There is no such thing as WOM

viernes, enero 30, 2004

Pretty sun was shining in London town 

    
Porque aquí, ni madres.

DF de mis amores, hace 15 días anunciaste con bombo y platillo que recibirías la primer nevada en 35 años y yo tenía ya asiento de primera fila (sí, la casa de mis suegros en los Alpes de Cuajimalpa) para atestiguarlo. Mucho escándalo se armó entre los chilangos y la nieve nomás llegó hasta La Marquesa (bosquecillo recreativo entre Toluca y el DF) pero eso no es el DF. Además, duró una noche porque ya a las 12 pm del día siguiente el sol la deshizo de volada. Ayer todavía traje prendido el AC del wom-móvil (versión chafa y viejita, pero más sabia, del SemiGod-mobile) en mis andanzas diurnas desde Santa Fe (extremo poniente) hasta el aigropuerto (extremo oriente) de la capirucha porque el sol avisaba que ya se había recuperado de las vacaciones. Pero en la tarde comentaba con la residente del paraíso que se veían en el norte unas nubes negras como mi conciencia y ella predijo "ésas traen frío". Dicho y hecho. En el primer día que tengo oportunidad de salirme a caminar para merodear los alrededores de la nueva oficina tenía que estar lloviendo, con un cielo londinense, gris, espeso y un viento neoyorkino que arranca las orejas al confrontarlo. Uy sí tú, qué cosmo-metropolitano!

El chiste es que hace un frío del carajo no tanto por frío como por nublado y, aquí desde el piso 8, planta 14 de la Torre Hemicor, disfruto de la vista nevada del Pico del Águila en el cerro del Ajusco. Nubes altas acentúan el efecto invernadero para evitar la nieve en chilangotitlán. Si hubiera sido domingo, hoy hubiera nevado...

El título del post es un recuerdo caro. En 1985 descubrí Woodstock y Monterey, los festivales de rock que marcaron los 60's. Y junto a mi descubrimiento personal, particular, vino el redescubrimiento de los Grandes Festivales por parte de las personalidades rock y pop de la época. En junio de ese año se organizó Live Aid, como secuela de "Band Aid", el esfuerzo de Bob Geldof de reunir a las principales figuras del pop británico en una rola conmemorativa de Navidad (Do they know is Christmas) que a la fecha es himno de la época entre treintañeros. El dinero reunido fue para de alguna forma ayudar a la hambruna que por ese tiempo había en Etiopía, una de las más terribles de los últimos 50 años. Dicha ayuda no fue, ni con mucho, suficiente. La furia filantrópica de Geldof (líder de The Boomtown Rats, banda de hard rock, algo así como heavy metal light) lo llevó a buscar el apoyo de los primos ricos, los faranduleros gringos y así nació ese ambicioso festival, el último de los "good old times". Peter Gabriel andaba muy comprometido de fechas y Rod Stewart quería "prime time" en Wembley o nada. Pus nada, dijo Geldof, que juntó a todos los demás pesos pesados y se atrevió a reunir a los, para entonces separados, Page y Planck del Zeppelin y en la bataca puso al heredero de Bonzo, Bonzito, que sí se vió bastante Bonzito. Townshed rompió ahí, en Wembley, su promesa de no ser viejito. El copete de hueso, Phil Collins, viaj? en Concorde de Londres a Filadelfia para tocar en ambos festivales, el americano y el europeo. El Negro González Iñárritu se llevó una grabadora tamaño caguama y la metió de contrabando para transmitir, desde Wembley creo, el famoso toquín. Dire Straits estrenó ahí su mejor versión de Sultans of Swing, con el mítico Mel Collins en el saxofón, como coronando con guirnalda la orgía instrumental guitarra-batería-teclados que Knopfler inventó en el Alchemy, previo dueto en vivo con el entonces-no-tan-malo Sting en el hit Money for Nothing (and chicks for free). Y U2, la banda de mi generación, que ahora parecen tan ñoños y tetos, llegó a Wembley para quedarse y ocupar un trono vacío desde que que los Rolling se hartaron de sí mismos. Bono, The Edge y compañía prendieron como nadie al personal londinense, arrancaron con una poderosa versión de Sunday Bloody Sunday (éramos idealistas) y en una síntesis vivencial, mezclaron con Bad a las Ruby Tuesday y Sympathy for the Devil stonianas, y al walk on the wild side de Lou Reed (esa misma rola la mezclarían con Gloria de Van Morrison en su gira del Joshua Tree), mientras Bono les hacía la barba a los ingleses diciendo que el sol de Wembley estaba muy bonito.

Y aquí en el DF, sigue lloviendo. Pero el día está bonito para los recuerdos. Desde aquí adentro, claro.

Armando Samano lo opinó a las 5:09 p.m.

jueves, enero 29, 2004

Dinero llama dinero 

    
Tengo un nuevo prospecto que está arrancando operaciones en marzo y quieren tener un Centro de Atención Telefónica instalado en menos de un mes. Con todas las funciones habilitadas, Web, Chat, teléfono. Nos llamó el lunes pasado y hoy, jueves, ya estamos pensando en darle los mayores descuentos posibles. Todos en la oficina, no solamente yo. Resulta ser que es un negocio financiero que está arrancando de cero. Resulta ser que es propiedad de una de las familias más ricas de México. Resulta ser que quiere únicamente 5 seats (itálicas cortesía de Cucamonga) cuando el paquete más pequeño que vendemos es de 12. Resulta ser que quiere tener Voz por IP en lugar de telefonía común, a precio de telefonía común. Resulta ser que su presupuesto es de menos de la mitad de lo que cuesta normalmente nuestro producto. Resulta ser que sus oficinas son rentadas en uno de los 5 mejores edificos del DF. Resulta ser va a comprar poco y muy barato nomás por ser quien es. Sí, hay perspectivas de mucho crecimiento y hay que posicionarse bien en la cuenta desde el principio. Pero yo sé que cada "crecimiento" me tratarán de arrancar el brazo en búsqueda de descuento, de mucho descuento. Así que probablemente hagamos "negocio" por muy poco.

¿Qué pasa con el capitalismo en México?

Las reglas de competencia no funcionan correctamente. El poder y el dinero está demasiado concentrado y quienes lo detentan no saben multiplicarlo. No saben crear fórmulas para crecer. Son cortoplacistas. Son esas las reglas del juego y ni modo de no jugar. Pero me parece muy curioso y no creo que sea diferente en otros países que a la gente que tiene dinero las cosas les cuesten más baratas. Si a eso le sumas que ahorita nadie está comprando nada por miedo a cómo venga la elección en USA y luego la mexicana (siempre hay buenos pretextos), pues tienes una economía de compradores. La oferta disminuye porque los incentivos para hacer negocios son pocos. Círculo vicioso.

Tengo que prepararle su propuesta, ¿alguna idea de cómo no perder mucho la cara? ok, también eso, ya tengo aquí mi frasquito.

Armando Samano lo opinó a las 6:22 p.m.

miércoles, enero 28, 2004

Marthita Sahagún de nuevo 

    
Se lo debo a Julio Sueco. Aunque hay mil cosas de que hablar, Marte, Jimena y la visita de la inspectora de la SEP (primera en 5 meses de año lectivo), el senador Kerry, el Nicogate, Carod-Rovira (un ¿etagate?), los óscares (Oscars) y su internacionalización, mi reciente re-descubrimiento del blog de Moby (sí, we are all made of stars) que piensa bastante mejor de lo que toca, Serrano Limón como el mejor publicista de México, entre muchos otros; más varios posts (andan prolíficos) que están inundando mis rincones favoritos de la blogósfera hispana, más la genial contribución de muchos de ustedes para confundirme más vía los comentarios de los posts, resulta que hay muchísimo material para escribir. No hay tiempo ni orden ni velocidad en la conexión a Internet (la nueva oficina todavía no me da mi DSL). Así, estoy atrasado, pero ya aproveché para hacer mi lista y así no se olvidar las cosas de las que quiero opinar.

