There is no such thing as WOM

miércoles, marzo 31, 2004

Maquillaje 

    
Sombra aquí y sombra allá

Mecano

Después del choque de hace dos semanas (sí, me dieron un "llegue") hoy me devolvieron a Control bien maquilladito y arregladito. He tenido cinco coches en mi vida y es la primera vez que mando uno a "maquillar". No es la primera vez que choco, pero nunca los había arreglado. Tiro al blanco, nuestro coche anterior, lo arregló mi ex-cuñado Julio (ellos le dieron el golpe), y en general he sido muy descuidado con los autos, cosa que por supuesto, no me enorgullece en lo más mínimo.

Me ha dado mucha pena verlo así, recién pintado y reparado, porque bien pude haberle dado una manita de gato desde hace meses. Esa actitud del "mañana", del "después", combinada con una escasa valoración de las cosas materiales (sana espiritualmente, pero no necesariamente correcta). Siempre pongo de pretexto el dinero (nunca tengo dinero), pero la verdad es que ha faltado voluntad y también estoy muy pegado y dependiente de él como para mandarlo dos semanas al taller. Mis amigos y conocidos se burlan de mi dejadez, uno de ellos dice que soy "científico" porque me vale completamente madres traer el carro sin ningún rasguño al contrario de la mayoría de la gente que conozco que se histeriza con cada manchita y que revisa exhaustivamente el vehículo en cada Valet Parking.

Es cierto, no me obsesiono con la imagen y estoy convencido de que la sociedad la sobrevalora. En lo personal soy gordo y no voy a la peluquería con la regularidad debida. No me obsesiono con el fitness. Pero también es cierto que la estética es parte importante de la vida y para algunas cosas sí soy suficientemente picky (entiéndase ropa y accesorios míos y de la familia). Procuro siempre darle dos minutos de imaginación a la combinación de camisas, trajes y corbatas en la mañana. De hecho aquí en México la moda es dificil de conseguir, y cara, estúpidamente cara. Así que sí que soy un poco contradictorio. En realidad nunca juzgo a la gente por su imagen pero sí percibo la forma como la gente me juzga y sé que, por mi profesión, debo esforzarme un poco en llegar al mínimo aceptable. Control ya está casi listo y ahora me toca a mí hacer un poco de dieta y ejercicio para no desentonar con él (y claro, con mis princesas que están cada día más guapas).

Armando Samano lo opinó a las 7:36 p.m.

martes, marzo 30, 2004

Ideas del cambio 

    
Jorge G. Castañeda se ha postulado como "candidote ciudadano" a la Presidencia de México. Su web lleva ya rolando algunos meses y él mismo había anunciado que intentaba postularse, pero que su decisión dependía de factores estadísticos, es decir, ver qué popularidad alcanzaba. Antes de esta postulación, yo consideraba a Castañeda como el precandidato más afín a mis "ideas" (o lo que sea que se me ocurre en la cabeza, pero de alguna forma hay que llamarlas) y en general, al contrario de muchos conocidos y amigos, el tipo me cae bien, será que me identifico con lo mamón que es. Pero de la forma como se está lanzando empiezo, de inmediato, a desconfiar. Y es que la burra no era arisca, la hicieron a palos.

Principalmente su discurso antipartidos (que suscribo completamente, en términos de los partidos políticos mexicanos) me parece más un gancho "político-mercadológico" que una idea real en contra de la "partidocracia" como él mismo la llama. El "partido político" como expresión social funciona y bien en muchas partes del mundo, considerando todo lo bien que puede funcionar dentro de la democracia que a su vez es el peor sistema político con excepción de todos los demás, etc. etc. El ataque que hace el güero Castañeda es muy de vísceras, de "oposición" a "las mafias" y por lo tanto, me parece, una forma de demagogia. Y es que no puede atacarlos frontalmente, es decir, cuestionar el sistema de partidos en su esencia porque eventualmente tendrá que postularse por algún partido político y por otra parte la "ciudadanización de la política", él lo sabe, es una utopía irrealizable por los cuatro costados.

Ahí es donde entra mi mayor desconfianza. Si Castañeda sabe todo eso, porqué ha decidido ignorar ese conocimiento y lanzar una campaña ruidosa y demagoga, con sonrisas y chamarras, baños de pueblo, templetes y mítines? No encuentro explicación lógica.

Sus ideas son, creo yo, interesantes en el papel. Creo también que a pesar de su carácter, tiene suficiente talento político (apoyado en su enorme inteligencia) para sacar adelante, implantar esos cambios que propone. En A Los Pinos, Fox plasmó muchas buenas ideas que no ha podido poner a trabajar, justamente porque carece del talento político requerido. Es un poco como James Carter, un tipo con extraordinarias ideas e intenciones y muy pueriles e ingenuas formas de hacer política ruda, que es la política que se debe hacer cuando se ejerce el poder.

Así pues, el panorama de precandidotes al poder en México 2006 se ensombrece, si fuera posible, aún más. Martha Sahagún y el grisísimo Santiago Creel se disputarán la candidatura del PAN, en el PRD, AMLO no tendrá ni sombra de rival, extasiados como están sus correligionarios con su aplastante popularidad y el PRI, el PRI wákala como sea.

Espero que Castañeda rectifique el rumbo o me haga comerme mis palabras y logre algo así como la "ciudadanización de la política". Si fuera el caso, prometo comerlas con gran gusto.

Armando Samano lo opinó a las 8:34 p.m.

lunes, marzo 29, 2004

La gente detrás de las paredes 

    
¿Qué dice la gente de uno?, ¿Qué opina, qué le preocupa, qué le molesta, qué le gusta?.

¿Qué le importa acerca de uno?,

Hoy en la madrugada recibimos una extraña llamada telefónica (madrugada para nosotros es 6:45 am). Don Primitivo Solís Mendoza, el papá de Edith, quien rara vez nos llama (de hecho creo que es la segunda vez que nos llama en siete años), nos quería localizar "con urgencia" desde anoche para comentar algo con nosotros. Preocupado por nuestra incapacidad para comprar una casa, dejar de pagar renta y "hacernos de un patrimonio", y al mismo tiempo nuestro refractario orgullo a aceptar un regalo de su parte (el tiene varios terrenos en la zona donde viven), ha querido y buscado una forma de combinar su preocupación con nuestras ambiciones. No que la encuentre, pero me llama la atención su preocupación, su constante "tenernos en mente". Mi suegro puede recordar la última fecha y enfermedad de mi madre mucho mejor que yo, por sólo decir un ejemplo, y no hablo más de 200 palabras al mes con él.

Los papás, yo lo sé, no descansan de ser papás. Mi madre puede entrar en tremenda crisis de angustia cuando le llamo por teléfono y me escucha un poco cansado o un poco dormido. A diferencia de mi suegro, mi suegra sí nos llama a cada rato para saber si salimos, si entramos, si lo que sea. Uno aprende a vivir con eso, a torear el acoso y a apreciar el "care". Pero aunque eso es lo natural en los padres, me da curiosidad el saber lo poco o mucho que uno es mencionado en pláticas de parientes menos cercanos, o de parientes muy lejandos, de viejos amigos perdidos o de enemigos derrotados. De compañeros de viaje o de trabajo, actuales o pasados. Los antiguos amores.

No voy a fingir, a mí sí me interesa saber lo que opinen de mí los demás. Nunca he hecho tal pregunta (sí, esa absurda y odiosísima de "¿cómo me consideras?") y no porque, insisto, no me interese, sino porque me interesa más el resorte "quiero decírtelo". Edith y yo hemos aprendido a decirlo, lo que nos gusta y lo que no, lo que opinamos como bueno o como malo. Procuramos que sea directamente al afectado/a, pero también procuramos no hacerlo a la ligera, sino un comentario previamente analizado. Al tiempo que no nos guardamos las críticas, buscamos también, muy especialmente, el elogio, no el elogio manipulador ni moneda de cambio (besadero de culos mutuo) sino el reconocimiento de lo bueno en cada persona. Nos gusta hacer esos reconocimientos aunque algunas veces sean mal interpretados. Como sociedad nos cuesta mucho trabajo reconocer lo bueno en los demás y parte de nuestro granito de arena es ese: Hablar bien de lo que vemos bien.

Sí, nosotros somos gente detrás de las paredes de otros hogares. No conozco la gente detrás de las paredes de mi hogar.

