlejos (Interlomas), Perisur, Zona Rosa y Satélite. Y en SuperSound, tienda de discos de los locutores de Rock 101 (no sé si eran varios socios, pero Luis Gerardo Salas la promovía como suya). Fue en mis primeros viajes (sí, eran viajes) a Polanco (barrio "rodeo-drive-wannabe" defeño) en los que descubrí la tienda. Por más que me ufanaba yo de ser buen conocedor musical, la verdad es que nunca he pasado de villamelón trendy, veía los discos como perro en mercado pero ni conocía los grupos ni tenía dinero para comprarlos. Nunca he poseído oscuros y profundos conocimientos musicales y mi escala de conocimiento musical apenas sobrepasa "Siempre en Domingo" (memorabilia traída hasta ustedes por semidios y logovo).

Total que en una de esas excursiones me llamó la atención tremendo poster que estaba junto a la caja. "REM - Document", y pensé: "Si estos tienen ese nombre 'tan intelecual', seguro son una buena banda" (era yo joven...)

Poco tiempo después escuché "The one I love". Y después pude estar al pendiente de la salida de Green, su casi no. 1 "Orange Crush". Cuando "Losing my religion" llegó al número 1, 5 semanas después de su lanzamiento, yo ya me sabía todo el "Out of time".

REM fue, pues, la única banda que pude seguir de su casi-estrellato a su estrellato. Es, principalmente por eso, una de mis bandas favoritas. Y porque sus rolas son pegajosas y buenas.

En la revista Chilango de diciembre leí que el concierto era algo así como un "must", un "yo estuve ahí". Me decepcionaron y me sorprendieron como banda. No son nada del otro mundo como instrumentalistas pero Stipe le echa muchísimas ganas. Edith estaba gratamente sorprendida con la energía de Stipe, pero de repente, después de un buen rato de hacer movimientos de cadera, me comentó: "es demasiada jotería para mí". No me gusta parecer homófobo, pero también me quedó esa sensación. A pesar de ese detalle (en realidad fue solamente en una rola en la que se excedió en su bailecito marisco) la energía desplegada por el tipo fue suficiente para la noche. A los viejitos nos quedó a deber un buen de rolas clásicas pero me gustó el detalle de pedir perdón por ser malos vecinos con México (aunque no puedo encontrar la referencia, supe que alguna vez declararon que los mexicanos migrantes solamente iban a robar los trabajos de los norteamericanos). La acústica del Palacio de los Rebotes, como siempre, patética.

Sí, para viejitos como yo era necesario "estar ahí", pero definitivamente he escuchado mejores despliegues musicales.

Armando Samano lo opinó a las 10:13 a.m.

lunes, diciembre 06, 2004

Chivos expiatorios 

    
El clima político de México, ahora sí, está llegando a niveles de enrarecimiento no vistos desde 1994. Todo como consecuencia de la falta de gobernabilidad. La incapacidad, no sólo del Presidente Fox sino, según yo principalmente, de su Secretario de Gobernación, Santiago Creel, que cree que gobernar es únicamente dejar que las cosas pasen y que cada quien agarre su carril.

Dentro de un Estado el Gobierno es quien tiene el monopolio de la fuerza. La fuerza para aplicar la Ley y vigilar su aplicación nacen de su legitimidad democrática y los principios básicos sobre los que se constituye un Estado. Este Gobierno, el de Fox, no ha entendido que la Ley requiere, para su aplicación, del uso de dicho monopolio. Y para colmo, tampoco tienen el talento político para, sin usar esa fuerza, convencer a quien tenga que convencer de apegarse a la ley.

Este clima de distensión generalizada nos ha traído a donde estamos actualmente. La tragedia de Tláhuac, que no es la primera vez que ocurre, pero que adquirió mayor relevancia gracias a la cobertura de los medios, ha hecho que el sentimiento generalizado de desgobierno se acentúe. Lo tardío de la acción del Presidente de cesar a Marcelo Ebrard (responsable de las fuerzas de seguridad en el DF) y de cesar al comisionado de la Policía Federal Preventiva (y responsable de la seguridad de sus subordinados), sumado al asesinato (o muerte accidental, escojan la que más les guste) del hermano del ex-Presidente más odiado del país, hacen que esta, la noche del 6 de diciembre, se parezca peligrosamente a la noche del 1o. de enero de 1994, cuando fuimos testigos del levantamiento zapatista.

La explicación de la incapacidad de Fox como causa del desgobierno es, creo yo, insuficiente. Nuestra inmadurez como sociedad civil es patente cuando hay gente (incluso en la blogósfera) que justifica los actos bárbaros en Tláhuac. La participación de nosotros como sociedad en los eventos públicos se reduce a meros espectadores del noticiero de la noche, que multiplica sus ingresos con cada nuevo escándalo. Nos lamentamos sobre sucesos pero no llevamos la opinión al punto del debate, nos da miedo debatir (o peor, no sabemos debatir). Eso también se refleja en nuestro rincón de ombligo, la blogósfera.