El asunto de Martha Sahagún es bastante complejo desde el punto de vista racional, es una trampa finamente tejida, con sutileza, muy a prueba de razonamiento puro. De entrada, la posición política y legalmente correcta, dice que es una ciudadana con todos sus derechos y que por lo tanto sus aspiraciones a cualquier cargo político, el que sea, son no sólo legítimas, sino, tratándose de una mujer, con el machismo imperante en México, encomiables.

Puesto que eso es incuestionable, es bueno examinar el otro filo de la navaja: OK, sí puede, pero ¿Porqué produce en algunos (inclúyanme!) una urticaria espantosa el interés de Martha en postularse para Presidente? Aquí mis razones:

- Martha es, en sí misma, una persona incompetente como estadista: Martha Sahagún convirtió las ideas (buenas o malas, discutibles o inviables, pero ideas al fin) de Vicente Fox en un estilo de cotilleo vía colocar en primera prioridad la relación con los medios. Teniendo como tenía, desde la campaña, acceso directo y mayoritario al oído de Vicente, logró convencerlo que lo más importante no era la política de Estado, sino la percepción de "el pueblo. La Teoría de los Dos Círculos, el Verde y el Rojo, se volvió la estrategia de Estado. Ocupó, pues, mucho del tiempo que se debió ocupar para diseñar estrategias políticas en tiempo para diseñar estrategias de comunicación. Del Vicente Fox del 99, del libro "A los Pinos", al Vicente Fox que dijo, al nombrarla Directora de Comunicación de la Oficina de la Presidencia, que "Gobernar es comunicar" (habráse visto!) había un mundo de diferencia. Un año con 8 horas de sábanas diarias lograron que Fox cambiara sus ideas y su estilo como Gobernador de Guanajuato en lo que vemos ahora.

- Martha es una arribista. El Poder corrompe y el Poder Absoluto corrompe absolutamente. Las famosas toallas de 4 mil pesos de los Pinos, así como TODO lo que pasa en los Pinos, fue competencia, responsabilidad, idea, concepción y ejecución de Martha Sahagún. No hay que confundirse, hasta los más críticos de Fox tienen la percepción de que el tipo es frugal en su trato y su ser, un campirano, un tipo Marlboro, pero genuino, no como Bush. Sólo alguien con gran sentimiento de poderío hubiera tomado una decisión tan ligera y estúpida políticamente hablando. Alguien que hubiera podido, fácilmente, echarle la culpa a otro, en este caso a Carlos Rojas. No condeno el hecho de las toallas en sí, eso es un punto bizantino. Lo que es significativo es la torpeza en la ejecución de un acto tan significativo como lo es "la llegada a los Pinos" de los que sacaron a los otros, corruptos y ostentosos. Torpeza propia de un arribista.

- Martha aprovehca su circunstancia y antepone su ambición personal al éxito de la gestión de Vicente Fox. Eso es común en cualquier político, no lo discuto. Pero de nuevo, las formas son también fondo y la forma como se ha deshecho de múltiples colaboradores de Fox (empezando por el Bigotón González,el Negro Elizondo, Castañeda y terminando, parece, con Alfonso Durazo) demuestran una necesidad cuasifísica de mantener el monopolio en la influencia sobre Fox. Conste que no discuto tampoco el punto de que Fox se ha dejado manejar un día sí y otro también por los diferentes buitres que lo han rodeado, pero eso pasa siempre.

Martha está vendiendo la idea de una supuesta inteligencia (inteligencia no es lo mismo que habilidad) y de un compromiso social que NO demuestra en sus apoyos a la gestión de su esposo. No porque sea su esposo, sino por México, ella podría hacer mucho más; pero no, ella busca denodada, desesperadamente los reflectores, a los editorialistas. Es lista, sin duda. El articulista mejor informado de México, Jorge Fernández Menéndez se ve frecuentemente beneficiado por los trascendidos que la propia Martha le filtra. Información parcial o totalmente cierta, acomodada a su gusto. El manejo de la forma.

Estos son los enunciados principales de mi oposición a Martha Sahagún, cada uno de ellos puede documentarse ampliamente. Julio, te invito pues a que resumas el porqué de tu apoyo a Martha, a pesar de esto que intento esbozar.

Armando Samano lo opinó a las 5:52 p.m.

lunes, enero 26, 2004

Para tí es fácil decirlo... 

    
"Para tí es fácil ya que tienes una hija maravillosa y un esposo que te apoya", le dijo Claudia a Edith cuando Edith le dijo que debería buscarse una mejor forma de pasar su vida que cuidar a su sobrino de cinco años con total ingratitud por parte de la hermana (la madre del niño) y del mismo niño, que a pesar de todo, sigue sintiendo "más" por su madre "real".

Es posible que para Edith sea fácil decirlo, pero no fue fácil lograrlo. Construir una relación sólida demanda muchísima fortaleza, entereza, entrega, amor, voluntad, responsabilidad y madurez. Sí, cualidades tan comunes como el praseodimio.

Y además, es una renuncia. Varias renuncias. Renuncias al "yo" para transmutarlo, integrarlo al "nosotros". Partes del "yo" desaparecen. ¿Qué es lo básico e irrenunciable que no debe desaparecer del "yo"? Sepa, no tengo la más remota idea. "Edi, si yo de repente me volviera fanático religioso de cualquier religión, seguirías conmigo?", "No Armand, creo que no". "Me dejarías de amar?", "esa es una pregunta mucho más dificil".

Y no, no es tan dificil. El amor es indispensable para llevar una buena relación. Pero no es lo único indispensable. La convivencia, la vida diaria, los objetivos de vida, creo, también cuentan. Plantear uniones "para toda la vida" o "parejas ideales" me parecen utopías vendidas por el imperio comercial del melodrama. Y también, lo reconozco, por lo que en su época fueron buenos cuentos infantiles: "... y vivieron felices para siempre". No me explico otra razón. La Iglesia, al menos en el mundo occidental, ha siempre querido imponer su visión, pero la realidad es terca y la contradice. El "subconsciente colectivo" permanece añorante de la relación perfecta. Del complemento. Del amor sin barreras. Cucamonga da una pista diciendo que todos somos adolescentes. Edith y yo somos viejitos. A eso renunciamos cuando decidimos querer estar juntos por más tiempo del que nos durara la calentura (deliciosa calentura). No renunciamos mucho, ya teníamos la vejez en los huesos (no en la sangre!). Ella, además, es sabia. La vejez es la única forma de duración. Es cuando alcanzas el tiempo. No, la vida no es "coleccionar instantes" sino integrarlos. Es el área bajo la curva, el resultado mayor a la suma de sus partes. No la función diferencial que la limita. No es empuje de límites.

Esto vino a cuento porque unos buenos amigos nuestros no tiene para dónde seguir en su matrimonio. Ella ya no lo ama, se ama demasiado a sí misma, pero él todo lo que tiene para darle es amor (cero comprensión, entendimiento, convivencia). Ella tiene buenos motivos para amarse, es guapa e inteligente. Nuestra incumbencia o preocupación son sus hijas. Una es de seis años, buena comadre de Jimena. La otra tiene dos años y es nuestra ahijada. Los pleitos son una hora sí y otra también. Gritos, insultos entre ellos y a la mayor de las niñas. Antes solían platicar con nosotros buscando algún tipo de "terapia". No más. La última vez la conclusión fue terminante: Divorcio necesario. No lo quieren aceptar. Sienten que sería un fracaso. Y yo no sé cómo decirles que fracaso es lo que viven día con día. A veces me gustaría ser un verdadero cabrón valemadrista. No puedo, no sé serlo.