Armando Samano lo opinó a las 11:11 a.m.

jueves, marzo 25, 2004

La calle 

    
En "Corazón, Diario de un Niño" hay un post (sí, era un blog, finalmente), donde el padre de Enrique, el protagonista, reprende a su hijo por no fijarse en la calle por dónde camina (el niño había tropezado con una anciana) y le explica amorosa y severamente el valor de la calle en general. De la importancia que debe tener el considerar a los demás, ése libro es un monumento. De hecho creo que es su gran valor, la perspectiva de un niño donde el "yo" casi no existe y "los demás", el descubrimiento de los otros, es retratado de forma genial.

Y bueno, a mí se me había ocurrido hacer un post de mis recientes descubrimientos sobre la calle. Por circunstancias varias, llevo dos semanas sin coche. Flojo como soy, opto por el taxi en casi todas las ocasiones, pero también me aventuré a tomar el transporte público ya cuatro veces. Mi sorpresa ha sido enorme en el cambio de actitud de la gente. Es más educada, en general, que cuando yo usaba transporte público todo el tiempo (no hace tanto tiempo, 5 años) y, obvio que me llamó la atención, las mujeres ya toman la iniciativa cuando de ligar se trata. No me ocurrió nunca cuando era soltero eso, que alguna mujer me hiciera la plática en el micro. Además fue increíblemente... chistoso. Yo no uso anillo de casado (Edith tampoco, no me regañen) y en cuanto me subí al colectivo sentí dos miradas (fueron tres, después lo noté), y cuando voltee a una de ellas, ya me habían "escaneado" y, sí, noté el énfasis en la mirada sobre la mano izquierda que es donde, en México, se usa el anillo. De joven era yo terriblemente despistado y si esto me había pasado antes, nunca lo noté. El chiste es que sí, la niña en cuestión me hizo la plática, así, sin preámbulos: "hola, vas muy lejos?", "esteeee... *Armando sonrojado*, no, aquí cerca" , "sí, a dónde?"...

Yo la verdad soy muy malo para eso del ligue, tanto para concretarlo como para evitarlo. No supe ni qué hacer ni qué decir, pero afortunadamente me salvó la campana en forma de niña de cuatro años cantando a todo pulmón una canción que, de seguro, se había aprendido ese día en el kinder. Me pude enfocar en mirar a la niña y eso ayudó a la pregunta: "te gustan los niños?", "sí, mucho, y más a esa edad", "tienes hijos?", "sí, una de cinco años".

Problema resuelto, siguiente parada, División del Norte y esquina bajan.

Más allá de mi personal vanidad hiperhenchida, lo que me dio mucho gusto fue observar el cambio en la actitud de las mujeres. Siempre he dicho que gran parte de la culpa del machismo en México la tienen las mujeres. Las madres que maleducan a sus hijos, las hermanas que consienten a sus hermanos, las novias que aguantan a los novios, las esposas que se dejan manejar o que comodinamente se dejan mantener a cambio de ser maltratadas física o moralmente. Entiendo que no es fácil, pero insisto, viendo otras sociedades como la argentina, la chilena o la venezolana, donde la mujer ha adoptado un papel mucho más agresivo en lucha contra el machismo, las diferencias son notables. Y parte de ese papel nace precisamente de la actitud en el ligue. El dejar de esperar a ser conectadas, conquistadas y tomar una muy sana iniciativa de "si me gusta algo o lo quiero, lo intento" creo que es básico como cambio de actitud inicial y como motor de un cambio que espero se consolide pronto.

Armando Samano lo opinó a las 3:06 p.m.

miércoles, marzo 24, 2004

Predicar y practicar 

    
Por más que quiera yo presumir de padre tolerante (que lo soy en cierta medida) no puedo quitarme ciertos resquemores de la cabeza: Jimena es pequeña y quizá la estamos revolucionando de más. Parte del ritual de inicio de primavera en la mayoría de los colegios de clase media defeños (chilangos) es llevar a las tribus infantiles a descargar su energía a campamentos en las cercanías de la ciudad. Para niños de 6 a 12 años, cuya energía vital (de resolverse el misterio de su origen las compañías petroleras quebrarían) es infinita, es una experiencia que se transmite "por generaciones" y suele ser Top 3 en las anécdotas más comentadas del año.

Sí, síndrome de pertenencia, ése que hemos querido inculcarle a Jimena de forma, a veces pienso, enfermiza. Pero las más de las veces me convenzo de que no, que la convicción (nuestra) no va aparejada de la acción (nuestra, somos ermitaños) de forma tal que, en efecto, a Jimena no le parece enfermizo nuestro afán de convencerla por integrarse, sino suficientemente persuasivo.

Ayer una compañera de la oficina me preguntaba: "¿Cómo puedo enseñarle a Rodrigo autoestima si yo dejo que cualquier tipo me haga como sus calcetines?", "si yo tuviera esa respuesta y cobrase 50 pesos a cada persona que se hace esa pregunta, sería millonario mañana a mediodía" le contesté. No, no tengo idea. Con los niños es muy fácil, muy sencillo, copian lo que haces y poco caso hacen de lo que les dices. Ok, si tienes la paciencia y la forma para decirlo, digamos unas 100 veces, quizá empiecen a cuestionarse la pertinencia del consejo, con menos veces, es tiempo perdido (para el padre y para ellos). Digamos que la combinación que hemos buscado Edith y yo es 80% de paciencia para decir, decir, y volver a decir (predicar, eso ha sido la parte fácil) y 20% el modificar nuestro comportamiento a mínimos aceptables y congruentes con lo que decimos (practicar, la parte difícil).

Pues ahora que se nos va tres días, relativamente sola y sin familiares, sino una abeja más en un enjambre (sí, de abejas africanas), nuestra prédica de padres tolerantes, abiertos, está hecha pedazos. Revisamos hasta el más mínimo detalle del campamento bien pasada la medianoche, y se va hasta mañana!, y heme aquí, haciendo un post a ese respecto para fundir el miedo, conjurar la ignorancia.

Sí, finalmente también es cierto que el amor que los niños perciben en los actos de los padres (que nadie se engañe, se dan perfectamente cuenta del amor de cada esfuerzo) puede inclinar la balanza de su comportamiento. Pero un poco como la tolerancia en la pareja, el recurso del amor puede fácilmente devenir en chantaje y perder efectividad para con la educación de los niños, debe ser usado pues, como último recurso.

Armando Samano lo opinó a las 9:14 a.m.

lunes, marzo 22, 2004

Banda sonora 

    
Tuvimos un fin de semana de cuarentena. Jimena dio visos de enfermarse de la garganta el viernes (con una voz ronquita que se le oye genial) y decidimos, habida cuenta que se nos va de campamento el próximo jueves, mantenerla entre algodones caseros en fin de semana.

En tal caso, cuando los periódicos y revistas han ya aburrido, toca Blockbuster o ver TV. En lo que preparábamos el proyector que hurté de la oficina para hacer cine en casa, prendí la TV para "ver qué había". Me topé con la película "Reality Bites" justo cuando Winona (sí, también de Sámano) y Hawke (ex-socio por Uma), se "cantan sin cantar" All I want is you, de U2. Con esa rola cerré mi adolescencia. Era 1989, salía yo de la prepa y U2 era El Grupo. No había ni siquiera discusión, como la hubo hace 5 años con Radiohead. No, U2 era La Banda, y lo mismo los metaleros que los progresivos, los wavers y hasta los incipientes raperos lo reconocían. Bono era el líder moral de las hordas adolescentes que vimos caer el Muro de Berlín en vivo y en directo. También era logro nuestro, porque, ingenuamente, creíamos que ya teníamos futuro (el no-futuro vino en muy poquito tiempo, pero esos meses sí disfrutamos). The Edge era la personificación del talento, nuestra bandera frente a los viejos que nos restregaban a Hendrix, a Clapton, a Page. Adam Clayton era la prueba de que podíamos ser serios y entender las cosas. Larry Mullen Jr. era la bandera sexual de las niñas rocanroleras y el puente de inducción para las que no lo eran, pero les gustaban las caras bonitas. La vida me hizo adulto muy poquito tiempo después del Rattle & Hum, pero esos gritos y esa guitarra infinita sellaron, como lacrado, ese episodio intensísimo que fue la preparatoria. En el contexto de una película como Reality Bites, tan emblemática, tan asquerosa y adecuadamente panfletera, tan adolescente y tan real, esas notas se elevan como coro angélico, anunciando un poco de muerte.

