There is no such thing as WOM

miércoles, junio 30, 2004

El sabor de la mortadela o cómo producir un maquinazo 

    
Por lo menos encontré (gracias a Sen) título a las ganas de divagar que ya me hacen cosquillas en el dedo gordo del pie izquierdo. Aunque este blog está compuesto mayoritariamente por letras que pretenden ser coherentes tenia unas ganas horrorosas de cometer todos los errores blogueros clasificados: Avisar cómo me siento, hacer una lista, escribir por escribir (también conocido como "escribir a lo pendejo"), hablar de mis inconsciencias, jugar con la paciencia de quien se atreva a terminar este párrafo, buscar que muevas los ojos hasta el siguiente punto y aparte, encontrar los tres pies del gato cojo del que habla mantequilla en la película de Pedro Infante, "Los tres huastecos", seguir invitándote a que muevas los ojos hacia abajo como cuando tienes una niña de grandes pechos enfrente y te forzas a mirarla a los ojos para que no note lo perro que eres, o siendo mujer, cuando quieres verle al tipo el paquete pero no quieres perder la compostura tan rápido, ver cómo le quedan los pantalones, así como uno ve las blusas ceñidas. La lluvia nos despertó como si un ladrón hubiera entrado en casa, por ser tan temprano, tan notoria, tan triste. Y ahora el valle del Anáhuac está inusual y hermosamente límpido, casi romántico.

Ella está contenta porque el verano le está sonriendo. Parece que tenía rato que un verano no le sonreía porque está más delgada y se ve más fresca. Viene su "date" en septiembre de nuevo. Busca un trabajo con ingreso fijo, ya no más promesas de ingresos por comisiones que pueden llegar a ser fabulosas pero que a la hora de la verdad siempre alcanzan solamente para comer. Quiere coronar un año de trabajo extenuante con cuatro semanas de relajación completa: si bien le va tendrá un día.

Mi corazón viejito me da lástima, pero así lo quiero. Mi gusto quemado por el picante y los cafés calientes no distingue sabores nuevos, no entusiasma mis fibras de dolor. Mi dolor está tan sedado que parece momia, parace que nunca exisitió.

Tengo mucho papeleo que terminar. Roz no deja de recordármelo. Tengo que ajustar cuentas con mi sociedad, con mi credo. La perforadora no sirve para hacer hoyos a más de 6 hojas opalina, ¡qué tedio el perforarlas en grupitos de 6 solamente!.

¿Dónde encuentro la dimensión de la cultura?, ¿Cómo puedo volver a apasionarme como cuando adolescente? Navegar nuevos blogs es lo que de verdad necesito, pero cansa buscar la aguja en el pajar. Quiero ir al súper con Edith, como siempre íbamos. Escoger el aceite, verla escoger los vegetales. Correr con el carrito y Jimena.

Empecé este post prometiéndome no mencionarles. Salieron solitas, me salieron de las tripas, del aorta. Si me parto el corazón ahí las pueden encontrar.

Armando Samano lo opinó a las 4:58 p.m.

El peso de la predicción 

    
Hoy se decide el campeón de la Euro 2004. Aunque prometí hacer predicciones desde los cuartos de final, la verdad es que no pude seguir los partidos con el rigor debido y por ello no tuve elementos para pronosticar nada. Pero ya me dí mis vueltitas y a pesar del avasallante futbol que han desplegado las huestes de Pável Nedved, sigo creyendo lo que alguna vez dijo mi ídolo, Michel Platini: "Sólo queda campeón el que sabe ser campeón". Sí, suena a perogrullada, pero es cierto.

Holanda ya ha sido campeón de la Eurocopa, y Portugal está en su casa, con el apoyo de su gente. Es un razonamiento sencillo y simplista, pero por lo general el futbol es así. Yo aposté por Francia y ya valí queso. También pensé que Italia podría hacer algo, y rebotó a las primeras de cambio. Pero revisando la garra portuguesa y el talento neerlandés creo que de ahí saldrá el campeón. La República Checa es como la Holanda del 74 o la Francia del 82: mucho talento, pero sin casta de campeones. Al tiempo.