No puedo olvidar que para mí es fácil decirlo...

Armando Samano lo opinó a las 7:56 p.m.

jueves, enero 22, 2004

Las Dos Torres 

    
Desde hace poco más de un año, el DF tiene una vista que recuerda, al espectador perturbado mental como su afmo. s.s., las tomas desde Isengard de las torres de Saruman y Sauron. Manejando por el Circuito Interior de norte a sur, a la izquierda la Torre de Pemex y a la derecha, más lejos, la Torre Mayor. También se puede pasar entre las dos torres vía el puente de Thiers y Ejército Nacional.

Cuando niño tenía obsesión por los edificios, en general por los monumentos y obras arquitectónicas, pero los rascacielos eran mis favoritos. Hasta 1984, más o menos, podía yo decir ciudades, nombres de edificios y alturas aproximadas de los 10 ó 20 más altos del mundo, en ese tiempo. Eso fue antes del boom de rascacielos en la cuenca del Pacífico y Asia en general. Siempre lamentaba vivir en una ciudad chaparra según esto por culpa de los temblores, como si en Tokio no hubiera rascacielos (y así me enteré que efectivamente, Tokio tiene "relativamente" pocos edificios altos y que el chaparro DF tiene más edificios de más de 100 metros, y más bonitos, al parecer). Teníamos que conformarnos con la Torre Latinoamericana, que parece una entenada del Empire State, y el extraño Hotel de México (ahora WTC-México). Fue por esa época que apareció la Torre de Pemex pero nunca se ganó el "cariño" de los chilangos.

Cuando en los 90's se desató la furia constructora asiática, ya no pude seguir con mi afición tipo "colección de estampitas". Pero con mi ingreso a la vida decorativa (aka corporativa) me hizo aterrizar en un edificio de los que me gustaba admirar. Los rascacielos pasaron de moda en Estados Unidos durante los 80's porque se empezó a considerar que eran "nocivos" para el desarrollo ejecutivo y que lo mejor era los "campus" y de alguna forma yo creí eso alguna vez, durante la época revolucionaria de las "punto com".

Voy de regreso a un edificio corporativo y me gusta. Mañana, si posteo, ya será desde me nueva y reluciente oficina en el piso ocho. Espero que no sea otro espejismo como la vez anterior. Creo que no. Deseo que no. Trabajaré por que no.

Armando Samano lo opinó a las 4:39 p.m.

miércoles, enero 21, 2004

Davos, las élites y su encanto 

    
Durante años, muchos, me engañé a mí mismo diciendo que no me gustaría ser rico. La moral cristiana de pobreza en la que fui educado, más la conviccián de la injusticia del mundo que adquieres como adolescente pequeñoburgués despertó en mí la firme idea de no querer ser rico. Después, cuando conocí gente rica tendí a despreciar su forma de ser.

No, no era "pura envidia". Pero la envidia no estaba del todo ausente. Como sea, siempre me ha traído sentimientos encontrados la Trinidad "Poder-Dinero-Libertad". Me atrae, sin duda. No me marea el dinero, pero alguna vez comenté con A. (sí, "a-punto") que no, no pienso como gente de dinero. Pero en realidad, lo que hace falta es ver la ecuación completa: Dinero+poder+ó=libertad. Desde hace tiempo sigo la reunión de Davos con avidez. Desde que pusieron en la web las conferencias devoro con gula lo que ahí se dice. Clinton elogió en la mañana a Zedillo por su aporte como "estadista", al permitir la transición pacífica del PRI con Fox. Aquí echamos madres infinitas sobre lo jodido de nuestros gobernantes, o de lo jodido de "este país". Entiendo que muchos puedan decir que Clinton está hablando a nombre de gente que está agradecida con Zedillo por los jugosos negocios que pudo hacer en México con su ayuda. Pero eso no quiere decir que el agradecimiento se tenga que traducir en elogios pendejos. No, Clinton dijo eso porque sí lo cree.

Ese es el resultado de la suma "dinero+poder+ó=libertad". Ves netas. No son las únicos que las ven, aclaro. Pero de que se ven mejor ahí, se ven. Es más fácil distinguirlas. Si nuestros gobernantes, en paises tercermundistas, no las ven, es porque no tienen ni poder ni dinero, y además suelen ser algo pendejos. Mi reciente afición a la política española me ayudó a confrontar eso. Aznar tiene ideas autoritarias, cabronamente represivas para la realidad social española (peninsular? me aceptarán los catalanes y los vascos?). Pero ni es pendejo ni se deja de enterar de lo que pasa en su país.

Por eso me gusta leer por igual The Economist que La Jornada. Trato de enterarme qué dicen las dos partes sobre cada tema. Mal, porque de hecho nunca hablan de las mismas cosas. Pero en el fondo, a su manera, buscan la verdad.

Aunque también hay posiciones que se van acercando. El Banco Mundial, el menos malo de los organismos multilaterales financieros, ya tiene presencia en el némesis de Davos, el Foro Social Mundial. Y algunos noamchoskystas también son escuchados en el balneario suizo.

Ese encanto tienen las élites. Uno es el que busca llegar ahí. Ellos ahí están.

Armando Samano lo opinó a las 4:14 p.m.

martes, enero 20, 2004

La Primera Dama y mi pesimismo 

    
Desde 1999 los foxistas la veíamos como el principal peligro. José Luis "El Bigotón" González, amigo cercanísimo de Vicente, fue su primer víctima y justo en la antesala de 2 de julio de 200, abandonó la nave:"No puedo competir con ocho horas de sábanas" dicen que dijo.

Ahora esta cínica ya declara abiertamente "que no se descarta" para postularse por el PAN como candidata en 2006. Esto ya no es surrealismo sino verdadera estulticia. Definitivamente nos está cargando el payaso. Y lo más grave de todo es que la derecha no tiene ningún arma política ni personalidad que se le oponga. Los mecanismos de sucesión política en México están intactos: Los suspirantes son los que cohabitan el Poder Ejecutivo, contrario a EUA donde los gobernantes vienen, casi siempre, de gubernaturas de estados (caso Kirchner en Argentina también) y en España, Zapatero aspira a re-editar la "larga marcha" de Aznar contra Felipe desde la silla del PSOE. Aquí los priístas (que también existen) dicen que no se vale que Roberto Madrazo sea "juez y parte". Pues nomás que volteen a España.

Pero volviendo a Martha Sahagún, creo que es terrorífico su plan y más terrorífico aún que pueda, como hasta ahora lo ha hecho, llevarlo a cabo. Pegársele a Fox, de forma más cercana imposible, y aprovechar esa cercanía para bañarse de poder. "Regodiarlo" para que cometa una serie de errores garrafales de los que ella lleva perfecta cuenta y nota. Hacer un desmadre de un proyecto que era legítimo y coherente y tomar ventaja, a río revuelto ganancia de pescadores. Lo que me parece más absurdo de todo es la megalomanía que se le sale por los poros y que nadie sea capaz de "ponerle un alto". Que todos le teman. Que nadie se oponga a las decisiones que toma "en lugar de", "en representación de" o "sugiriendo a".

Parece que sólo El Peje la podrá detener. Pero eso es vana y mala esperanza. Claro que prefiero un taimado y ladino político "superpoderoso" que a esta señora hipócrita y malsana, enferma de poder. Pero eso no quita que el peje, taimado y ladino, sea en sí mismo una mala opción. Muchas analistas mexicanas "la vieron venir" desde hace 5 años, pero parece que esas voces no encuentran eco. La ceguera y la sordera allá en la cima del poder parece no tener límites. De hecho, seguro que no tiene. Si algo, un poco, un poquísimo, escucharan o vieran no estaríamos como estamos.