Terminando la rolita y en típico zapping, llegué rápidamente a "Los Gavilanes", uno de los clásicos de Pedro Infante. Justo en la parte donde, de perfil, guitarra en mano y cielos y perfiles de sierra de Figueroa en el horizonte, Pedrito se echa la que, para mí, es la más romántica rola de José Alfredo Jiménez: Deja que salga la luna. No he visto ninguna referencia a Pedro Infante en la blogósfera mexicana, pero dudo que los mexicanos ignoren de qué estoy hablando:

Cuando estoy entre tus brazos
siempre me pregunto yo
cuanto me debía el destino
que contigo me pagó


Así que, en un ataque de cursilería, le dí a Edith la serenata que nunca le he dado. No canto mal las rancheras, modestia aparte (todas las demás sí, pero las rancheras más o menos me funcionan), pero entre una cosa y otra, no le he llevado la serenata que se merece mi Edi. Así nomás, ella, tan linda siempre, me dijo gracias, cuando terminó la cancioncita, siendo que estaba en el cuarto de Jimena ella.

Fue curioso ver desfilar por azar dos rolas que han sido soundtrack de mi vida desde mucho antes de conocer a Edi y que ahí siguen, por ahí, por cualquier lado pueden aparecer sin previo aviso. Tráiganme el azar, siempre buscaré acomodarlo.

Armando Samano lo opinó a las 2:25 p.m.

Pasa la voz 

    
Aunque ya está muy extendido, retomo el chisme y recomunico. Hoy cumple años Semidios, pásenle a atiborrar su tag.

Japi berdei tu yu Semidios.... ¡O como chingados se escriba!

Armando Samano lo opinó a las 12:45 p.m.

viernes, marzo 19, 2004

Gobernabilidad 

    
Como buen conservador (demócrata cristiano, en la geografía política europea), Fox piensa que el Gobierno debe intervenir poco o nada en la "rectoría de la sociedad". Extraño ha sido su afán de mantener a un Gobierno obeso e ineficiente, pero es también el resultado de la influencia que tuvieron, en el diseño de su proyecto, Jorge Castañeda y Roberto Mangabeira, socialdemócratas de nuevo cuño. Con esa mezcla de agua y aceite, Fox diseñó un gabinete neoliberal en lo económico y socialista en lo social, pero se le olvidó un pequeño detalle: el ingrediente de dirección política.

Santiago Creel Miranda, Secretario de Gobernación (Ministro del Interior), es un abogado que, aunque no es panista de tradición, sí responde al prototipo panista de "abogado-idealista". Niño bien, definido así por la cronista socio-culturosa Guadalupe Loaza, Creel ha vivido siempre su profesión como norma de vida. Nacido en familia de clase media alta, su contacto con la realidad social del país empezó hasta 1993, cuando su inquietud lo llevó a interesarse en la, ya para entonces intensa, campaña de renovación política de México. Primero como árbitro electoral y después como miembro "no radical" del PAN, Creel fue ascendiendo en la vida pública mexicana principalmente a base de "poder moral": Un ciudadano culto, educado, de buenas maneras, que no podía quedar mal con nadie. Terminó siendo candidato a alcalde del DF en el 2000 y perdió las elecciones (por poco margen) ante el que seguramente será su rival en la lucha por la Presidencia en el 2006, Andrés Manuel López Obrador. Sí, así es de central el poder en México.

Enrique Krauze narra haberle dicho a Luis Donaldo Colosio, poco antes de que lo mataran en 1994, que en México la política es a navajazos. El atentado de ayer lo demuestra claramente. Si bien es cierto que el orden público en México ha ido evolucionando y este tipo de acciones, tan frecuentes hace 50 años, ahora escandalizan y estremecen, la verdad es que la evolución se debió haber acelerado sustancialmente con el cambio democrático del 2000, cosa que no ha ocurrido precisamente por culpa de Santiago Creel.

El nuevo estilo de Bucareli se ha empeñado en demostrar que el orden, la legalidad y el Estado de Derecho, así como algo que podríamos llamar "humanismo social", son posibles mágicamente, de repente, en la sociedad mexicana. El ignorar o negar la historia ha sido el mayor error de los operadores de Creel y de él mismo. El Estado de Derecho incluye también el monopolio en el uso de la fuerza por parte del Gobierno. Fuerza que no se quiso usar en los diferentes casos que, políticamente, ha perdido Creel: la toma de un canal de televisión por parte de su competencia, la actividad política proselitista de la esposa del Presidente, la incapacidad de negociar reformas legislativas con los partidos de oposición, el aeropuerto en Texcoco (quizá el más sonado de todos, donde 300 macheteros impidieron la construcción de una obra de infraestructura necesaria para más de 10 millones de mexicanos), entre una infinidad.

Cuando una posición de teoría rectoría política es tan evidentemente gris y desangelada, las fuerzas violentas encuentran poca resistencia a su acción. Gustavo Díaz Ordaz, de nefasto recuerdo por su talante autoritario y violento, decía que la posición de Secretario de Gobernación era evitar que los problemas llegaran al Presidente: "así de sencillo, los problemas llegan a mi escritorio y de ahí no pasan". En México tenemos un dicho que reza: ni tanto que queme al santo... ni tanto que no lo alumbre...

Armando Samano lo opinó a las 1:48 p.m.

jueves, marzo 18, 2004

Ese cáncer del pensamiento 

    
El misticismo ha sido mi más grande fobia. Toda mi vida.

misticismo.
(De místico2 e -ismo).
1. m. Estado de la persona que se dedica mucho a Dios o a las cosas espirituales.
2. m. Estado extraordinario de perfección religiosa, que consiste esencialmente en cierta unión inefable del alma con Dios por el amor, y va acompañado accidentalmente de éxtasis y revelaciones.
3. m. Doctrina religiosa y filosófica que enseña la comunicación inmediata y directa entre el hombre y la divinidad, en la visión intuitiva o en el éxtasis.


En realidad, mi conflicto viene de la palabra "Dios" o "Divinidad". A lo más que llego es a "no negar" ni a la divinidad ni al alma ni al espíritu. No he "experimentado" ninguna relación con la divinidad, ni con el alma, ni con el espíritu. Pero no puedo no creerle a tanta gente que afirma que sí lo ha experimentado. Es decir, mi explicación, basada en la Navaja de Ockham, me dice que es autosugestión, aunque el mismo Ockham hubiese reprobado este exceso de simpleza.

Nuevamente es Yépez el que me mueve a hacer esta declaración de principios. Sus "ideas" (de alguna forma hay que llamarlas) respecto al karma y su asociación con el 11-M de Madrid me parecieron, por supuesto, descabelladas. Pero su explicación posterior me llamó la atención porque hay un elemento de indudable razón en su argumento: Cada acto que realizamos conlleva una responsabilidad. Lo que me hace jalarme los cabellos de desesperación es la absurdísima variable de la "reencarnación". Eso de "acumular puntos" para la otra vida como explicación a "porqué no se pagó" en esta vida, me parece completamente sacado de la manga.

La base del éxito de todas esas mentiras es el sufrimiento humano y la imposibilidad de explicarlo. No pretendo intentarlo, por supuesto que el tema me rebasa. Sin embargo, el trato tan mercantilista (y no me refiero a dinero, sino a la fallida nueva moneda de la internet, los "eyeballs") que se le da en la interpretación occidental a las tradiciones orientalistas me parece patético. De hecho creo que las religiones son un veneno por eso, porque son desesperadamente demandantes de atención: "este es el camino".

Querer arrojar la luz del karma y de la causa-efecto al atentado de Madrid convoca una serie de culpabilidades que sólo pueden desencadenarse en sufrimiento. El éxito de las religiones (judeocristiana, neobudista, azteca) es sedar nuestro entendimiento y pensar que las cosas se pueden explicar de forma simple pero sin ser realmente explicadas en su porqué. Cada mecanismo racional de las religiones tiene paralelo en diferentes mecanismos matemáticos, a los cuales más burdos, por cierto.

