There is no such thing as WOM

jueves, marzo 31, 2005

Pensar en voz alta 

    
Había olvidado que sí hay quien hace buen periodismo en México. Desde hace un mes, Monitor, el informativo de radio favorito de los chilangos, transmite también por TV después de 10 años de intentar hacerlo de diferentes formas.

José Gutiérrez Vivó es, creo yo, el mejor periodista de México. Y ya lleva 10 ó 15 años siéndolo, desde que Julio Scherer dio el viejazo al acabar 1994, el año terrible de la historia mexicana contemporánea que el tipo cubrió, desde Proceso, mejor que nadie.

Por hábito de casado, desde hace 7 años nos despertamos con la TV. Es decir, no tenemos reloj despertador sino que programamos la TV de nuestro cuarto para que se prenda media hora antes de la hora que necesitamos levantarnos y por lo general siempre nos levantamos media hora después de lo que debimos haberlo hecho. Eso nos da, más o menos, una hora de "escuchar noticias dormidos". Hace ocho años el noticiero de la mañana en Televisa era "Primero Noticias", conducido por López Dóriga en ese tiempo, en su triunfal regreso a la TV. López Dóriga fue el Carlos Loret de Mola de los 70's, el niño genio. Ya desde entonces estaba destinado a ser el sucesor (príncipe heredero, delfín) de Jacobo Zabludovsky. Pero ningún Rey aguanta tener a su lado a un delfín durante mucho tiempo. La inminencia de la muerte es intolerable para cualquiera. Y tampoco hay delfín que aguante mucho. López Dóriga fue desterrado de Televisa a principios de los 80 y tardó 18 años en regresar. Estuvo un año y medio en el espacio matutino estableciendo la agenda mediática de los políticos con un estilo que quedó enterrado en ese horario: franco, abierto y directo. Y aficionados al espectáculo de la grilla como somos Edith y yo, se nos cambió la costumbre estudiantil de despertar con las noticias del radio.

Vivimos los altibajos del espectáculo noticioso mañanero. El "calor de hogar" que tenían Jorge Berry y Lourdes Ramos (de Sámano, me encanta su cara de seria), el insoportable protagonismo (divismo) de Adela Micha y la cultivada grisura de Leonardo Kourchenko. El show del payaso tenebroso (yo me declaro su fan, aunque a muchos les parezca neofascista). Pero ante la inconsistencia del nuevo delfín, vía sus accidentes y achaques (típico chavo de 20 y tantos que no se da cuenta que la vida es una carrera de resistencia y no de velocidad) y al saber que monitor empezaba sus transmisiones de TV, nos mudamos de frecuencia.

El estilo de Gutiérrez Vivó, ahora lo veo, fascina por su "honestidad". El tipo informa con rigor y equilibrio, pero también opina, piensa en voz alta. Su programa está diseñado para durar mucho tiempo sin sonar ni parecer repetitivo, y eso en un programa de cinco ó seis horas al aire es muchísimo mérito. Y en realidad, Gutiérrez Vivó parece un hombre renacentista, el típico hombre orquesta que sabe de todo o tiene recursos para informar de todo. Y en lo personal, siendo también empresario, ejerce funciones variadas. Su principal acierto empresarial fue "nichificarse" con su noticiero al dar reportes viales sabiendo que el radio es el medio por excelencia en los enormes congestionamientos del DF. El acierto fue también de "comunicación" pero principalmente empresarial. Pero en la vida lo importante no es solamente llegar sino "mantenerse". Creo que la capacidad de pensar así, en voz alta, es lo que lo ha mantenido ahí.

Y, caso curioso, creo que el blog es así, un ejercicio de "pensamiento en voz alta".

Armando Samano lo opinó a las 10:55 a.m.

martes, marzo 29, 2005

A mí me gustan los clásicos 

    
Los pocos que he leído, escuchado y visto, me gustan. Releí este fin de semana la historia de Ifigenia en Áulide y ví completa la trilogía de El Padrino por enésima vez. Reparamos en que el corto "Jack Jack Attack" y el ataque del Night Crawler de X-Men 2 comparten la Dies Irae del famosísimo Requiem de Mozart como fondo musical. El País Semanal trae un artículo sobre los 100 años de la muerte de Julio Verne.

Todos esos clásicos me remitieron a Jimena: Ifigenia me hizo fantasear en los sentimientos que tiene un padre capaz de sacrificar a su hija y los sentimientos de la hija capaz de "honrar el sacrificio del padre. En el Padrino todo acaba con la muerte de la hija del mafioso, el karma y justo pago a toda una vida de cabronez. La Ira de Dios le llamó muchísimo la atención, a pesar del miedo que le inspiró el mero concepto, y en mayor medida siendo ilustrada de forma tan gráfica por ambas series de escenas. Su género favorito de lectura es la ciencia, poco falta para animarla a la ciencia ficción y parece que el libro "propiamente dicho" que terminará primero (Harry Potter no cuenta) será 20 mil leguas de viaje submarino.