No me gusta argumentar poco o nada. Pero esto ahora me sale de las tripas. Ya con el tiempo y "los pies fríos" echaré a rodar la piedrita de la razón y de porqué creo que esto se pasa de tueste. Sólo con razones, según yo, se vale opinar.

Armando Samano lo opinó a las 2:19 p.m.

lunes, enero 19, 2004

El quehacer 

    
No sé cómo se le diga en otras partes, ni de México ni del mundo. Es algo de lo que se habla poco o nada. La blogósfera es tan vasta que sí que encontré un post dedicado un poco a eso, aunque en general se habla poco: Las labores domésticas. Planchar, lavar los trastes, lavar a mano o en lavadora, barrer, levantar la mesa. En mi pequeña experiencia como consejero matrimonial (llevamos 3 de 3 matricidios que continúan gracias a nuestros buenos oficios) el "quehacer" como le llamamos en el DF, es una de las causas principales de conflicto en la pareja. La división nunca es justa (como lo estipuló muy bien el médico verde) y siempre las partes se sienten perjudicadas. El quehacer es también, en mi experiencia personal, lo que más aborrezco de la vida.

En un artículo de Kundera leí que las novelas rara vez trataban sobre gente casada. Me quedé sólo con esa idea, que de seguro era mucho más elaborada ya que hasta yo puedo mencionar familias y matrimonios en novelas. Pero creo que tiene algo que ver con que la vida diaria es muy mala para ser narrada, aburridísima y tediosa. Entiendo que hay poco qué narrar sobre cierta técnica para barrer o para quitar la grasa de los trastes, pero creo que se evitan tanto esos temas que hay razones más subconscientes para su poca inclusión en la vida literaria. Los personajes (de cualquier creación) rara vez tienen que fregar pisos, a menos que, como en la Cenicienta, sea parte del dibujo de su miseria.

Pero pasamos gran parte de la vida limpiando, (o esperando que nos limpien) y lo higiénico es políticamente correcto y saludable. Fitter, happier, dijo Tom Yorke. Mi relación con la limpieza cuando soltero era meramente incidental. Si no había de otra, bueno, pero mientras hubiera cualquier resquicio para evitarlo, yo lo encontraba. Y me hacía caber en él.

Casado me domestiqué, parcialmente. Regla número uno: Desordenar menos. Un poco de disciplina y lo que agarres, lo dejas en su lugar. Pero el verdadero éxito estuvo en la conciencia común: "A mí no me gusta, a tí tampoco, ¿cuánto estás dispuesta a sacrificar?" Y sí, pobres que apenas nos compramos vajilla, pero teníamos quién nos barriera y lavara trastes. Y los fines de semana?, a usar desechables (no me enorgullece, muy antiecológico). Pero cuando empiezas a convivir con alguien, esas son normas básicas. Y crecí educado en el deber de buscar equidad de género. No lo logro tan bien, pero tampoco puedo pecar de falsa modestia: Eso sí lo entiendo y lo aplico correctamente.

Todo esto es para presumir que estamos estrenando centro de lavado porque la lavadora se nos había descompuesto hace seis meses y arreglarla costaba la tercera parte de un centro nuevo. ¡Cómo hemos sufrido! pero ahora, somos felices.

Armando Samano lo opinó a las 8:58 p.m.

viernes, enero 16, 2004

Educación y re-fi-na-mien-to 

    
Soy muy grosero para hablar. Mi relación con las "malas palabras" ha sido especial. Hasta los quince años fui completamente virgencito. Mis padres no las decían enfrente de nosotros y así tenían autoridad moral para prohibírnoslas. De hecho, a mí me causaba verdadero sentimiento de culpa tan solo "pensar" una maldición. Tuve un profesor de Español muy bueno, pero muy loco en la secundaria, Rafael Sabido. Un ser muy extraño al que yo quise mucho porque me enseño con gran talento a amar las palabras. Y un poco a entenderlas.

El tipo era medio "místico", me regaló un librejo de metafísica, el famoso Kybalion (quesque muy místico y oculto y que venden por 5 pesos afuera de cualquier metro) y nos dijo, en unas clases privadas que nos daba de etimologías greco-latinas, que las palabras tenía cierto poder mágico. Y que las maldiciones o malas palabras eran eso, palabras mágicas para convocar males. No me vean con esa cara de ternura-desprecio, yo soy una persona muy ingenua y todo me creo.

Así pues, me mantuve alejando de las malas palabras hasta que llegó un hada madrina, mi amiga Leonor. Ella es, que yo sepa, una de las dos únicas mujeres en el planeta de las que Edith se ha puesto celosa en casi 10 años que llevamos de relación. Ya le presumía al camarada Semidios que mi Edi tiene todas las virtudes propias del género femenino, y casi ninguno de sus defectos, excepto la indecisión. Y es cierto, Edith nunca ha sido celosa, y cuando lo fue, le dí enormes motivos para serlo. Pero no era el caso de mi amiga Leonor. Ella es mi prueba sobre el famoso cliché de que entre hombre y mujer sí puede haber una GRAN amistad sin que haya el mínimo elemento sexual. Cero absoluto. No cero grados centígrados, que son 273 Kelvin. Cero absoluto en términos sexuales. Pero un amor como de hermanos. Leonor era exageradamente pelada, lépera, grosera y alburera. Era una paradoja porque físicamente se parecía bastante a Estefanía de Mónaco, que fea no es. También estaba excelentemente bien formada, jugaba basquetbol como Michael Jordan y siempre buscaba ganarme (la mayoría de las veces no lo conseguía, ajem) en resolver los problemas de matemáticas.

En general, Leonor me enseñó mis primeras clases de tolerancia. Yo era estúpidamente cuadrado, Bushianamente pendejo: Los buenos eran buenos hasta en sus tenebrosas cavidades óseas y los malos en sus momentos más nobles y tiernos seguían siendo merecedores de la hoguera. Hijo de mi Torquemada... pero en fin. Así era yo. Con Leonor empecé a descubrir los tonos de gris del mundo. Gente buena que se porta "mal".

Le perdí el miedo a las malas palabras. Para muchos de ustedes puede parecer entre naive y pendejo. Pero así crecí. Leyendo el blog de Mirta Bertotti recordé cómo era mi relación con las palabrotas. Estuve pensando en convertir este post en refritos neo-pacianos sobre las mentadas de madre y lo fresas que resultan nuestras maldiciones comparadas contra las argentinas y las españolas. No, basta de eso. Si algo he intentado en mi blog es reflejar el mundo como yo lo he vivido. Pero sí quiero que quede registro que las groserías mexicanas y expresiones del tipo, me siguen pareciendo una fresada contra eso de "chupáme la vulva, geronte del orto".

El otro filo de este blog es la educación. Jimena dice groserías, a sus 5 años, cuando le nacen y en la casa. No le nacen seguido y tiene un vocabulario, dígase "sofisticado". Por ello se lo permitimos. Tiene muy claro que sólo en casa "o entre sus amigos hombres" puede decirlas. Cometió el error de decir una en su pandilla de "niñas" y le costó tres semanas de ostracismo femenino. Mi hermana Patricia, burguesísima newcomer que gasta dos mil pesos en maquillaje al mes, dice que aborrece a la clase media con sus taras morales. Y también dice que Jimena debe ser súper educada y toda una princesita. ¿Quién entiende algo aquí?

Yo, creo. No me molestan las malas palabras bien empleadas. Me molesta ofender. No me gusta ofender a la gente. Trato de hacerme el chistoso cuando las digo o aplicarlas sin piedad para impresionar conciencias mojigatas. Como la que yo alguna vez tuve. Como la que no quiero que tenga Jimena.