Decir que el éxito y la felicidad son vanos, vacuos es un lugar común al que también recurren los neobudistas. La teoría del desapego y la virtud que se consigue al fundirse con la divinidad siempre me suena a zanahoria. De cualquier forma, desprendidos de todo o apegados a todo, me quieren obligar a buscar la felicidad, o me dicen que la felicidad está en la comunión con Dios. Y si Dios no existe? y si me gusta mi felicidad aún en el sufrimiento, la enfermedad y el dolor?

Asakhira habla de compasión. Yo entré en trance (es una expresión, no me tomen literal) cuando Anakin Skywalker dijo que a los Jedis se les enseñaba que el sentimiento primario es la compasión, que se define como amor incondicional. Francisco de Asis entendía bastante de eso. Relaciono la definición de compasión con la definición de pasión dada al verbo: Categoría gramatical que define acción, pasión o existencia. Sí, pasión es todo lo que no se hace o existe. ¿Lo que ocurre o discurre? ¿Compasión es lo que ocurrimos juntos, con los demás? El amor incondicional es existencia plena. El amor y la esperanza están en todos nosotros, y cada uno alberga un poco o mucho de eso. El amor es ciego, acaba de decir LPDT; yo dije ahí que no, que el amor no ciega; pero ahora me desdigo, sí, sé que el amor me hace ciego a lo malo de los demás y sólo me deje ver su pedezo de amor y de bondad. A ver quién es el kármico que me explica eso.

Armando Samano lo opinó a las 3:11 p.m.

Reporte rápido 

    
En la mañana se cometió un intento de atentado contra el Gobernador de Oaxaca, José Murat, quien salió ileso. Información en El Universal, Mural, Milenio y demás sitios de noticias mexicanos.

No, así no es. Y miren que Murat es mi arquetipo de político priista odiado. Pero así no es.

Armando Samano lo opinó a las 12:05 p.m.

miércoles, marzo 17, 2004

No me pude resistir 

    
Vía logovo me entero de esto y sin poder resistir la curiosidad, me someto al escrutinio público:

Yo también quiero que destruyan mi ego!

Armando Samano lo opinó a las 6:38 p.m.

El Silencio de los Inocentes 

    
En la famosérrima película, Hannibal Lecter dice (a través de Clarice Starling / Jodie Foster, ambas de Sámano) que empezamos a desear lo que vemos todos los días. No sé una jota de Psicología (Dr. Simultáneo, agradeceré su asistencia) pero lo asumo como cierto. NAPG me dejó un comment en el post anterior preguntando de dónde nace mi interés por España, pareciéndole atípico, y creo que vale la pena abundar en el tema.

Mi mamá me decía, cuando yo era niño, que España, aquél país que nos enseñaban a odiar en la escuela diciendo que nos habían invadido, colonizado y maltratado (sí, como todos seguimos siendo tan indígenas y el mestizaje es un concepto etéreo o francamente inexistente), era para esas fechas (principios de los 70's) un país pobre y sin mucho futuro, que seguramente después de Franco y con los desmanes del "destape" navegaría sin rumbo fijo en el "concierto de las naciones". Mi madre basaba su teoría, como casi todas, en la sabiduría popular; en el hecho de que Raphael y Rocío Dúrcal (Cucamonga se equivoca, la rival de Angélica María siempre ha sido la Rocío) pasaban largas temporadas en México pepenando los favores del siempre "generoso público mexicano" dispuesto a mantener a la farándula española ya que allá no había así que digamos mucha industria. Viéndolo en perspectiva, la realidad tardó 10 años en permear el subconsciente colectivo y para 1982, cuando ya España se encaminaba a la integración europea, y por lo tanto a la prosperidad, la clase media baja mexicana los seguía mirando con algo de lástima. Eran los tiempos de Camilo Sesto y el Miguel Bosé cursi de "Linda".

Bien adoctrinado por seis años de sistemática destrucción neuronal, llegué a la Secundaria malqueriendo bastante a los ezpañolitos, sin conocerlos casi nada. Mi profesor de Español me enseñó algunos secretillos del idioma y por el idioma empecé a quererlos (ok, él me enseñó mucho más que algunos secretillos, pero yo no era un buen alumno) y Lope de Vega me maravillaba por prolífico, y Pérez Galdós patrocinó algunos sueños húmedos adolescentes con su Marianela.

Vino la prepa y la invasión de los Hombres G, Mecano, Nacha Pop, Radio Futura, Toreros Muertos, La Trinca y mi favorito, Danza Invisible, entre muchos otros. Algo tenía que estar pasando en España para que después de sólo conocer a Camilo Sesto y Raphael de repente trajeran ese tipo de rolas. Decidí tratar de enterarme. Ahí supe qué tanto se pareció Franco a Porfirio Díaz y las eternas quejas (alimentadas, oh ironía de la vida, por el último criollo de México, José López Portillo) de que las taras sociales mexicanas (centralismo, improductividad, vana obsesión por las humanidades) eran heredadas de los españoles. No, esas son culpas nuestras y responsabilizar a los demás es bastante bobo.

Luego vino el creciente rumor: Algo están haciendo bien los españoles que, teniendo un presidente socialista, han logrado desarrollo económico. Me interesé un poco más. Traté de saber quién era Felipe González, de qué la rolaba, etc. También ETA inundaba las noticias en ese tiempo y yo la verdad no entendía nada del problema del País Vasco.

En 1997 entré a trabajar como Gerente de Ofimática en Mapfre México. Ofi-qué?, siempre me decían los proveedores y amigos: Ofimática, automatización informática de las labores de oficina, creía yo que eso estaba clarísimo. Sí, Mapfre está controlada y dirigida por españoles, así que si no me enteraba de lo que pasaba en la península podía darme por políticamente muerto al interior de la empresa. Ya Aznar había llegado a la Moncloa y Felipe se la pasaba "aconsejando" a las "democracias" latinoamericanas la mejor forma de lograr trancisiones políticas tersas después de dictaduras o regímentes totalitarios (como el del PRI en México), olvidando mencionar el pequeñísimo detalle de que la democracia requiere acompañarse de desarrollo económico para madurar un poco más rápido, en el caso español provisto por las ayudas (enormes ayudas) de las potencias europeas.

También por esa época los mexicanos nos quedamos sin prensa escrita. No que nunca la hubiéramos tenido, para nada. Pero la Jornada inició su declive y el Financiero siempre fue demasiado especializado. Siglo XXI en Jalisco y El Norte en Monterrey incubaron Reforma y Público, pero en honor a la verdad, el País nos parecía el NY Times en comparación con cualquiera de esos. Así que, tal como dice Lecter, a fuerza de leer el País con cierta frecuencia, España empezó a volverse algo más que una entelequia.

Dicha transformación culminó en el 2000, cuando mi cuñada Serena, hermana de Edith, víctima de amor por Internet (conocen ustedes alguna historia de esas?), se fugó literalmente de casa de mis suegros para irse a Barcelona a casarse con un catalán. Ahí vamos todos en manada, cual buena película mexicana, a conocer al perverso que se atrevió a robarse la flor más querida por mis suegros. Lluís Casaramona Caballero hacía completamente honor a su apellido y, caballero en la máxima extensión de la palabra, nos recibió a todos de la mejor forma posible. Con tal amabilidad, y claro, conociendo de cerca lo que ya había empezado a leer, se completó el círculo. Además, por supuesto, que descubrí todo lo que involucra el FC Barcelona, y siendo panbolero de corazón, puessss...

Así España entró en mis afectos, así he mantenido estrecho contacto, sí, mucho más con Catalunya. Y aunque estando allá las diferencias me parecen notables, cuando veo a Lluis en México, como comenté en Tacos & Blogs, no es otra cosa si no un gachupín más. Digo, así se ven a la distancia, que nadie se ofenda.

Cada quién puede tener y contar su historia. Estar en contra o a favor o indiferente, de España o de cualquier pueblo del mundo. Pero la sangre llama, y nos guste o no, aunque nuestras abuelas sean indígenas, nuestros abuelos son españoles.