Para la famosa discusión de los clásicos creo que Italo Calvino ya dijo lo que se tenía que decir al respecto y como sea recomiendo su lectura. Pero me percaté que la formación en "clásicos" que le hemos dado es demasiado básica. No pienso meterle dosis intensivas de mitología grecorromana y Mahler en cápuslas de 500 mg, pero sí que buscaré la forma de incluir sutilmente dosis y nociones de que la historia, lejana y árida, suele ser parte de los cimientos en los que se hizo la casa de ideas en la que vivimos.

Es, entiendo y vivo, un arma de doble filo. El conocimiento es un amigo mortal si nadie establece las reglas (no lo digo yo, lo dijo Pete Sinfield) y la verdad yo siempre me he sentido huérfano cultural por mi ignorancia en clásicos, pero he percibido que aquellos que los dominan suelen perderse fácilmente en los vericuetos de la admiración y la adulación y por lo tanto, o más bien, en lugar de, pierden el espíritu, el ánimo, el impulso creativo.

Sí, el equilibrio entre creación y herencia, no sólo de riqueza económica sino también de riqueza cultural. Ese es también un dilema clásico.

Armando Samano lo opinó a las 4:35 p.m.

viernes, marzo 25, 2005

Las redes sociales del DF 

    
Mientras una minoría gritona quiere darle valor a los blogs y otra minoría cool quiere hacer de su barrio el centro cultural del DF, una mayoría avasalladora está tomando posesión del DF: Los clientes políticos del PRD (herederos, depositarios, hijos putativos de los ídem del PRI).

Ayer en Chapultepec, el lugar de recreación chilango, la familia Sámano Solís buscaba un lugar de estacionamiento. El parque cuenta con un largo "circuito interno" en el cual se suelen dejar los coches por los paseantes al Lago, o al Museo Papalote o a la Feria. Pues resulta que ese circuito interno fue tomado ayer por "la coordinadora" y en los lugares cercanos al epicentro del parque (el complejo Papalote-Feria) la cuota de estacionamiento era de 50 pesos mientras que en los lugares más apartados la cuota era de 20 pesos (y dos kilómetros de caminata, que la verdad, bien me hacen falta).

Y eso quién lo cobraba?, "es cooperación voluntaria joven". "Y si no quiero ser voluntario?", "Pues ahí usté sabrá lo que le pueda pasar a su auto"...

Edith y Armando, medio desesperados, trataban de armar algunos argumentos. Imposible, no hay argumentos contra la sinrazón. Le tomé una foto al tipo con el celular y le dije "si algo le pasa al coche, es tu culpa y aquí te tengo". Me entró una gran desesperación por atestiguar el modus operandi mafioso del PRD. Mi forma de pensar siempre me lleva a calcular las consecuencias de mis actos y me dí cuenta que estaba actuando de forma suicida y que los boletos que habíamos comprado para las funciones del Domo Digital desde 4 días antes se desperdiciarian si seguía "por ese camino".

Edith estaba aún más enojada que yo. Mi güera se pone colorada colorada y no atina a nada sino a maldecir lo que está tan evidentemente mal. Pero el que mejor lo resumió fue el "cuidador" (aka "viene, viene", franelero, etc.): "Es que la cosa es así señor".

No me quita el sueño la voluntad de cambiar todo. Me gusta pensar como Rosseau, en mi propio jardín. Podía rendirme ante el poder de esos tipos sin decir nada más. Podía denunciarlo ante las autoridades que son las mismas que les dan los permisos de "trabajar" (sí, así le llaman ellos a esa extorsión, trabajar!). O, ahora puedo, contar mi situación por mi blog.

Si votan por el PRD y por Andrés Manuel López Obrador, mexicanos que leen este blog, es por esas "prácticas" por las que están votando. Yo ya avisé. Y también decidí mi voto. No será por él.

Armando Samano lo opinó a las 2:15 p.m.

miércoles, marzo 23, 2005

Terpsícore 

    
Yo no sé bailar. Ni los ojos, los tengo medio torpes también. Llevé "clases de danza" toda la primaria, teatro en la secundaria y danza clásica (sin tutú) en la prepa. Infructuosos, estériles y futiles. Todos esos esfuerzos no sirvieron de nada.

A pesar de eso la música me encanta y aunque mis conocimientos musicales son de villamelón, se me antoja copiar y compartir (pimpear, dicen) cosas que sé que algunos de los que leen seguido esto no han escuchado y pueden disfrutar y que los que los han escuchado seguro volverán a reír, con sólo ver el título.