Armando Samano lo opinó a las 7:31 p.m.

jueves, enero 15, 2004

Primera quincena 

    
Yep, la cuesta de enero. La lana, o su ausencia. Nos está doliendo el codo de manera descomunal a Edith y a mí seguir moviendo los pesos afuera de nuestros bolsillos. Pero hay que comprar la canasta básica. El ahorro no había sido un hábito en mi vida, pero me lo quiero formar. Es algo que es una desgracia pero necesario. No creo en la vista del futuro sino en el trabajo diario, igual en el amor que con el dinero. Lo que hay que hacer no es ahorrar sino generar. Pero también se vale guardar un poquito.

La revista Newsweek publicó un número especial que habla de los poderes fácticos del mundo. Hay una serie de listas en diferentes áreas como: Poder militar, económico, de recursos, de tecnología, diplomáticos, sociales y, caso curiosísimo, poderes de cine. Sí, poderes de cine que son cuánta gente ve el cine en el cine, cuántas películas se producen en un año y cuánto dinero se dedica a producir tales productos. Contra todo pronóstico, la India es el país que más películas produce en un año: 1,200, más del doble de su más cercano competidor, USA, que produjo 580. Interesante es la relación entre el número de películas producidas y el dinero invertido en su producción: USA invierte 14 mil millones, dólares más o dólares menos; India invirtió 192 millones de dólares, casi 100 veces menos para producir más del doble. Y también la India supera a USA en espectadores (cosa fácil, considerando los 1,300 millones de personas que se apiñan ahí), 2,800 millones contra 1,400 de USA.

De todas las listas (22 en total) que califican los 10 paises más represetativos de cada rubro, México aparece sólo en una que es, justamente, la de cine-espectadores. Somos el 9o. lugar mundial. No, en reservas petroleras, extrañamente, no aparecemos. Latinoamérica en general sólo aparecen: Brasil en PIB, 9o. lugar, con 1.34 billones de dólares de PIB (cifra que no concuerda con otras fuentes de datos que yo he visto, pero tampoco concuerda la rusa, 10o. lugar con 1.27 billones); en recursos naturales figura Venezuela en 7o. lugar de reservas petroleras y Bolivia 9o. y Perú 10o. en recursos de agua dulce. Chile aparece como miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para el 2004 y por lo tanto tiene "poder diplomático". Yep, Latinoamérica apenas pinta un poco en el panorama de poderes globales.

Otros estadísticos curiosos es que el PIB de China ya aparece valorado de forma más o menos realista y es de 6 billones de dólares, superando a Japón con facilidad (3.5) y a la India, en cuarto lugar, con 2.66 billones. Esto manda a Alemania, antes segunda potencia económica del mundo, al cuarto lugar, con 2.1 billones. Islandia tiene el primer lugar en reservas de agua dulce por habitante en el mundo, con 294 metros cúbicos, casí el doble que el segundo lugar, Gabón. Luxemburgo, el tercer país menos poblado del Europa (y creo que del mundo) es 7o. lugar en patentes registradas, con 202, más que las holandesas y las suizas. El índice de PC's por cada 1000 habitantes lo liderea San Marino (2o. país menos poblado del mundo) con 738. Bermuda es 7o. de esa misma lista con 469. Se necesitan muchas PC's para los bancos que lavan... digo, que guardan el dinero del mundo. Chipre tiene el 9o. lugar mundial en poder habitacional, el número de personas por habitaciones construidas: 0.6. Un dato bueno es que España tiene el 8o. lugar mundial en estudiantes universitarios por cada 100 mil habitantes, 4,017. Aunque acabo de leer una carta muy triste en El País del domingo pasado justo de una universitaria con "Master" que no puede encontrar trabajo mas que "por honorarios" (como lo conocemos aquí) ganando 700 euros al mes. Espero que eso sea una excepción.

Así arranca la primera quincena del 2004, con el poder bien repartidito y con pequeños acomodos y decorativos "newcomers". Hay mucho que avanzar, por lo visto.

Armando Samano lo opinó a las 7:29 p.m.

miércoles, enero 14, 2004

Leo para querer 

    
Ya toca meterme en camisa de once varas hablando de la órbita bloguera. De mi particular colección de estampitas. Lo que no me gusta es que por fuerza tendré que estar editando hipervínculos a cada cuatro palabras, y flojo que soy.

Daniel Salinas escribió hace poco que a él no le interesaba conocer escritores. Cuando lo leí asentí en silencio, pero ahora que lo vuelvo a pensar, a mí, quizá, sí me interesaría. El problema de querer a alguien a través de lo que lees de él (o ella) es la idealización. Mi cabello cuenta con numerosas, incontables ya, canas, y aún me sigo emocionando ingenuamente. Agregué a Nanilkah a mi lista de contactos de MSN hace dos meses y nunca me "atreví" a intentar chatear con ella, pensando que sería un crucigrama intentar armar una conversación con alguien que escribe en sentencias. Pienso que Manuelus y la Srita Masturbación son excelentes ejemplos de lo que es la película "Amadeus", el shock de que el talento no va asociado al "ser" sino al "producto artístico en sí". No digo que sean vulgares, pero ellos sí se creen así. Creo que los grandes escritores y blogs adolescentes, todos y los que están en medio también, quieren ser felices, y que su felicidad no va en proporción directa con la calidad de su obra. No me siento calificado para analizar al blog como género literario nuevo, novísimo, como creación artística (que algunos sí que lo alcanzan). Sí sé, sin embargo, que para el idioma español y para la Internet latinoamericana es un revulsivo necesario ante la brutal falta de contenidos en nuestra lengua. Eso fue lo que opiné con Álvaro y que quiero ampliar y quiero desarrollar.

Me gusta asomarme al rincón de los corazones jóvenes. A querer o no, sí hay un brecha generacional entre los treintañeros y la nueva forma de vivir la vida. Tengo que estar en constante alerta sobre lo que los mueve y les interesa, muchos de ustedes lo saben, para tratar de entender el mundo en el que vivirá Jimena y con ese propósito me he encontrado con que ése es también mi mundo, el mundo en el que yo aún vivo. Con gente entrañable en su escribir y en su ser. Gente con la que me gusta compartir el ocio vía lo que me dicen o lo que les digo, todo en letras. Ustedes, creo, sabrán disculpar el carácter meloso y cursi de este post. Es sólo que siempre le digo a Jimena que no tiene porqué esconder ni avergonzarse de sus sentimientos, y debo predicar con el ejemplo.

Armando Samano lo opinó a las 2:07 p.m.

martes, enero 13, 2004

Bolivariana 

    
Sólo he estado una vez en Venezuela (chamozuela, le dicen peyorativamente sus vecinos colombianos), en 1999, por ahí de marzo, creo, estuve una semana en la ciudad de Valencia y pasé fugazmente por el aeropuerto de Caracas a mi regreso (de ida la escala fue en Miami). No me gustó. Es el país/viaje que menos me ha gustado de cuantos he hecho. Que no son tantos, sí, pero tampoco son pocos.

Justo por la época en la que estuve ahí, Hugo Chávez estaba formando su "Asamblea Constituyente" para refundar el país, e incluso cambiarle el nombre. Desde antes desconfiaba de él, pero estando allí me tocó ver una intervención suya con un rifle (o metralleta, algo así) por televisión, dirigiéndose al poder legislativo, en forma francamente amenazadora. Esa imagen me convenció que algo estaba muy mal en un país donde un presidente, electo democráticamente, sí, tenía (o quería) que usar un arma para hablar de sus "ideas".