Armando Samano lo opinó a las 5:16 p.m.

martes, marzo 16, 2004

Sol y sombra 

    
El FC Barcelona está que echa lumbre por los cuatro costados (tren-bala, le llamó Marca). Lleva 8 partidos ganados consecutivamente en la Liga de España y aunque perdió contra el Celtic Glasgow la semana pasada el partido de ida de la copa de la UEFA, tiene buenas posibilidades de remontar el marcador en el "Estadi", y contando otros dos partidos contra el Brondby danés y el empate en Sevilla su marca en los últimos 12 partidos es 10-1-1. Durante los últimos tres años, el Barsa había estado luchando por alcanzar la cuarta posición en la Liga de España (el año pasado quedaron sextos), lejos de su tradicional lugar como "challenger" del todopoderoso "Equipo de Estado", el Real Madrid, cediendo esa posición al Valencia y al Deportivo La Coruña. Con cambios constantes en su dirigencia (el año pasado tuvieron 4 presidentes en menos de 6 meses) parece que por fin han encontrado el equilibrio y que su actual presidente, Joan Laporta (Laporta.com, le dicen sus detractores) se encamina viento en popa a la recuperación del status y glamour que durante años, principalmente desde 1990, pero en general desde siempre, había envuelto al que es "más que un club".

Aunque los medios deportivos catalanes atribuyen esta recuperación a diferentes factores, hay uno que es primordial: Ronaldinho Gaucho.

Por el FC Barcelona han pasado los últimos tres jugadores brasileños más importantes de los últimos años, desde la constelación del Brasil de Zico: Ronaldo, Romario y Rivaldo. De características diferentes (Ronaldo y Romario son delanteros naturales y Rivaldo es un 10 nato), estos tres "R" han creado una selección brasileña de ensueño que ya lleva, nos guste o no (y a mí no me gusta) 2 campeonatos mundiales ganados de los últimos 3. Ahora, renovando esa tradición y habiéndose quedado sin Rivaldo hace ya casi dos años, el Barsa de Laporta logró hacerse de los servicios de este muchacho de larga cabellera y sonrisa imborrable que está destinado, sin duda, a convertirse muy pronto (si no es que ya lo es) en el mejor jugador del mundo. Zidane ya es mayor, no le queda mucho camino y siempre han gustado más los "10" (Pelé, Maradona, Figo) que los "9", caso de Ronaldo que es el otro que podría disputarle el título y que no vive los finales de su carrera. Pero lo que más ha llamado la atención en Ronaldinho es su carácter, de sonrisa fácil, competitividad y deportivismo absoluto, respeto al trabajo de los compañeros y sencillez dentro y fuera del campo. Todos los ingredientes del ídolo deportivo. Creo que esta temporada no habrá títulos para el FC Barcelona, pero están en camino de lograr grandes cosas.

Por otro lado, mis adoradas Chivas están empezando a pasarlo mal. Después de aquella buena racha de 1-0's que los tigrillos de Salinas nos cortaron (chiste rayado: ¿cuál es el circo más grande del mundo? el volcán -estadio de los tigres de la uanl- , porque tiene 12 tigres y 40 mil payasos) no terminamos de ver la nuestra y ahora perdimos todo el honor con los cancheros (parecen equipo argentino) Rayos del Necaxa. Espero que nos recuperemos, aún es temprano en el torneo y nos tocó un grupo relativamente sencillo. Pero la verdad es que no termino de digerir el papel del Bofo en el equipo. Y es una pena que el jugador más talentoso de México, Ramón Ramírez, no logre levantar como debiera para cerrar con broche de oro una buena carrera, que pudo ser la mejor de todos los tiempos. Se merece un campeonato Ramón y ya nos hace falta a la afición chiva.

Armando Samano lo opinó a las 4:23 p.m.

lunes, marzo 15, 2004

Tacos y Blogs (o cómo Armando se convierte en vendedor) 

    
No había entrado en ningún grupo nuevo de amigos. En tipos viejos como yo existe la creencia que las amistades sólo se hacen en la infancia y en la juventud. En la madurez lo más que hay son "relaciones". Es decir, el que llega a los 25 con sus amistades hechas, dificilmente ampliará su círculo.

Ya había yo enunciado mis principios como blogonauta. Sí, un poco parodiando al Gabo que dijo que escribía para que lo quisieran. Pues finalmente decidí ejercer esos principios y unirme a la convocatoria hecha para los blogueros de este pequeño ranchito. La convocatoria no alcanzó la difusión debida, mea culpa también, pero como sea hubo una asistencia ecléctica y sobre todo divertida. A pesar de la petición expresa de no llevar gente "no bloguera" a la reunión, me atreví a llevar a Edith y creo que con buen éxito. Ya los demás participantes, creo, están haciendo sus propias reseñas, yo sólo puedo de momento agradecer la invitación y, por supuesto, informar de los blogs que concurrieron:

Citius64
Alt1040
Arbol Tsef Thaed
3 Demonios enjaulados
Isopixel
Área estratégica
Jose Luis L

Y aquí su afmo. y ss.

Y la verdad, por más que pretenda fingir, éramos un "bunch of geeks". Yo solía ser súper geek hace muchos muchos años, en una galaxia muy lejana. Por lo tanto no me sentí fuera de lugar. Pero después, meditando un poco, me dí cuenta que he cambiado bastante y que... a querer o no, mi profesión ha permeado la forma en la que convivo. Sí, parte de las características de los nerds es una sabia propensión a escuchar más de lo que se habla y debo confesar con cierta (no mucha) vergüenza que no fue mi caso. A los asistentes agradezco la comprensión a mi estridencia y prometo moderar mis intervenciones verbales. Pero creo que de cualquier modo fue un rato divertido el que pasamos y que sí, sería bueno repetirlo y convocar más y mejor para lograr cierta identidad de gremio, que sea menos geek, menos culturoso, más abierto y diverso, si queremos, como creo que todos queremos, que los blogs permeen en la sociedad mexicana como lo han hecho en otras sociedades.

Salut!

Armando Samano lo opinó a las 5:34 p.m.

Facturando 

    
En la jerga "comercial y de negocios" mexicana la factura es el momento cumbre. Es el documento por el cual el que vende cierra su venta y el que compra asume un compromiso. Inmenso es también el mundo del pago y el cobro, por supuesto, pero todo termina y comienza con la factura.

Es voz común también que a alguien "le pasen la factura". A AMLO las encuestas ya le han pasado factura por "equivocarse" a la hora de elegir colaboradores. No le han "pasado factura" por lo que han hecho sus colaboradores, ya que, en teoría y hasta demostrar lo contrario, él no estaba enterado. Y por lo tanto sigue puntero en las encuestas. Ya con menor ventaja.

Mariano Rajoy estaba, el 10 de marzo, anticipando el sabor de la victoria total. Se pensaba ganador y el dilema no era si sería Jefe de Gobierno sino con qué mayoría contaría en el Parlamento Español. Los trágicos acontecimientos del 11-M le han "pasado factura" y en un vuelco inverosímil (y según mi precario conocimiento de política mundial, inédito) en tres días pasó a notable minoría, con un 37% de los votos. A mí siempre me ha llamado la atención la forma en la que el PSOE aglutinó las fuerzas de izquierda de España, que por lo general son dificiles de aglutinar (no wonder que existe IU y ERC, por ejemplo). Y más ahora con un futuro presidente que es la mar de anticlimático y bastante gris, raro en una persona de izquierda (pero no necesariamente malo). Pero lo que de verdad me dejó con curiosidad era la posición que adoptaría Zapatero frente al conflicto iraquí. Porque aunque la voluntad de los españoles en las urnas era clara: No a la Guerra, cabía la posibilidad de pensar en "represalias" (término que usó el entonces Canciller mexicano cuando el 11-S de NY), justamente por, ahora sí, haber sido atacados.

No duró mucho mi curiosidad. Las facturas hay que pagarlas y Zapatero ha, ya, prometido fecha de pago: Junio. Si para junio la ONU no ha "respaldado" la invasión a Irak, España retirará sus tropas de la "coalición".

Leía en uno de los foros de opinión de The Guardian que un estadounidense estaba muy triste porque España había sufrido por hacer lo correcto. Pero "así las cosas deben ser", según ese "compungido" opinador.

Vencer la lógica de las represalias es más difícil de entender. Al que no cumple sus compromisos le pasan la factura con todo e intereses moratorios. ¿Qué va a pasar con los contratos de Endesa e Iberdrola y las muchas constructoras españolas que fueron premiadas por su participación en la guerra?, ¿Le entrarán escrúpulos a Zapatero y también se retirará de eso?, ¿lo puede hacer?, ¿Los americanos sostendrán sus compromisos o "muerto el niño se acabó el compadrazgo?.

Eso involucran las facturas. Transacciones comerciales.