Espero que lo disfruten como yo lo disfruté, tengan buenas vacaciones:

Les Luthiers - El negro quiere bailar

Armando Samano lo opinó a las 5:10 p.m.

martes, marzo 22, 2005

Hipótesis derribada 

    
El nombre de este blog está empezando a pasar a la historia. Hay un ser que entre más viejo se hace, más sabio se vuelve. Afortunadamente, dice no ser enteramente humano y por lo tanto, salva un poco mi teoría.

Cumple años hoy (muchos, ya es casi un viejito) y aquí le hacemos también un pequeño obsequio cortesía de la redacción de There is no such thing as WOM:

Armando Samano lo opinó a las 11:14 a.m.

jueves, marzo 17, 2005

Vanity hour bis 

    
Acaba de publicarse en Blogs México una entrevista a Frida Landa hecha por mí. Espero que les guste como a mí me gustó hacerla. Gracias Frida por tu tiempo y Raúl por el espacio.

Armando Samano lo opinó a las 7:16 p.m.

Vanity hour 

    
Estoy contento con mi trabajo de los últimos tres días. Por primera vez desde que era joven, muy joven, me siento parte de un equipo de trabajo que tiene muchas posibilidades de ser exitoso. Y viendo en retrospectiva mis experiencias de trabajo, cuando sentí esas posibilidades era yo muy ingenuo y cuando me sentí parte de un equipo de trabajo siempre sentí que era una misión imposible.

No ahora. El último evento en el que participamos fue todo un éxito a pesar de que el lunes a las 10 pm todo auguraba un fracaso rotundo. El stand era horrible, no se parecía nada a lo que nos habían mandado como muestra de diseño. Además estaba mal montado. Los artículos promocionales que encargamos no llegaban y los que llegaron eran de pésima calidad. Sólo los folletos que mandamos a hacer correspondían a lo que esperábamos proyectar.

Y de repente, dos horas antes de empezar el show, dejamos el stand en condiciones mínimas aceptables, llegaron dos guapas edecanes, llegaron los promocionales que nos faltaban, funcionaron las pruebas de software en vivo que no habían funcionado bien antes y todas las presentaciones que hicimos captaron la atención de la gente. En otras ocasiones, en esta misma empresa yo me había hecho cargo de casi todo el evento, desde la preparación de los materiales y la selección del stand hasta la atención durante el evento en lo que mis grandes jefes hacían relaciones públicas con las edecanes finlandesas. Los resultados fueron, evidentemente, medianos. No fue así este año. Tuvimos uno de los stands más grandes de la feria y nos llegaba gente por todos lados. No paré de hablar durante dos horas y media, dos veces cada día, dos días. Atendía a uno y a otro y a otro y a otro prospecto, o gente interesada, o curioso mirón. Pero no fui el único, jefes y compañeros trabajaron igual o más duro atendiendo a la gente y con mucho profesionalismo, empatía y entusiasmo.

Al darme cuenta de eso, de que todos estábamos chingándole duramente, me sentí tan a gusto como no me había sentido nunca. Es una sensación extraña y que, estoy seguro, poca gente siente. Siempre sientes esos problemas en un trabajo, que la gente no está dando su esfuerzo o que no hace bien su trabajo. Yo hasta en eso he conseguido suerte. Me la he hecho, es cierto. Obiwan Kenobi dijo eso, que no existe la suerte sino las condiciones altamente favorables que hacen que un evento tenga mayor tendencia a ocurrir.

Ese evento ocurrió y ocurrió bien. Este blog abandona su carácter antigráfico nuevamente (sí, ya van cuatro excepciones, ya son muchas, ya no son excepciones) y me toca presumir mi rostro profesional.

Armando Samano lo opinó a las 5:35 p.m.

miércoles, marzo 16, 2005

Quítale la cáscara - Yo pecador (post en dos tiempos) 

    
Un problema típico de los culturosos del DF es su desprecio por la cultura popular. Marilú, la profesora de Jimena, es de esas. Hoy tuvimos un serio altercado con ella porque ha deteriorado mucho la forma en la que Jime convive con sus amigos. En su afán por "equalizar" el ambiente emocional del salón de clases ha reprimido y segregado a Jime. Le dijimos que la "piedra de toque" emocional de Jimena es justamente su capacidad intelectual y que al negarle ese asidero le había trastornado todos sus sentidos y su forma de interactuar con su "pequeña sociedad". La mujer no es tonta, sólo necia, y entendió inmediatamente que teníamos razón y que su estrategia ha sido equivocada.