Valencia es una ciudad eminentemente industrial. Entiendo que tiene poco más de un millón de habitantes y por lo tanto, a mí me pareció pequeña. Visité cuatro o cinco clientes durante la semana y convivimos, el que era mi jefe y yo, todo el tiempo con nuestro "distribuidor local". Varias cosas me llamaron la atención de la gente venezolana, concedo que no mucha, que pude conocer:

1) Una flojera total. En Argentina los mexicanos tenemos reputación (bien ganada) de flojos. Pero los venezolanos se llevan las palmas. El segundo día que estuve ahí me quedé preparando una presentación que debía dar al día siguiente en la mañana. Eran las cinco y media de la tarde. Era primavera. Pero no, ya era muy tarde para seguir trabajando, así que vámonos y ya lo vemos mañana. "Oye, pero tengo que terminarla y sólo me tardo 15 minutos", "no mi hermano, esos 15 minutos quién me los paga?" me dijo nuestro anfitrión-chofer. Reconozco que no había mucho problema, podía terminar la presentación en el hotel, pero sí me sacó de onda la actitud.

2) Mucha soberbia. Entiendo, o creo, que los mexicanos no somos (contrario al resto de Latinoam?rica) santos de su devoción por razones que escapan a mi entendimiento. Si en Chile de inmediato nombran a cuanta actriz de Televisa recuerden cuando al taxista le dices tu nacionalidad (o al América donde jugó Zamorano, puajjj), en Venezuela, sin comentario de por medio, me soltaban: "Las telenovelas venezolanas son las mejores del mundo" y yo "ah, pus de seguro que sí". Ellos producen más petróleo que México, las mujeres venezolanas son más hermosas que las mexicanas (que las chilangas sí, pero eso no es mucho mérito), José Luis Rodríguez El Puma es el cantante de habla hispana más importante después de Julio Iglesias, Thalía es sólo una mujer "plástica". Bueno, ya entrados en el debate (me picaban más fácil la cresta en ese tiempo) hasta me dijeron que Uslar Pietri sí era un verdadero escritor y que Octavio Paz no. Lo más raro era que todo me lo soltaban a botepronto, sin que yo empezara ninguna plática.

3) La injusticia social y el racismo son tan crónicos como en todos lados. Eso sí, ni más ni menos. Los ricos, la élite, disfruta de una vida de magos (disfrutaba) y todos ellos hacían negocio en grande con PDVSA. Los pobres, los negros, todos pobres. No me tocó tratar con ninguno que fuera siquiera moreno como yo. Todos blancos. Sí, desde la clase media. Terrible.

4) Caribeños. La fiesta no es lo más importante, es lo único. Paráfrasis "lombardiescas" aparte, sí, son tan fiesteros y sangre caliente como los dominicanos pero sin la gracia de estos últimos.

No, no me gustó Venezuela. No me gustaron las arepas (no he probado las colombianas) ni los guisos con yuca ni el ron venezolano (no me gusta el ron en general). Sus mujeres, reconozco que bastante bien formadas, tampoco me gustaron y mi corazón de condominio, mi princesa lo sabe, pertenece a las argentinas.

Venezuela es una paradoja. Es un país que ha vivido en normalidad democrática por casi todo el siglo XX. Tiene y produce el mismo petróleo que México. Tiene pocos habitantes en relación a su territorio y recursos petroleros. Ellos sí tienen recursos naturales gigantescos, Mucha agua para tener una buena industria agrícola y ganadera. Grandes planicies. Isla Margarita. Y no, con todo eso, son pobres e inequitativos y, a mi gusto, muy extraños. No me sorprende, eso sí, que tengan a ese presidente. Si Fox es el colmo por burro (checar la caricatura de Calder?n de hoy en Mural) Chávez es, de corazón, un fascista. Y la verdad, sí, por mucho que me critiquen, me quedo con Fox.

Armando Samano lo opinó a las 4:16 p.m.

lunes, enero 12, 2004

Futbolito angustiado 

    
Sí, ya tocaba. Obvio, no era un tema que yo pudiera tocar mucho hasta la semana pasada, pero esta semana que pasó mis Chivas perdieron tres veces y en las buenas y las malas uno tiene que salir a dar la cara por su equipo. Me quedo sólo con el hecho de que los vi correr como enajenados, como "chivas locas". Ganas, creo, no faltarán la próxima temporada. Y eso ya es un avance.

El FC Barcelona tomó un respiro y ganó 3-0 al Zaragoza. Mi cuñado Lluís dice que Márquez "no jugó tan mal". En fin, a mí sí me gustó el juego que dió Márquez. Recuperó y apoyó bien a Cocu y a Puyol. Y se confió menos. Sólo le ganaron un balón por arriba y no era su hombre sino el de atrás. Iniesta me impresionó, tiene muchas ganas ese chavo.

Y angustias son las que pasan los regios ahora que Bush los visita. Las caricaturas se dan vuelo retratando a Fox como servil, lamebotas y lambiscón. Que crítica más fácil y cómoda no puede haber. Yo opino como siempre sobre los altermundistas. Que platiquen con detalle cómo es el mundo que ellos proponen. Dicen que otro mundo es posible, pero no entiendo exactamente qué mundo y cómo sería. Vaya, ni exacta ni remotamente. No por eso creo que estamos en el mejor (o el peor) de los mundos posibles. Pero ni de adolescente creí en revoluciones, mucho menos ahora.

Gracias a DuVeth y a Álvaro por sus menciones en sus blogs y a la gran cantidad de nuevos visitantes que se han asomado por acá. Gabo dijo que él "escribía para que lo quisieran" y esta semana pasada empecé a entenderlo. La verdad es que no me gusta que me guste, pero no lo puedo evitar. No es el sentido de fama warholiana, ni falta de autoestima. Es el sentido social de lograr concordancias.

Armando Samano lo opinó a las 4:07 p.m.

viernes, enero 09, 2004

Me venadearon 

    
Jimena repitió n-veces que quería pedirle a los Reyes un Game Boy Advance. Suerte que los Reyes están siempre atentos a los cambios de humor. Edith se compró un N-Gage con la intención de... bueno, ustedes sabrán. Al ver el fabuloso aparatito (en verdad, no tiene madre), Jimena cambió de opinión sí, pero decidió que en lugar de PS2 o XBOX, como amablemente le "sugerimos", quería un Juego de Química o un Microscopio o un Telescopio. Y sólo uno de esos tres, para que a los Reyes les alcanzara para comprarle juguetes a los niños que normalmente no reciben. Siempre intento presumir más "veladamente" lo que hace Jimena aquí en el blog, pero ahora no pude evitar la presunción "pura y dura". Lo pensó dos semanas y así lo decidió. A los Reyes les fue dificil honrar la petición de Jimena y en premio a su corazón, le dejaron 2 de tres, el juego de química y el microscopio. Ahora, entre toda la familia, le lloverán regalos de Reyes, para sustituir lo que ella no quiso pedir para esa noche mágica. Y yo sigo teniendo, no me puedo quitar la idea, de que mi hija me está venadeando

Armando Samano lo opinó a las 6:35 p.m.

Growing Up 

    
El DVD que tuvo a bien regalarme mi princesa en Navidad fue toda una sorpresa. Peter Gabriel discurre por la vejez de forma ecuménica, o sea por todos los costados. En ritmo, actitud corporal, vestuario, tonos del escenario.

En sus tiempos, Gabriel, y no Bowie, fue el maestro del rock escénico. Lamb lies down on Broadway y no Tommy, ni siquiera The Wall, fue el show-rock más grande de todos los tiempos. Fue tan grande que Gabriel decidió que "no más". Que no podía superar eso, por eso salió de Genesis. Uno de mis regalos de Año Nuevo fue su primer CD, Peter Gabriel, producido bajo la batuta del inmenso Robert Fripp. Las tendencias "escénicas" de su música son "reprimidas" por Don Robert, pero aún muy patentes. La mezcla no combinaba. Fripp-Gabriel no es un vodka tónic como sí lo fue Fripp-Eno o Gabriel-Eno (ese Brian Eno podría ser el guacardí, ni se pierde ni domina, combina). Fripp-Gabriel era como mezclar un Burdeos con Buchannans, aunque el producto terminado parezca, a simple vista, una vinagreta de Módena con Carapelli.