Creo pues que, a pesar de lo merecido que lo tienen (su inacción e incompetencia es indiscutible) Marcelo Ebrard y José Luis Figueroa (y quizá el mismo Enrique Salinas de Gortari) son meros chivos expiatorios de una sociedad que no entiende que ser gobernada empieza por autogobernarse.

Armando Samano lo opinó a las 8:25 p.m.

viernes, diciembre 03, 2004

¿Cómo te defines? 

    
Puesto que a alguien se le ocurrió esto y obviamente, los que nos dedicamos a esto lo estamos cantando voz en cuello por todos lados, se me antoja poner mis 10 centavos al respecto.

Isopixel dice que le gusta más esta definición. Es porque esa definición se acerca mucho más a lo que es su propio blog. A mí me gusta la del Webster justo porque se acerca más a mi ejercicio de la palabra. Justamente Isopixel aporta un interesante compendio de intentos de definición. Sólo los interesados en buscarse basuritas en el ombligo deben abrir esos links, advierto antes de ser reprendido.

En términos poéticos, que son los únicos válidos, por otra parte, la definición que más me ha gustado es la de Manuel Lomelí:

El blog es el único libro que se lee con luz propia: cuando apagas el monitor cierras el libro y apagas la luz al mismo tiempo

Así, sin más. Quizá sobrevalorándolo (por el recurso poético de la luz) y quizá, al mismo tiempo, rebajándolo a la existencia de un vil libro, hijo de los árboles difuntos (otra metáfora changuesca).

Ayer, en una entrevista con una psicóloga que está evaluando a Jimena, Edith comentó, cuando me preguntaron que a qué me dedico, que me dedico a escribir. Es decir, completó mi respuesta de que soy vendedor de sistemas de Call Center. You are not your fucking job, me recordó Edith.

Y aunque siempre resuelvo los memes que postea logovo y nunca los publico, hoy, por mera asociación de ideas, les presento el libro que, según este quiz, soy yo:

1984
George Orwell: Nineteen Eighty-Four. You are the classic warning against the threat of totalitarianism. To you, politics and philosophy are inseparable, auchtorities suck and the reality might not exist outside our imaginations.


Which literature classic are you?
brought to you by Quizilla

Armando Samano lo opinó a las 1:37 p.m.

miércoles, diciembre 01, 2004

Lo que quiero 

    
Esta semana que pasó estuve tan enfermo como no había estado en 12 años, desde que tuve algo parecido a fiebre reumática. La diferencia es que, por mi trabajo, no me pude quedar en mi casa ningún día a "sudar la calentura" y la estuve sudando por toda la ciudad. Edith se espantó bastante porque dijo que nunca me había visto así. Pero de alguna forma lo consideré normal puesto que la gripa solamente se cura con descanso. Siete días con medicamento y una semana sin medicamento, se dice que dura.

Ahora sólo traigo una tos medio de perro. Jimena se me pudo acercar poco y nada y creo, espero que no, que de todos modos algo le contagié. Los cuidados de Edith fueron, por supuesto y como de costumbre, magistrales. Sentí feo preocuparla tanto. Pero ella entiende que también fue la falta de reposo y el salir a la calle de mañana y andar con aire acondicionado en la oficina, y varios etcéteras. De hecho, salvo lo indispensable por el trabajo, no le jugué para nada al vivo ni al mexican macho, me quité mi complejo de "cucaracha humana" a la que no le afeta nada y que puede sobrevivir radiación atómica y me tomé mis medicinas con escrupulosa y ejemplar regularidad.

Pero la conciencia de Jimena fue la que me volvió a sorprender, para variar. La conciencia de dejarme descansar en las noches, aunque se moría por jugar conmigo un rato, la conciencia de no platicar en las mañanas en el coche para que no hiciera yo esfuerzo. La conciencia plena del cuidado al enfermo por encima de sus naturales impulsos de niña de seis años. Me espanta y me fascina ese control que puede llegar a demostrar. Sus primos, en especial su primo Emilio, están en edad salvaje, casi tres años. No miden sus fuerzas y juegan pesado y son latosísimos. Y Jimena les tiene toda la paciencia del mundo. Yo mismo, que me considero paciente con los niños, les doy por lo menos un buen regaño cada que los veo. Jimena no. Es como instintiva su forma de desarrollar un equilibrio con su ambiente. No quiere decir que siempre lo haga, pero siempre que quiere, puede hacerlo. Igual es con sus amigos, conforme sus diferentes estados de ánimo, ella acopla, brinca, se solidariza, regaña y comparte, según sea el caso y la necesidad.

Yo quiero que Jimena conserve ese instinto. Que lo enriquezca con su poderosa mente pero que, principalmente, lo mantenga desde su origen: Su hermoso corazón.

Armando Samano lo opinó a las 6:33 p.m.