Parte de las conclusiones de la plática fue la explicación de porqué era importante no negarle a Jimena esa herramienta de socialización. Para explicarle a lo que me refería traté de recurrir a un ejemplo simple: Los Increíbles, la película. Le pregunté si la había visto y me miró con ojos de desdén y sonrisa de dandy: "No"...


Hasta ahí iba el post ayer. Ya no terminaré la idea, porque además, creo que como está queda más o menos clara. Pero 24 horas y una soberana madriza de chamba después, lo pertinente es pedirle disculpas a Jimena. Ahora sí siento que fallamos como padres. No que nunca hubieramos fallado, pero Edith y yo funcionamos como tándem, cuando falla uno, entra el otro de inmediato y hace que la falla no se note o casi no se note. Esta vez no fue así. Llevamos tres o cuatro meses navegando por instrumentos y tratando de enmendar nuestras vidas profesionales y descuidamos a nuestro tesoro. Fallamos y no tengo mas que excusas al respecto. Jimena fue feliz ayer con el cambio de actitud de su maestra y yo le compré el DVD recién salidito del horno de Los increíbles, la famosa película. Hoy, por primera vez en muchos meses, Jimena iba feliz de ir a la escuela. No creo en Dios pero no sé cómo expresar mi arrepentimiento. Hoy me duele haber fallado. Ya revisamos y ajustamos el cluster y creemos que podemos evitar que vuelva a pasar. Jimena merece nuestro máximo esfuerzo y se lo seguiremos dando. Perdón Jime por esta falla.

Armando Samano lo opinó a las 10:29 a.m.

viernes, marzo 11, 2005

El valiente dura hasta que el cobarde quiere 

    
El pleito del centralismo en México es añejo, sobre analizado, explotadísimo, todo un cliché. Pero este post de Maese Beam me ha dado buenas pistas para ir acabando un poco con el cliché y convertirlo en "bashing" para los "provincianos".

Beam se queja de la indudable parcialidad de los medios a dar cobertura a noticias chilangas. Pero lo que Beam no hace (ni hace ninguno de sus "supporters") es decir que eso no es culpa nuestra. La culpa es de ellos por atender "media" chilangos, nadie los obliga a hacerlo, y tambien, claro, por no preocuparse por crear "media" locales. Estados Unidos es el ejemplo perfecto. Ha desarrollado "media" local suficiente para que, si alguien de Houston no se quiere enterar, pueda pasarse la vida mirando TV, escuchando radio y leyendo periódicos y revistas que no pasen de su rancho. Lo mismo pasa con Seattle, Atlanta, Miami y Phoenix. No estoy hablando ni de NY, ni de LA ni de Chicago, las grandes metrópolis. Guadalajara tiene un canalito re pinchi, Monterrey tiene algo un poco menos chafa, pero naaada del otro mundo. ¿Y qué?, ¿no hay dinero en GDL ni en MTY para CREAR contenidos locales? jajajaja, qué no remanchen. Si hasta TJ les gana creando contenidos y "cultura local"!

El único diario "nacional" de USA es el USA Today, que tira 3/4 partes de lo que tira el NYT y de ese total, regala en hoteles, aeropuertos y demás lugares, casi la mitad de su tiraje. El otro gran diario nacional, el verdadero diario nacional es el Wall Street Journal que, sí, sólo habla de dinero. El dinero es la única cosa verdaderamente nacional en cualquier nación del mundo (no el idioma, no la cultura, no la cocina). Estados Unidos, Beam, NO tiene "noticieros nacionales". Tiene una oferta mediática tal que "algunos" lo parecen, pero siempre enfocan noticias locales o son demasiado internacionales.

Igual pasa con la riqueza. Los regios sostienen orgullosos que ellos nos mantienen, pero los últimos 10 años la distribución de los impuestos ha mejorado sustancialmente y a quienes mantienen no es a nosotros los chilangos sino a los oaxaqueños, guerrerenses y chiapanecos (y con obvios resultados, ya que no los mantienen muy bien). En eso consiste la Federación, en que los ricos ayuden a los pobres.

Lo que ustedes, la gente de los Estados, llaman "pedantería" o "mamonería" es solamente una costumbre del lenguaje. ¿O qué ustedes son muy cuidadosos cuando nos tratan de "pinches chilangos"? Perdón carnal, pero lo que ustedes hacen es siempre "hacerse la víctima": "ayyy pobrecitos de nosotros, los chilangos mamones se pasan". ¿Nos pasamos de qué?, ustedes se han dejado. No han sabido construir alternativas locales. Por 500 años se han dejado manejar, explotar por caciques locales. Nosotros solamente hemos negociado con esos caciques locales la forma de mantener "unido" esto que llamamos pais. Está en ustedes cambiar eso, no nos echen a nosotros la culpa de lo que ustedes no han podido ni sabido arreglar.