Lo entendieron bien los dos. Gabriel fue aterrizando en el mundo real con sus discos II, III y IV. Para 1985 sus exigencias familiares lo llevaron a buscar la lana y bien que la encontró con "So", su mega-hit. Y usó su lana para darle gusto al gusto y viajar por todo el mundo. 5 años antes de Putumayo, en 1987, Gabriel lanzó "Real World", casa editora de discos que en su nombre lleva su vocación y se convirtió en estrella kitsch al musicalizar "The last temptation of Christ", de Scorsese. Por esa época hizo su gira más personal y, a mi gusto, mejor lograda de su carrera solista: Point of View. Musicazos, Manu Katche, Tony Levin, David Rhodes. Gabriel en sus "late 30's", aún con energía desbordante pero gran experiencia en el manejo escénico. El eclelticismo melódico de los 90's ya estaba en sus conciertos del 88-89.

Grabó después, en 93, un disco, en mi opinión bastante chafa: Us. En esa gira, Secret World, vino a México y de todos modos era muy disfrutable, en el Palacio de los Rebotes el wey que estaba a mi lado me dijo: "De verdad te late un buen, no?"; no escondí ni me quedé con nada. Su música me encanta. No soy le critic, me gusta disfrutar. No era El Gran Espectáculo, a la manera tradicional de Gabriel, ni melódicamente genial, pero seguía siendo él.

Y casi 10 años después, con su disco Up, empezó esta gira de nuevo en México porque se cancelaron las fechas en Atlanta, que era el kick off original. Ergo, no trajo nada de material de espectáculo sino que vino sólo con sus músicos.

Primera decepción: Nepotista. Su hija es parte de su banda en forma de corista. No lo hace mal la chava, pero siendo Gabriel un gran impulsor de músicos desconocidos en todo el mundo me parece una contradicción. En fin.

Segunda decepción: Cero energía. Su música, a botepronto, me pareció más de sala de conciertos que de rock. El repertorio es además muy melodioso. Red rain, Mercy Street (lógico, si está su hija en el escenario, ésa se me antoja gruesísimo con Jimena: Anne with her father is out in the boat, riding the water, riding the waves of the sea), Here comes the flood, Solsbury Hill (en una bicla, como me gustaba escucharla, epifanía), un Sledge Hammer un poco incoherente, pero bien escenificado y una versión asaz reposada de "In your eyes".

Tercera decepción: su escenario es complejísimo y tenía como significado un tardío "ovo"(nombre de un disco que produjo de celebración del fin del milenio) que, en sí, no representaba tanto el "crecimiento" como el "nacimiento" y una complejidad técnica casi-innecesaria.

Pero sumando las decepciones me encuentro, después de varias revisiones, con que me gusta. Me gusta crecer, hacerme viejo. Poco a poco veo que todos esos aspectos son una forma de hacerse viejo. Veo que mirar por los hijos sin importar lo que opine el mundo es hacerse viejo, que reposar el pasado es hacerse viejo.

Que volver a nacer, que el pensar en el nacimiento, es hacerse viejo

Armando Samano lo opinó a las 10:25 a.m.

miércoles, enero 07, 2004

Los eventos sí ocurren 

    
Después de 4 años de quererse comer the whole enchilada, Fox se ha dado cuenta de que no se puede. Creo que lo que ha ocurrido últimamente en cuanto a seguridad en los aeropuertos en México es un trade off por la iniciativa de migración que Bush acaba de lanzar. Todo es negociación y esto no ha sido gratuito. Fox puede ser (o parecer) muy tonto, pero sabe que el tema de la "soberanía" es, políticamente, muy espinoso, y no creo que hubiera comprado ese boleto tan fácil sin tener nada a cambio.

Creo que la propuesta en cuestión tiene varias caras, pero como nunca se puede quedar bien con todos, todos le veremos defectos. Por ello me quedo con lo esencial: Es posible, y cada vez más (desesperantemente lento, sí) que nuestros migrantes reciban un trato digno a ambos lados de la frontera. Sí, eso puede llegar a ocurrir. Si alguien tan obstinado como Bush hizo esta iniciativa, estoy seguro que la cosa, peor, no va a estar.

El problema es tan grande y la necesidad tanta (de trabajo y de trabajadores) que la realidad se abre paso. La lógica y el sentido común no fueron suficientes. Las trabas y los intereses económicos tampoco fueron suficientes, o pesaron menos.

El ex-novio de mi hermana Patricia, Julio, estudió Derecho en la UVM. No se recibió pero terminó de cursar todas sus materias. Nunca trabajó de abogángster. Le falta la vena asesina. Y como el Derecho es el arte de los madrazos a palabras, no tuvo muchas oportunidades. Se fue a Los Angeles con su hermano hace tres años. Lavaba coches en una concesionaria de BMW. Y le alcanzaba para su six de Bud y sus dos pounds de carne diarias. No necesitaba, quería, aspiraba o deseaba nada más. Regresó a visitar a mi hermana y a su familia en la navidad de 2002. Tenía visa de turista y muy campante, se regresó en avión a LA en enero de 2003. Lo rebotaron con todos los honores. Se quedó 10 meses acá, trabajando de mensajero y no le alcanzaba ni para la sopa maruchan. Es un tipazo, muy easy-going, sin complicaciones ni pedos en la cabeza, que quiere mucho a Jimena (y Jimena a él). No es ambicioso y por eso mi hermana lo botó (ella dice que no fue por eso, pero la verdad, sí es mucho por eso). Se fue hace dos meses y ya amenazó que no regresará. Quizá en algún momento se vuelva ambicioso. Quizá nunca. Pero si trabaja sus respectivas ocho horas, puede tener lo básico para vivir.

Mi primo Daniel tiene la misma edad que Julio, 29 años. Estudió solo hasta secundaria, creo. Aquí le hizo a todo, desde albañilería hasta bodeguero. Es un tipo con suerte, pero este país también es a prueba de nosotros, los tipos con suerte. Allá trabaja como cocinero en un restaurante en Houston. Llegó hace dos años y empezó como lavaplatos. Pone más de 100 steaks a la parrilla al día y trabaja en promedio 20 horas extras a la semana. Aquí en México viven sus dos hijos y su esposa. Pagó ya más de cien mil pesos que tenía en deudas. Ahorrará un año más para regresarse con sus hijos y su esposa, comprarse una casita GEO y tener lo básico para vivir.

Es necesario que construyamos un pais que remunere un mínimo digno al trabajo. Los colegas de la blogósfera española se quejan de su situación política, pero ahí ya consiguieron eso. Los de la blogósfera argentina de su situación económica, ahí consiguieron lo mismo pero no supieron conservarlo. Nosotros en México no lo hemos ni intentado, y al parecer tampoco queremos intentarlo. Acá lo importante es la soberanía, la lucha indígena, el sacarle la lengua a los gringos, que el Gobierno nos ayude, que el compadre nos "eche una mano" con nuestro trámite. Yo sólo pido eso: remuneración adecuada al trabajo y comercio justo. Igualdad de oportunidades.

Acaba de aparecer un colibrí en la puerta de mi oficina. Parece ser que se vale soñar.