Sea como sea, felicidades al pueblo español que cumplió la mejor profecía de Popper sobre las democracias: La capacidad de derribar regímenes.

Armando Samano lo opinó a las 3:03 p.m.

sábado, marzo 13, 2004

Post de Jimena 

    
Este es un mail que Jimena envió el 27 de febrero a un concurso de un canal de televisión metropolitano, Once TV, respecto a qué superpoderes les gustaría tener a los niños:

hola!

Soy Jimena Sámano y tengo 5 años y voy en primero de primaria.

Los poderes que me gustaria tener son
SUPERINTELIGENCIA para encontrar la solución a los problemas de las personas y los paises
y el ser INVISIBLE para cuando hago travesuras no me vean y me regañen.

A otro poder es el ser pequeño o niño para disfrutar las cosas bueno ese poder ya lo tenemos todos los niños pero muchas veces no creemos que sea un poder muy bueno y quiero que le digan a todos los que ven once niños como yo que son muiy poderosos por que son niños.

Ojala puedan pasar mi mensaje hoy en la tele.

Adios

Otras veces le escribo a bisbirije pero no me contestan
ustedes les pueden decir que me contesten.


Jimena Sámano Solís

A los niños nos gusta compartir,
comparte con ellos.


Me dice Edith que los superpoderes que tuvieron más votos fueron Volar y en segundo lugar la Invisibilidad. Quise compartir esto, creo que es importante.

Armando Samano lo opinó a las 4:12 p.m.

viernes, marzo 12, 2004

Tan cansado 

    
Cansado de mirar y buscar un poquito de verdad en noticias y en blogs, en sentimientos más que en hechos. Cansado por una semana con una carga abrumadoramente estúpida de trabajo. Cansado de estar de pie 9 horas seguidas, dos días seguidos, con mi nefasta condición física.

Me gustó particularmente la crudeza del post de Jaime sobre el nacionalismo. Pero pensándolo más (es un decir) me generó conflicto por aquello de que yo sí tengo mucho apego a mi tierra. No a mi bandera, eso sí seguro. Pero soy todavía muy provinciano.

Cansado de la necesidad de seguir leyendo, de seguir buscando entre los escombros de este desmadre la verdad que no existe: la razón de tanta sin-razón.

Cansado porque a Jimena su directora técnica le niega el beneficio de la duda sobre su desarrollo emocional y ni siquiera tiene la decencia de preguntarnos si lo consideramos cuando decidimos inscribirla en la primaria (o siquiera porqué quisimos inscribirla en la primaria)

Cansado por los prejuicios de la gente ante la felicidad.

Pero es fin de semana y toca descanso.

Toca quitarme lo cansado y seguir. Toca volver a ver Big Fish y vitaminar el espiritu con la destrucción de la frontera de la ficción.

"Selling England by the pund", el cuarto disco de Génesis, empieza con Peter Gabriel cantando "a capela":

Can you tell me where my country lies

Y equis cosas más, la canción es una especie de recreación épica de Camelot aludiendo el noble origen de Inglaterra y lo jodida que estaba a principios de los 70's. Pero el chiste es que la primera frase la entona con una nostalgia tal que cada que un territorio (un terrenito, un lugar donde se vive, no una bandera) sufre como ha sufrido Madrid, la frase me taladra el bulbo raquídeo sin que pueda yo controlarlo. ¿Dónde yace nuestro país?, nuestro Bagdad, nuestro Nueva York, nuestro Kabul, nuestro Madrid? dónde diablos?

Armando Samano lo opinó a las 7:52 p.m.

jueves, marzo 11, 2004

Pongamos que hablo de Madrid 

    
Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid.

(Cuando la muerte venga a visitarme,
no me despiertes, déjame dormir
aquí he vivido, aquí quiero quedarme
pongamos que hablo de Madrid.)

Joaquín Sabina

Armando Samano lo opinó a las 8:51 a.m.

lunes, marzo 08, 2004

Anti-receta 

    
Las luchas de mis amigos no son mis luchas. Pero básicamente porque no me gusta luchar. Disfruto mi paz. Durante años la hice trizas vía sufrimientos infinitos. Edith me ayudó a superar eso. Y yo a ella, que también tenía sus demonios. He leído este blog gracias a Manuel (algún artículo suyo leí en La Tempestad y en el suplemento cultural de El Angel sin haberlo notado particularmente, sino a posteriori; el mundillo de los escritores, como todos los mundillos en México, es bastante cerrado) y creo que la soberbia le explota entre las manos un post sí y otro también. Pero conforme madure puede que logre asentarse. Lo que dudo es que alguna vez madure y más con "ideas" como estas:

Vivir en pareja es un proyecto post-humano. La humanidad está naturalmente preparada para vivir cada uno por su cuenta.

Las generalizaciones, todos lo sabemos, es lal mejor forma de afrontar cualquier tema... La humanidad, así, sin mayúscula, quién sabe qué diablos sea, supongo que un grupo mayoritario dentro de La Humanidad. Hacer afirmaciones a rajatabla, supuestamente "radicales" es de las mejores formas de hacerse notar. Y también de las mejores formas de quedar en ridículo. Más si, como es el caso, no sólo NO explica la tesis sino que además, asumiéndola cierta, la lleva a las últimas consecuencias deductivas.

Vivir de modo dual, vivir-con-el-otro, es una novedad, una mutación del alma dentro de la evolución de la especie. Vivir de modo dual debilita, nos hace vulnerables. Nos rompe el alma. Nos limita

Esto clarifica el párrafo anterior. El "nos" declara la subjetividad del juicio. El incluir a otros remarca, por otro lado, la abrumadora soberbia del juicio.

La pareja es un proyecto que necesita superar al humano, llevarlo más lejos o más atrás, pero jamás quedarse solamente en eso, el humano. La pareja busca la telepatía. La pareja busca la coordinación existencial. La pareja multiplica los misterios: no un cuerpo sino un par. Ser dos. La pareja destruye el principio de identidad. La pareja habita en los silencios. Antecede a la ubicuidad: quien es pareja camina por alguna calle y ya presiente en su caminata cada vez dudosamente solitaria que, en realidad, es también alguien en la distancia, alguien más que también camina en otra calle y presiente que está también caminando en otro lugar.

¿Coordinación existencial? ¿Qué le pasó al romanticismo del disfrute?, a la emoción del descubrimiento?, ¿a la sorpresa de un nuevo secreto? La pareja no destruye el principio de identidad, ni habita en los silencios. Las licencias poéticas en la descipción del anhelo vuelan sin ton ni son.

Ella y ella, él y él o ella y él existen en distintos puntos pero saben que son, a la vez, uno y dos. La pareja se destruye. Se destruye porque uno de los dos, o ambos, no soportan haber perdido su condición original de individuo, abandonar el Yo y tomar el Nosotros, la experiencia avasallante del nosotros, una condición ajena a la humana, una prueba hacia un nuevo terror, un nueva realidad.

Aquí la referencia a la vida propia llega a su clímax. Para metáforas le falta estudiar teoría de conjuntos. Y respecto a la condición humana, alguien que dedica tanto esfuerzo a autoproclamarse campeón del intelecto parece destinado ser avasallado por los sentimientos.

La pareja altera. Por eso huimos del amor: porque destruye aquello que define a la humanidad: la llamada autonomía o soledad. El amor, suceso post-humano, produce un nuevo terror, el terror de lo que hay más allá del yo, el espanto del «nosotros». ¿Hemos vivido ese «nosotros» en la antigüedad como nos asegura la mitología? ¿O esa mitología construyó tal tesis para calmarnos un poco haciéndonos creer que el «nosotros» no nos es enteramente desconocido? La pareja es un duda. La pareja habita en los silencios.

La humanidad se define por autonomía o soledad. ¡Tanto que se parecen! O sea, como es lo mismo ser gobernado por uno mismo que carecer de compañía. ¿Y eso define la humanidad? ¿Cuál de las dos?, ¿el autogobierno o la falta de compañía? No wonder porqué el tipo dice que la pareja es duda y habita en los silencios. Un escritor no tiene la capacidad de comunicarse.

La otra explicación es la condición minoritaria del individuo. El suplemento "De hoja en hoja" publicado ayer domingo incluye una brevísima reseña de El Matasellos, obra de Yépez. Lo definen como una obra "dificil" y, no con esa palabra, "elitista". Las élites que ataca en su blog y con sus otros blogs (anti Esta2Uni2) y de las que él tan orgullosamente forma parte. Incluso parece formar parte de una élite compuesta por un sólo individuo: Él.