Y sobre el orgullo que tenemos como ciudad, es mucho menor que el que tienen los Tijuanos, Jalisquillos o Regios de las suyas. Nosotros sabemos bien nuestras carencias. Pero resulta ser que sí tenemos muchas cosas que presumir y que 20 millones de cabrones, le duela a quien le duela, SI somos un chingo. Y si aquí vivimos y no allá, en los ranchos de los que la mayoría son originarios, por algo será, ¿no?

Sé que su cabeza da para hacer mejores preguntas que esas maese, y reparta parejo, porque su rancho nos dio a Zedillo, nomás se lo recuerdo...

Armando Samano lo opinó a las 11:23 a.m.

jueves, marzo 10, 2005

Viena calling 

    
Crecí sin teléfono. En el México de los 70's conseguir una línea telefónica tenía mucho que ver con la cartera, con la gente que uno conociera, con la zona donde uno viviera. Nosotros en mi familia no teníamos ni cartera, ni conocidos, ni vivíamos en zona civilizada. Y cuando tuvimos cartera seguíamos sin conocidos y sin zona civilizada. Dejamos de tener cartera y seguíamos sin conocidos y sin zona civilizada.
La zona se volvió civilizada, ya estábamos en los 90's y ya no hacían falta los conocidos, pero yo seguía sin cartera.

Total, no tuve línea fija hasta que me casé y a los seis meses me enchufé a un celular. En ese mismo tiempo, mi mamá contrató teléfono para la casa. Pero yo ya estaba bastante crecidito.

Si bien no era tan cavernícola puesto que desde los 17 años usaba el teléfono en el trabajo, nunca usé el teléfono para otra cosa que no fuera el trabajo. A la fecha, muchos años después (16, sí) cada que hablo por teléfono parece que estoy trabajando, hablo con tono de trabajo, construyo oraciones como de trabajo y nunca "platico".

Llamo a mi madre una o dos veces a la semana para saber cómo está y las llamadas duran 20 minutos, de los cuales 15 los ocupa Jimena. Yo le contesto con monosílabos y le resumo: "estoy bien, muy ocupado, mucho trabajo". Sencillamente, no sé "platicar" por teléfono.

Y con Edith es lo mismo. Cuando éramos novios sólo platicamos largo y tendido por teléfono un par de veces, yo en la oficina y ella en su casa, la típica plática de medianoche. Ahora le marco para reportarme, y platicamos cosas de nuestra vida, sí, pero básicamente con tono de negocios y no de plática.

Creo que ese es otro motivo por el que tengo blog. En realidad, en mis interacciones sociales "físicas" he sido muy afortunado. Mucha calidad y no tan mínima cantidad. He tenido muchos buenos amigos. Gente a toda madre, muy buena. Pero las pláticas siempre han sido unidireccionales, tengo vocación de oreja. Oreja para escuchar, hombro para llorar. No sé platicar lo mío. Sólo con Edith lo he conseguido y a fuerza de convivir 10 años con ella. Algunas cosas que he platicado en el blog ella no las sabía.

Hoy lo noté apenas. Tengo que llamar por teléfono a mi madre porque le conseguí un prospecto para su trabajo. La tenía que llamar en el día y caí en cuenta que no le hablo casi nunca en el día, salvo para un asunto de trabajo. Yo me comunico por el teclado y trabajo por teléfono. No me encanta... pero me ví en el espejo, y eso descubrí.

Armando Samano lo opinó a las 7:59 p.m.

miércoles, marzo 09, 2005

Peleas sin destino 

    
Soy fan de Citius 64. Alfredo navega por mí (es un decir) y siempre reseña y enlaza cosas que me interesan. Enciclopedia de pendejadas, diría Pepo, por ser datos interesantes (algunos muy interesantes) y sí, inútiles.

Y como fan sigo su causa con interés su "cruzada personal" respecto a la Iglesia Católica. Enfatizo el "respecto a" y no "contra". Al parecer educado por jesuitas (estoy especulando, pero esas etnias solemos identificarnos) está preocupado por el ultraconservadurismo que se ha apoderado de la Iglesia en los últimos años. Me parece interesante una personalidad que aboga tanto por el librepensamiento y al mismo tiempo lamenta la decadencia de la Iglesia (entidad decadente a rabiar). No entiendo el afán de mezclarlos, de llevar librepensamiento a una institución que, necesariamente, se rige por el dogma.

Pero el "cuadrado" soy yo. Mi vena reduccionista se volvió dominante al nacer mi hija y ocuparme en educarla. Y es que, educando a un hijo, no se valen medias tintas ni mezclas ideológicas experimentales. Todo tiene que ser claro, definido, nítido, hegeliano quizá.