Armando Samano lo opinó a las 10:24 a.m.

lunes, junio 28, 2004

Un pequeño debate 

    
¿Qué cambia y qué permanece con la marcha? La idea de la sociedad participativa/partícipe de su propio destino.

Rolando Cordera, a quien cito vía Mosiváis, declaró ayer una síntesis muy interesante sobre el impacto de la marcha:

Reconocer sin ambages las fragilidades institucionales y jurídicas del Estado postautoritario para enfrentar el crimen organizado es una condición primigenia para abordar temas mayores como el de la equidad social, la conquista comercial del mundo o la propia reproducción y vigencia del estado de derecho

Me dentendré a examinar con detenimiento esta opinión porque he visto por diverentes blogs que la desesperanza, el nihilismo y la anarquía empiezan a opinar también (por cierto, con todo derecho), y me parece que son esas voces y no las estupideces de AMLO (que ya reseñó muy bien Alfredo) las que merecen y necesitan ser debatidas:

El reconocimiento que han hecho las voces de izquierda de la marcha, su legitimidad, pertinencia e importancia ha sido, las mejores de las veces, completamente "ambageado", es decir, cargado de ambages. Que sí pero que el Fobaproa, que sí pero los Amigos de Fox, que sí pero Marthita y la Lotería. No, por eso dije el viernes que la congruencia es innecesaria. Podemos o no estar de acuerdo con lo injusto que es nuestra sociedad pero debemos empezar por el principio. Semidios insiste en que no es por aquí, no es por la vía de las marchas. Yo digo que es un principio, que es una forma de echar a rodar una piedra y que muchas piedras tienen que rodar, entre ellas la movilidad ciudadana. La marcha es un buen inicio para reconocer, reconocernos en nuestra enfermedad social.

Continua Cordera: "Las fragilidades institucionales y jurídicas del Estado postautoritario" sí, son muchas y todas notables. El sistema de justica del Estado Autoritario servía a los fines del Estado Autoritario. A muchos no les gusta pero eso ya pasó, ahora tenemos que construir el nuevo Estado Democrático. Hemos fallado todos en su construcción y la inseguridad es sólo una de las muchas consecuencias de esos fallos. El construir (reforzar, mejor dicho) las cualidades institucionales y jurídicas del Estado es una tarea IMPOSTERGABLE que ha sido dejada de lado hábilmente por los grupos políticos (confundiéndonos con la necesidad de una reforma fisca y otra energética, etc.), porque entre mayor sea el revuelto del río, más ganan sus pescadores. Nos toca, como dijo Salvador Leal, demostrarles en las urnas que no ganarán si nos siguen tratando como idiotas.

"Enfrentar el crimen organizado es una condición primigenia" Sí, no es cosa de entrar en una discusión de qué fue primero, el pueblo culto, educado y civilizado o los mecanismos para tener un pueblo culto, educado y civilizado. De ESA discusión no saldremos NUNCA. Enfrentar el crimen organizado no requiere ni está supeditado a la necesaria resolución de las tremendas injusticias sociales de nuestro país. Esta, la de enfrentar al crimen, es una meta mucho más sencilla, menos ambiciosa que la otra.

"para abordar temas mayores como el de la equidad social, la conquista comercial del mundo o la propia reproducción y vigencia del estado de derecho" Todos esos temas son importantes. En todos estamos en desacuerdo sobre cómo abordarlos. La conquista comercial no se conseguirá con salarios bajos que sean "competitivos" como lo piden los empresarios sino con empresarios hábiles que sepan generar y compartir riqueza. La equidad social solo se producirá cuando cada mexicano tenga el mismo acceso a oportunidades que otro, cualesquiera que sean sus condiciones. La reproducción y vigencia del Estado de Derecho se puede discutir desde el punto de vista anárquico donde nadie ejerza el poder, hasta los que añoren volver a un Estado Autoritario. Pero un buen punto de partida (y no el único, también estoy de acuerdo en eso) es que empezemos todos por castigar el crimen, por prevenirlo, por evitarlo y por condenarlo.