Sarcasmos aparte, y ampliando un poco el comentario de A. al post anterior, creo que la individualidad no forma parte de la receta de cocina que compartí anteriormente. Creo que la individualidad es una condición imborrable, que nunca queda engullida por la vida en pareja. Si acaso eso ocurriese en apariencia, la complementareidad de la pareja sería ficticia. Esa razón es el núcleo de porqué el post de Yépez es una monumental tontería. No hay pareja sin individuos. El Nosotros no sustituye al Yo. Convive con él. Entiendo que la convivencia sea un concepto difícil de aprehender. Pero necesitamos hacer el esfuerzo . Es la convivencia la dinámica más importante de la civilización. La combinación individuo-interacción. Y la pareja es su expresión más acabada. No digo que sea fácil, y odio coincidir con Yépez pero también creo que no es para todos. Para eso no tengo receta. Lo que digo es que no hay que dejarse confundir ni deslumbrar. Y sobre todo, no hacerse, en cosas del amor y la pareja, como el tío Lolo...

Armando Samano lo opinó a las 10:10 a.m.

jueves, marzo 04, 2004

Pequeña receta de cocina 

    
Toda mujer anhela al hombre perfecto. Ningún hombre anhela la mujer perfecta. Nosotros somos unos fáciles, nos enamoramos de la que sea. Las mujeres siempre buscan más. Desean, quizá sea más propio, un hombre bueno, fiel, inteligente (si es posible guapo). La realidad ofrece pocos elementos con todos esos ingredientes, pero muchos que tienen una de cuatro. Así que la insatisfacción es permanente. La combinación más dificil de encontrar es la de inteligente con bueno. La fidelidad, ni mencionarla, es una buena broma.

¿Qué dan las mujeres a cambio? Este... nunca he sido buen crítico del género femenino, tengo más experiencia siendo hombre y analizando mis defectos. Edith es la que me "pasa las respuestas" en esos casos. Como he sido muy afortunado en haberla encontrado a ella en una fase temprana de mi vida, tampoco tuve oportunidad de tener malas experiencias. Pienso en mis padres y no soy objetivo. Mi padre fue siempre el malo. Pero mi madre cometió errores, claro que sí. No sé qué tantos. Los intuyo, sólo eso.

En un cartón de Maitena de hace tiempo (no hay liga, no lo encuentro en la red), Edith y yo encontramos una pequeña fórmula que creemos constituye el núcleo de nuestra relación. Paso a presumírselas por si alguien la considera de utilidad:

Compañerismo: Acompañarse el uno al otro. Estar juntos, no cada quien en lo suyo. Entretenerse juntos. Es un poco aquello de "gustos similares". No en todo, claro, aquí falta curiosidad por aprender, en general de cualquier cosa, porque nunca sabes con qué gusto extraño te vaya a salir de repente tu pareja. Curiosidad para acompañar.

Pasión: ¿Necesito explicarlo?, nunca me ha tocado ver el caso ese de "me duele la cabeza". Digo, no por presumir. Pero sí es necesario estar pendiente de la disposición correcta. Y que las veces que uno diga "no" sean pocas y bien justificadas. Yo no creo que las mujeres ya usen mucho ese argumento. Pero de colchones cada quien sabe su propia historia.

Respeto: Esto es lo más dificil. Edith le caía como piedra en el hígado a mis hermanas cuando empezamos a ser novios. La razón? para todo decía "gracias", y "por favor". Ya se imaginarán los comentarios de mis hermanas: "es una hipócrita!" era lo menos que le decían. Aderezar cada frase que nos decimos con esas sencillas normas de urbanidad ha, por increíble que parezca, hecho que nos respetemos más allá de cualquier límite concebible. Nunca me critica ni la critico. Por la fuerza, la virtud de las palabras, hemos encontrado un camino para no faltarnos al respeto. No tenemos un trato "demasiado meloso", aunque sí bastante dulzón. Parece nimio pero no, es darle el debido respeto al sentimiento. Pocos gritos (3 en 10 años), tolerancia cero a berrinches. En resumidas cuentas, creo que el respeto es algo que se debe compartir de grado. Si se llevan a mentadas de madre, no hay que ser sensible a mentadas y asegurarse que el otro efectivamente no sea sensible a mentadas.

Humor: Ahí también tengo mucha suerte, los dos somos bobos y nos reímos de cualquier cosa. Es una queja que he escuchado en algunos hombres, la falta de humor de sus novias o esposas. Pero también se puede enseñar a reir a la pareja. Claro, siempre y cuando haya disposición para aprender. El humor, en lo personal, es fundamental. No estén con alguien que no sepa reir abierta, estruendosamente.

Admiración: Admirar a la pareja es el más importante refuerzo a la autoestima. Si consideramos admirable a la gente con la que compartimos el pan y la sal nos estamos inyectano a nosotros mismos de autoestima. Si alguien como ella me puede querer a mí, algo bueno he de tener. A la bizconversa, estar con alguien al que no se le admire, me suena inconcebible.

Tolerancia: Habrá momentos en los que uno no quiera acompañar, hacer el amor, ser meloso o respetuoso, hacer una broma, venerar a su pareja. El último brebaje a tomar es la tolerancia. Ese momento en el que uno no quiere saber nada tiene que terminar en algún punto. Si no se sabe trascender ese momento aplicando tolerancia, uno es el culpable de que la cosa no funcione. Pero la tolerancia es eso, el último recurso, no norma. Es poca y no muy concentrada, más bien diluida.

Armando Samano lo opinó a las 7:38 p.m.

miércoles, marzo 03, 2004

¿Somos una amenaza (fantasma)? 

    
Vía el editorial del lunes pasado de Jesús Silva-Herzog en Milenio (y Reforma, ambos requieren registro y hasta pago), me encuentro con la noticia de que somos, los mexicanos, The Next Big Thing.

Samuel Huntington fue el creador de la teoría del choque de civilizaciones. Sus predicciones fueron malísimas, pero infundieron pánico en muchos sectores porque se veían, igual que éstas, bien fundamentadas, desde una perspectiva filosófica. Tiendo, por flojo, a descreer de la filosofía. Lo que no me puede explicar la Física, le pregunto a la Historia. Pero ese soy yo, la mayoría venera todavía la filosofía.

El DF es un caos. El más importante informador capitalino, José Gutiérrez Vivó, un verdadero ídolo de masas imecas, se quedó despojado de su habitual frecuencia informativa. El Peje ya no ve lo duro sino lo tupido y más que le falta, según dicen los que dicen que saben.

Cuando uno mira ese panorama, no puede sino coincidir con Huntington en que somos una amenaza.

Durante un entrenamiento en Sunnyvale, California, una compañera de trabaio indie me dijo que si me iba a comer "con ellos " (varios compañeros de diferentes partes). Yo le dije que no, que gracias, que esperaría a ver qué planes tenían mis compañeros mexicanos: "Ah sí, que ustedes los mexicanos son muy cerrados". Plop!, en mi vida me he sentido más alienado.

Pero no, aunque todas las premisas parecen válidas, los caminos que construyen las conclusiones son equívocos, por no decir viles mentiras. La asimilación de la cultura norteamericana es un proceso continuo que se ha insertado en nuestra sociedad (como nosotros en la suya) y que no tiene vuelta atrás. La mezcla será sin duda diferente a la pureza religioso-social-racial actual, pero esa visión Weberiana ya está algo fuera de moda. Y no contaba Weber con los elementos actuales (desarrollo tecnológico, integración comercial) de análisis. Mismos que, por lo visto, también desprecia o minimiza Huntington. No creo que seamos una amenaza para los demás tanto como, eso sí seguro, lo somos para nosotros mismos.

Armando Samano lo opinó a las 9:09 p.m.

martes, marzo 02, 2004

Elogio 

    
Ayer esperé y esperé confirmación de la especie. Efectivamente, Semidios es mi cuate. Efectivamente, he desarrollado aprecio por ese par de cabrones. Aprecio sincero.