Me preocupan sobremanera los padres que, como Víctor, piensan que deben educar a sus hijos igual que ellos fueron educados ya que "así salieron bien". La educación requiere un cuestionamiento "a priori" de los actos y convicciones "a prueba de balas". Mi táctica con Jimena ha sido esa: En estos primeros años, nada de ambigüedades, que la vida está llena de esas. Un esquema mental claro, limpio, bajo bases sencillas de entender y de aplicar.

¿Cuáles son esas bases? Libertad y respeto, creo que podría yo resumirlas. No podemos controlar nada de lo demás, y por eso todo nos puede llegar a parecer relativo. Libertad de pensamiento, que esa jamás se la podrán quitar y respeto por su entorno, inmediato, mediato y lejano. Pensar trae conciencia y el respeto se convierte en la encarnación válida de lo que, en otros ámbitos, es debatible moral.

Armando Samano lo opinó a las 1:58 p.m.

martes, marzo 08, 2005

Usando los recursos del poder 

    
El viernes pasado este editorial del NYT explicaba, con la claridad que no lo ha hecho ningún columnista mexicano que yo haya leído, porqué el desafuero contra López Obrador no debería poder proceder.

El enlace requiere registro gratuito, pero para el que no quiera o pueda leerlo este es mi resumen: la parte medular del asunto es la aplicación de un procedimiento propio del Derecho Penal a lo que es una falta administrativa cometida por una persona que no es el Jefe de Gobierno. Es decir, la acusación que está haciendo la PGR está "integrada" de forma que hace responsable al Peje de una falta que cometió alguien que trabaja en el Gobierno que el dirije. Esto equivaldría a decir que el Peje (y Fox, y cualquier Jefe de Ejecutivo) es responsable "penal" de las faltas cometidas por cualquiera de sus "subalternos".

En eso consiste la barrabasada y el manejo "político" del asunto. Lo interesante es que AMLO no explica esto con la claridad debida (ya que así finiquitaría el asunto) sino que aprovecha la infinita estupidez de sus "atacantes" ("adversarios políticos", les llama con mucha astucia) para hacerse la víctima y estar presente siempre en los medios por encima de cualquier otro asunto de la agenda nacional. Y lo interesante es que nadie en el gobierno de Fox parece darse cuenta de que, con esa persecución (por demás estúpida) lo único que están haciendo es darle más reflectores al tipo que es popular justamente por eso, por su capacidad de atraer la atención de la prensa, de "dar nota".

AMLO no tiene un programa de gobierno particularmente interesante o siquiera medianamente articulado. Si bien sus "lemas" ("por el bien de todos, primero los pobres") suenan populistas, nadie en el DF nos podemos quejar de que ha "reprimido" o "frenado" la actividad privada. Lo que sí ha hecho mal, y no se divulga, es una serie de medidas "de austeridá" que han provocado que la infraestructura preexistente de la ciudad esté cada vez peor atendida. Invierte mucho menos en el mantenimiento del Metro y "espacia" los periodos de mantenimiento y bacheo de las vialidades existentes para tener más presupuesto y hacer sus famosas grandes obras. Es decir, no ha mostrado capacidad de "generación" y sí una gran torpeza de "distribución".

Y de eso se trata ahora la labor del Gobierno. De distribución. Su programa de atención a viejitos, tan criticado, en realidad no ocupa una porción sustancial del presupuesto. Y sí da gran rentabilidad política. El tipo no ha invertido en el desarrollo de la ciudad, sino en el desarrollo político de su plataforma. Nadie ha sido capaz de informar esto con la claridad, la puntualidad y la fuerza debidas. Sus críticos le ponen etiquetas en lugar de desmenuzar y exponer sus evidentes fallas. Sus enemigos lo atacan de formas estúpidas fortaleciendo su mejor estrategia: La popularidad, estar presente en la agenda.

Si bien Fox y su equipo han usado los recursos del poder en contra de AMLO, el Peje ha demostrado que, si de usar "esos" recursos se trata, él le da veinte y las malas al "equipo" (de alguna forma hay que llamarlo) de Fox.

Armando Samano lo opinó a las 1:47 p.m.

lunes, marzo 07, 2005

Más allá de Einstein 

    
Con un argumento gastado usted saca un pie del lodo, del argumento de "las mayorías", para meterlo en el barril sin fondo de "el fútbol es religión"... pfff

Ta güeno maese, nomás que sépase usté que para mí el futbol es más importante que la que se supone que es mi religión "de facto". Ahí, concedo, seguro soy minoría.