Armando Samano lo opinó a las 12:42 p.m.

martes, enero 06, 2004

República de El Salvador 

    
Esta calle del Centro Histórico de la Ciudad de México ha contenido muchos de mis sueños de prosperidad. Desde hace ya más de 15 años. Va desde el Eje Central Lázaro Cárdenas (antes San Juan de Letrán) hasta el Eje 1 Oriente, Circunvalación. Ayer me tocó perseguir los siguientes sueños en esa calle. Empecé en 1987, queriendo hacer un "sonido" con un amigo de la prepa, para tocar en las fiestas. En ese tiempo, ser DJ era de lo más simple, ponías una rola, y buscabas una que empezara con un beat similar a la que estaba terminando para seguirle. Y como todo el pop de los 80's es idéntico, casi cualquiera concatenaba con cualquiera. Mi cuate era medio ingeniero y quería que hiciéramos nuestras propias bocinas en lugar de comprarlas hechas. Comprar el magneto, los conos, etc., todo lo cual lo encontrabas ahí, en los changarros de República de El Salvador. Total, compramos algunos cachivaches, se nos acabó la lana que nos confiaron nuestros respectivos jefes y no hicimos ni madres.

En 1991 empecé a trabajar como vendedor, en ese tiempo vendía ferretería "al mayoreo" en forma de cambaceo. Una de las cosas que vendía eran "cautines" para soldar y esa calle, antes de ser inundada por la fiebre cibernecia, vendía todo lo imaginable para audio, video y electrónica en general. Así que yo llegué con mi sangre árabe a la tierra más peligrosa, los judíos del centro. Solo uno de 15 se me fue sin pagar. No está mal para ser un chavillo de 19 años empezando como "Ejecutivo de Ventas", no, no era mi "bizne", yo era empleado y me daban una pequeña comisión por ventas. Movimos como 300 cautines en dos meses. Fueron mis mejores ventas de herramienta. Los taladros, las llaves Stillson y las brocas de tungsteno no se me dieron mucho.

En 1993 era yo el típico "nuevo apestado" que cada familia tiene. Sí, antes, durante décadas, cada familia tenía un pariente que "vende libros". Ese pariente maloliente fue sustituido por el que "vende computadoras". Yo era ese sujeto. Ví arrancar la ahora infinita "Plaza de la Computación" cuando algunos electrónicos empezaron a vender computadoras y partes en lugar de transistores y, oh ironía, cautines. Yo vendía impresoras Epson de matriz de punto (ya teníamos un modelo laser) y en general, lo que pudiera conseguir con los mismos mayoristas a los que todos les comprábamos: Dicom, MPS, Dinamia. Otros de mucho menor tamaño fueron Dataflux, Intertec, PC Marketing, Mayoristas Profesionales, etc. Como muchas industrias, esos mayoristas terminaron quebrados o absorbidos por otros grandes trasnacionales, Dicom específicamente fue comprado por Ingram Micro, MPS se fue diluyendo y Dinamia fue comprado por otro mayorista trasnacional pero tampoco logró sobrevivir. Actualmente, el 50% del mercado lo controla Ingram Micro y el resto lo reparten algunos otros, todos muy pequeñes. Ahora que lo pienso, sería interesante que algún estudiante de Administración (de Herencias) hiciera un estudio de cómo evolucionó el comercio de computación en México, desde los lejanos y gloriosos días del "Gigante Amarillo" (Printaform) hasta la revolución actual de Dell.

Las reglas del comercio son muy similares a las de la selva (y las de la vida), sobrevive el más fuerte. No el mejor, no el más inteligente. Me tocó ver gente que se comía (literalmente) los pagarés para evitar su pago. No por nada surgen ahora muchos movimientos pidiendo "comercio justo". Es uno de los prerrequisitos para poder avanzar como civilización, eliminar de la actividad comercial (o reducir) esa ley imperante.

Me suscribí en días pasados a Make Trade Fair y descubro que para variar, México anda como fuera de órbita en situaciones de Internet y de "cibermovilización". Somos cinco mil mexicanos los que nos hemos suscrito para informarnos sobre los problemas en comercio, las trampas, mañas, o simples y llanas violaciones a derecho por parte de los paises ricos en sus relaciones comerciales con el tercer mundo, cosa que nos debe involucrar severamente. 5 mil mexicanos de un total de más de 4 millones de suscriptores. 1 al millar, en números redondos, o sea 0.1. México es el país con más Tratados de Libre Comercio del mundo, y el único, si se cierra el de Japón, con las tres principales potencias económicas del mundo, Japón, la Unión Europea y Estados Unidos. Y no tenemos conciencia en nuestro ciberambiente de cómo hacer para que el comercio exterior sea justo. Ahí andamos pues. Haciendo maromas sin red de protección. Aventándonos como el Borras.

En 2001, volví a República de El Salvador buscando economía. Intentamos arrancar un negocio de fabricación y venta de ropa. Mi madre conoció a mi padre en una fábrica de ropa y crecimos, mis hermanas y yo, en medio de pacas de faldas, blusas, vestidos; haciendo "terminado" a las prendas, quitando "algodón" a los remallados. Algo deberíamos de haber mamado de todo eso. Mi hermana pequeña, Guadalupe, estudia Moda e Industria del Vestido. La lección fue fulminante: "Zapatero a tus zapatos". Crecí con eso, pero la vida me la he ganado en el teclado o cerca de él.

Ayer volví a caminar por ahí. Buscando los sueños y deseos de la generación que me sigue. Sí, otra vez, después de pensar que lo había encontrado, no, no lo encontré. Pero aún quiero esa calle.

Armando Samano lo opinó a las 11:57 a.m.

lunes, enero 05, 2004

El necesario recuento 

    
Jimena (siempre Jimena) me preguntó que qué es lo que más me había gustado del 2003. No era, no soy, de hacer "cortes de caja" en ciertas fechas, sólo me rindo ante el festejo y la algarabía colectivas. Pero como no me gusta dejar una pregunta de Jime sin respuesta me tocó elaborar mi recuento:

1.- El negocio. Estamos arrancando "Kids Update". Es un negocio doble, un taller computarizado para desarrollo cognitivo de niños en edad escolar (de 5 a 12 años) y un taller para que las amas de casa aprendan computación. Ya llevamos 8 meses con ello y empezamos a ver frutos. Ahora toca invertirle para hacer desarrollo de negocio, de marca, registro de propiedad intelectual y ver qué pasa. Sé que Edith me sacará de pobre, está haciendo un esfuerzo titánico con esto y creo mucho en el proyecto y en nuestras capacidades combinadas.

2.- El trabajo. Me está empezando a gustar esto de vender tecnología para call centers. Es una industria que no se ha visto TAN afectada por el bajón económico y que es lo suficientemente madura pero moderna como para tener entretenido a un geek como yo sin que sean puras "especulaciones metafísicas" lo que uno intenta vender. Además, se dieron un par de buenos negocios.

3.- Jimena en la Primaria. Luchamos mucho por eso, y finalmente lo logramos. No es que en las escuelas duden de su capacidad, pero hay muchos trámites que hacer con la SEP y ése es el boleto dificil de comprar. No es tan pequeña, sólo tiene un año menos del requerido, pero esos trámites son binarios, o la aceptan adelantada (uno o cinco años) o no la aceptan. También hemos debido lidiar con la natural predisposición de las niñas sobresalientes a ocultar sus capacidades por miedo a la reacción social adversa que, aunque parezca increíble, sí existe desde pequeños y es bastante cabrona.

Ha sido pues, un buen 2003. Y haremos un mejor 2004.

Armando Samano lo opinó a las 1:02 p.m.

viernes, enero 02, 2004

Jimena 2004 

    
"Brindo porque todos aprendamos de nuestros errores de este año y podamos corregirlos en el 2004"

Jimena Sámano Solís

Armando Samano lo opinó a las 1:55 p.m.