Manuel me dijo por messenger la semana pasada, cuando comentábamos la posibilidad de un próximo viaje mío a TJ, que, aunque sonara ridículo, él me apreciaba. Que podía sonar ridículo desarrollar afecto por este medio. Me lo dijo además, como respuesta a mi afirmación de que yo lo admiro. La admiración es un sentimiento noble, en efecto, pero el aprecio es otra cosa. Mucho mejor. Sí, fue una bofetada con guante blanco. Rara en Manuel, porque él siempre da bofetadas con guantes de box cargados de plomo y forrados de tachuelas, clavos y tornillos.

Tiene la virtud de llevar las cosas muy claritas. Sentido común, el menos común de los sentidos. Pero mientras Semidios y este servidor portamos también dicho sentido común con humilde humanidad (o semideidad), Manuel lo hace, sin duda, portador del genio genético. No puedo afirmar tajantemente que tenga un talento literario inmenso (que sí me lo parece, pero yo no soy ningún experto), ni que si se dedica a escritor tenga éxito (no soy adivino). Sé que es un genio. Así, sin más. No necesito que ningún experto me lo confirme. De genios sí que entiendo, los distingo a kilómetros de distancia. Leo irregularmente a los culturosos que Manuel despedaza un día sí y otro también. Ninguno de ellos es un genio y me queda claro que por eso no es querido. Un WOM (o casi, no existen) me explicó muy sencillamente los tres niveles de poder: el poder físico, de los puños, el más primario:

Si no das el trancazo tú
te lo da el de la esquina
lo sabes
Pobre de tí


el poder intelectual, el de "yo sé más que "

Y el poder moral, al que yo he aspirado, lo digo sin ambages . El poder que se basa en lo bueno y lo malo, en lo que está bien y lo que está mal. Sí, usé los puños en mi infancia y la soberbia intelectual en la adolescencia. Ahora soy un soberbio del bien hacer. Y aunque en el bien hacer caben el perdón, la tolerancia, la comprensión, siempre hay un resquicio de soberbia en la calificación, el juicio a los demás.

Manuel está enfrascado en una lucha a muerte contra ése, el último estertor de la soberbia: El juicio. Fascista por convicción, está seguro que el orden destruye, o puede destruir los orgullos, la soberbia. Porque sí. No razones, que es poder intelectual. No bondad, que es poder moral. Simplemente por que sí.

Ésa es, para mí, la más grande tarea humana. El destruir el orgullo, la soberbia. En ése, y sólo en ese sentido, soy budista. El desprendimiento completo, el desapego infinito. El nirvana. Manuel explora nuevas rutas ayudado de su genio absoluto y de su enorme sentido común. Así lo veo yo.

Creo que lo que está pasando Manuel es parte de su lucha. Es abogado por deformación profesional y por lo tanto, en su espíritu yace una veneración por las abstractas leyes. Él conoce las reglas del juego. Y por eso juega los juegos. Lo que acaba de pasar, ya lo creo yo, es parte de una demostración de fuerza. De su genio. Se la regaló la vida, no creo que la haya buscado. Justo por karma, como dice Semidios.

Yo me alegro de estar viendo esta formación. Aún si no llega a cumplir la promesa que proyecta, puedo decir que ví un camino que no se ve seguido en la vida. Gracias Manuel.

Armando Samano lo opinó a las 10:54 p.m.

Breves impresiones del Oscar 

    
Angelina Jolie es la mujer más hermosa que ha visto la ceremonia de los Oscares en varios años. Su vestido, su peinado, su piel bien bronceada. Yommi!

Hip hip hurra por LOTR The Return of the King.

Hip hip hurra por Sean Penn, un señorón.

Hip hip hurra por Tim Robbins, otro megachingón.

Hip hip hurra por Billy Crystal, que como bien dijeron Ben Stiller y Owen Wilson, casi es dueño del changarro.

Hip hip hurra por el aplauso a Bill Murray

Bu por la censura estúpida de cinco segundos.

Bu por el vestido de Catherine Zeta-Jones (ok, tiene una carita preciosa)

Bu por Sting y Felipe de la Colina (el copete de hueso) que de ser rocanroleros pasaron a ser modernos Sinatras.

Armando Samano lo opinó a las 10:23 a.m.

Indignación y protesta 

    
Jimena dice que Jorge Emilio González Torres está mal apodado. No debe llamársele "Niño" ya que ello ofende a su gremio (el gremio de Jime, los niños). Que si le buscan, bien podrían llamarle el "Hombrecillo Verde" o algo así. Pero nunca niño. Brozo dijo algo similar ayer, "caguengues", sin el "niños".

Por favor, tomen este panfleto y distribúyanlo si creen, como yo, que Jimena tiene razón.

Armando Samano lo opinó a las 10:00 a.m.

lunes, marzo 01, 2004

Enterándose y monitoreando 

    
Cambié hace tres semanas de servicio gratuito de estadísticas. Había usado hasta antes el de Blogger, Blogstats, que en honor a la verdad es bastante malo. Se le van chorro mil hits y lo único útil que informa son los links de donde proceden las visitas. Ahora uso nedstats que es mucho más comprehensive pero no le he encontrado dónde puedo saber, a detalle, qué visita (qué dominio o ip) llegó por cuál vía.

Hoy a mediodía tuve una visita muy interesante: Department of State, Washington USA. Yo sé que esa información no es difícil de falsear y que un hacker medianamente bueno puede engalar al Nedstats o más fácil aún, ponerse ese nombre en su ip.

Pero no dejé de sentir escozor de pensar que estamos vigilados. Seguro que la CIA y la NSA tienen bots buscando actividades terroristas en la red. Bueno, ése es el pretexto. En realidad, pueden buscar mil cosas más e incluso ejercer un macartismo sofisticado, posmoderno y menos visible, pero definitivamente no menos intrusivo. La SEGOB mexicana, vía el CISEN, también cuenta ya con aparatitos que revisan la red buscando posibles criminales informáticos... o censando la opinión "ciberpública".

Siempre me ha cagado la teoría de la conspiración. El delirio de persecución por parte del Estado Represor me bota de risa, porque yo no lo he vivido; pero claro, no puedo negar que eso existe, soy algo pendejo, sí, pero no ingenuo. Aunque por otra aprte, a la gente le encanta tanto contar chismes y su vida, que la verdad no es tan dificil enterarse de las cosas.

Lo que sí es que con tanto que he hablado mal de Marthita espero que no me caiga el Estado Mayor para preguntarme por mis actividades subversivas.

Interesado como estoy por el desarrollo de Internet me he puesto a comparar el origen de las visitas de un blog con tráfico similar al mío, específicamente el de Don Simultáneo. Cierto es que él ha acumulado estadísticas por mucho mayor tiempo, pero yo ya llevo tres semanas y estadísticamente, en distribución proporcional, es posible que sea suficiente para notar cosas curiosas:

El segundo país con más visitas a su blog es España, que tiene un 6.6% de visitas sobre su total. En mi caso es Estados Unidos, con 9.2%, España es tercero con un 6% similar. Simultáneo, sin sorpresas, cuenta en sus cinco países con más visitas, los normales, es decir, México, España, Estados Unidos, Argentina y Chile. Si bien los primeros cuatro son similares a los de WOMs, salvo que en el mío Estados Unidos es primero y España segundo (de los foráneos), el quinto lugar y que ha sido consistentemente quinto lugar desde hace dos semanas, es el Reino Unido. No, no tengo ninguna amistad ni parientes por allá. Mi sexto lugar es Perú y eso sí tiene cierta lógica aunque con Simultáneo Perú es quinto lugar de habla hispana. Aquí es cuarto, con el doble de visitas de los chilenos. Aunque mucho de los orígenes de las visitas tiene que ver con el factor "amigos" yo debo aclarar que en mi caso, amigos, amigos o parientes, nomás Argentina y España. Mi cuate Tsef, por ejemplo, que tiene un tráfico MUCHO mayor, tiene en España a 18% de sus visitantes y México ocupa, "solamente" el 47.2%. Simultáneo y yo tenemos tráficos similares, 75 y 70% desde México.

Es claro que mis estadísticas son ínfimas comparadas con las de Simultáneo (como muestra estadística y tiempo de exposición) pero llevo tiempo esperando ver que España supere a USA en mis visitas y no, eso no ocurre. Tengo curiosidad de porqué recibo más visitas de USA, incluyendo, por supuesto, la oficina de Colin Powell...

Armando Samano lo opinó a las 6:31 p.m.