Zónico cita al multicitado Valdano (uno de los inteligentes que jugaron futbol, que concedo al verde que no son tantos, pero más de los que él asume y acepta). El futbol es lo más importante de lo menos importante:

"un partido de fucho para representar el arte, perdóneme pero eso rebota en los límites mismos de la insensatez"

Así es maese, en los mismos límites y rebota como pelota. Valdano mismo lo dice. Las artes, la ciencia, la filosofía y la religión sin duda ocupan los mejores lugares en cuanto a importancia de las actividades humanas. Pero justo en la frontera donde lo importante deja de ser vital y aunque sigue siendo importante es completamente discutible, justo ahí, en esa línea, está el futbol, en los límites mismos de la insensatez.

Sin relatividad ni de ideas ni de religión. Con toda la polémica del mundo, sobre si se justifica la discusión o sobre si no se justifica. Con defensores tan arduos como los detractores. Como condensadores del orgullo nacional, del orgullo de una región, de ciudad o de barrio. Esa es la dimensión del futbol. Es amplia, es universal, es importante.

Es sólo un juego. Pero en un juego se puede poner en juego todo y se hace, contrario a las guerras, por la propia voluntad. Y por supuesto, no podía faltar el "Arriba las Chivas aunque pierdan!!!!"

Armando Samano lo opinó a las 11:37 a.m.

viernes, marzo 04, 2005

Matemáticas 

    
Ay maese, ay maese...

Usté se nota luego luego que es abogángster y que no conoce la definición correcta de "mayoría".

Mayorías son más 50% + 1. Cualquier otro número no es mayoría maese, eso lo sabe cualquier niño de primaria. Los chinos, aún siendo chingo mil millones, NO son mayoría sino, como ya le espeté en sus comentarios, una minoría bastante choncha. Los fanáticos de Big Brother (verde dixit) también son otra minoría choncha, pero no son 50% + 1.

Esa es la magia del futbol (panbol se le conoce aquí en chilangolandia, si a maese beam no le gustan los vocablos chilangos es muy su pex, pero usarlo no nos hace mamones), que hechiza auténticas mayorías. No minorías chonchas y por lo tanto balines. Para ser precisos, más de 3,200 millones de seres humanos. Puede a muchos resultarle chocante que lo compare con el cine y la música, pero como forma de entretenimiento es casi tan popular como esas artes.

¿Usté conoce otra religión que ponga de acuerdo a tanta gente?. Ese es el valor del fucho, el poner de acuerdo a gente con tantas otras diferencias entre sí. ¿Qué chiste tiene que a todos los culturosos-wannabe que somos los blogueros mexicanos nos guste Eternal Sunshine of the Spotless Mind?, es una obra chingona para nosotros pero pendejamente aburrida para las grandes mayorías (incluyendo los culeis que reparten los oscares). El panbol es un común denominador tan chingón como ninguna otra actividad en el mundo maese. Cualquier ser humano que no tenga atole en las venas (ni tortas de tamal) se rinde ante ese gran espectáculo. Alguna vez Pelé dijo que si un extraterrestre le pidiera que le diera una definición de "arte" (y no me vaya a salir con el baratiiiisimo albur de "mi arte") le mostraría el épico encuentro entr Francia y Brasil en el Jalisco en el Mundial del 86.

El panbol es guerra y paz maese, es la viva imagen de nuestro conflicto ético como humanos al darnos la oportunidad de pelear y patear por nada, estando en juego solo el orgullo y las patadas (en las bolas, balones, huevos o espinillas). Todos los deportes de competencia tienen ese ingrediente, pero ninguno es tan sencillo y elegante como una pared de taquito. En el futbol cuentan lo mismo la inteligencia, la habilidad, la destreza, la fuerza, la estrategia y la picardía. No hay ninguna otra actividad humana así. Ninguna.

Quería usted argumentos?, ahí están, en las auténticas mayorías, en las mayorías "comprehensivas", en las que duran 100 años y siguen hechizando. En las que engloban todos los gustos, aficiones, valores y pasiones humanas. En obras de arte, libros, películas, rolas, y, por supuesto, partidos de futbol.

Armando Samano lo opinó a las 1:13 p.m.

jueves, marzo 03, 2005

Las minorías 

    
Carnal, ¿qué le pasa?, el futbol es DIVERSIÓN, no tiene nada que ver con el uso que le dieron los ancestros a las esferas aunque, por otra parte, sépase usted que los mayas y los toltecas jugaban pelota y no la usaban para ninguna otra cosa sino para diversión, eh????

"Soccer" maese?, eso es una gringada, como inadaptados sociales que son los gringos, que no pudieron aceptar la supremacía del invento inglés en donde sí se llama como se debe: "football". Y qué otro nombre puede tener un juego que es una pelota y se juega con los pies? "Handball"?, Balonmano?, Baloncesto?, a huevo que es fucho, futbol o football. Huelga decirle maese, que obviamente se llama futbol como "castellanización" del correcto vocablo inglés. Ya ve qué fácil me saca usté lo mamón? (bueno, eso sale fácil en mí, no tengo que echarle a usté la culpa)

Y lo del "juego del hombre" (esta nota es también pa'l verde, que no le gustó mucho mi licencia poética) es robado de las transmisiones del Perro Bermúdez, que se lo robó a alguien más y claro que es objeto hasta de estudios de culturosos, como puede usté constatar en el enlace que ya mostré. Claro que hay evidentes roces y maneras de camaradería medio raritas, pero pregúntele a logovo si no hasta eso les da material de donde sus colegas slasheras pueden sacar más material para divertirse? Y todos los deportes de conjunto tienen esos roces, o qué?, los beisbolistas y los basquetbolistas no se tocan?

El fútbol no tiene la culpa de lo que seamos como sociedad maese!, ni modo que culpemos a Nirvana por los azotes existenciales de la generación Y!, es una manifestación de nuestros gustos, pasiones y vicios. Entiendo que haya una minoría (harto ruidosa, por cierto) que no guste del futbol. Digo, allá ellos, porque en gustos no hay nada escrito. Pero miles de millones de fanáticos no podemos estar equivocados. Yo dije que el futbol es el juego del hombre citando a Ángel Fernández. Pero si me apuran mucho, y siempre con mis famosas estadísticas en la mano, no hay deporte en el mundo que tenga la popularidad del fucho. Y eso convierte, a los que no les gusta, en una minoría.

Y qué les pasa siempre a las minorías maese?... pos se amuelan!!!

Armando Samano lo opinó a las 4:57 p.m.

Condensando las pasiones 

    
Hernán Casciari, en pose de "políticamente incorrecto" hizo un post interesante sobre el tema de moda en la Europa futbolera, el racismo en las tribunas. Es un hecho que el panbol (chilanguismo para nombrar al "juego del hombre") es, como espectáculo de masas, el más grande deporte del mundo y en sí mismo puede y de hecho compite con todos los demás deportes juntos. El futbol es una pasión que se cocina aparte y que tiene la misma influencia económica y social que otras grandes ramas del entretenimiento como la música y el cine.

Por eso es que es importante observar lo que ocurre en el futbol. Casciari tiene toda la razón en relativizar la importancia de un grito de insulto. Pero relativizar no es "desaparecer". Hay gente que es racista y que el único lugar donde se siente "libre" para soltar su racismo es la tribuna del estadio. Es obligación de todos los que queremos ese deporte que esa regla de civismo (que es la que mantiene a raya al racismo, la prohibición de su manifestación ya que a nadie se le puede prohibir "sentirlo") se extienda a la convivencia del estadio, en la cancha y en la tribuna.

Es, insisto, lo mismo que si se produjera una canción o una película racista. No se puede prohibir su "creación", pero se debe, necesariamente, prohibir su reproducción. O limitar, o controlar. Escribir esto me duele hasta la médula puesto que, ya lo he dicho, soy liberal decimonónico, y cualquier mecanismo de control o prohibición me repugna de inicio. Pero no tomo kool-aid. No soy ingenuo. Las fuerzas del racismo, enormes y presentes en todos lados, se deben mantener a raya, en control.

El futbol es algo demasiado social, L. preguntó hace poco que si acaso a alguien NO le gusta la música. Yo me pregunto lo mismo del futbol, y sabiendo que son pocos los que dicen que no, asumo que tal minoría es poco significativa y por lo tanto, estadísticamente despreciable. Si el futbol llega a todos los tipos de sociedad y a todos los estratos sociales, es importante entender las señales que nos envía.

Armando Samano lo opinó a las 11:38 a.m.

miércoles, marzo 02, 2005

Bailando en la oscuridad 

    
(Para Edith, que en su amabilidad también es vanidosa y le gusta ser especificada)

Eres amable. Se me ocurre "kind" y también "lovable".

No necesito mis ojos para amarte, pero si además de amarte puedo mirarte la plenitud es apenas soportable.

Cuarto menguante sobre tus ojos cerrados, mis manos atadas a tu voluntad, mi voz necesitada de tu oído.

Todo mi "lo bueno" se condensa en tí. No entiendo esta sensación y me cuesta trabajo describirla. Es tan trillado y mal visto que algo sea "bueno". Pareciera cercano a "ingenuo" o a "puro" o a que no alcanza lo "excelente". No pienso en "buena" como derivación de una bondad que indudablemente posees. Pienso en que algo tan "amable" es inextricablemente bueno, que es una tontería pensar en desmadejarte, deconstruirte. Eres roca sólida, unidad, amabilidad sin fisuras.

La una de la madrugada es nuestra hora para bailar en la oscuridad. Gracias mi amor.

Armando Samano lo opinó a las 9:33 a.m.