Armando Samano lo opinó a las 3:49 p.m.

Nuestra marcha por la seguridad 

    
Ya pude repasar buena parte de la prensa defeña y nacional, opiniones y reseñas. ¿Nosotros qué vivimos? Edith dice que no fue una marcha "fresa", yo disiento, sí éramos mayoritariamente fresas. Mi hermana Paty dice que también la clase media tiene derecho a expresarse. Si la clase media es "fresa", ésa ya es otra discusión. Caminamos Paty, Edith, Jimena y yo desde la Diana Cazadora en Reforma y Sevilla hasta Av. Juárez y Eje Central, unos 800 metros antes de llegar al Zócalo, que estaba, se veía, inaccesible a eso de la 1:30 pm. Llevábamos casi dos horas caminando y Jime ya empezaba a preguntar "cuánto falta". Paty, experta en marchas, dijo "adelante ya está muy punk, mejor vámonos". Edith es bastante sensible al sol y yo soy medio flojo. De cierta forma habíamos cumplido.

Todo tipo de carteles durante la marcha, desde los que pedían pena de muerte para secuestradores (un completo sinsentido) hasta los esbirros inflitrados de las diferentes alas políticas. Pero eran pocos esos últimos, la verdad, los menos. El sentimiento más fuerte de coraje que me ha dejado la cobertura de los medios ha sido por la subestimación. Muchos dicen que no importa que fuéramos "sólo" 100 mil. Yo digo que sí importa dimensionarlo de forma aproximada. No es lo mismo 100 mil que un millón. Me tocó arrancar en "la retaguardia" como le llaman y esquivando el "contingente" (estos términos propios de las marchas cómo son chistosos) principal por los carriles laterales de Reforma logramos un buen avance, creo que hasta la mitad de la marcha. Sí, durante casi dos horas de "paso veloz" recorrimos, casi, media marcha. Tres kilómetros de largo por, aproximadamente, 40 metros de ancho. Y faltanba como kilómetro y medio, más lo que ya se había congregado en el Zócalo. Para la 1:45 pm ya todas las calles llevaban gente que regresaba de la concentración central mientras que las tres principales (Madero, 16 de septiembre y 5 de mayo) estaban llenas de gente que aún quería llegar.

Después, tomamos el metro en Salto del Agua para regresar a Sevilla (donde había dejado el coche). Lleno el metro, como si fuera fin de semana, de gente regresando de la marcha. Empujones amables, educados. La gente abriendo paso con inusual civilización. Todos traían cara de haber cumplido un deber y haberlo cumplido bien.

La cobertura mediática ha sido, como suele serlo, nefasta. En televisión, sólo tomas que presumen la capacidad técnica de los helicópteros pero poca información sobre la sustancia de las peticiones (las más de ellas, sensatas, inmediatas y de elemental lógica. Una vena telenovelera salpica las crónicas y se enfoca mucho en las tragedias individuales, pero cero, absolutamente cero análisis de la marcha como colectivo y de las amplias motivaciones sociales.

En radio, al parecer, el sensacionalismo propio de los gritos y el necesario tono elevado movió a la exageración. No escuché en directo ninguna transmisión, sólo he podido recoger comentarios de prensa escrita y de la gente de la calle. Por cierto, nos tocó marchar un rato junto a Jorge Fernández Menéndez quien ha sido un excelente promotor mediático de la marcha, sus móviles, su evolución y sus fines. En prensa escrita, me sorprende la moderación del Grupo Reforma (tendiendo a timoratez) al hablar de número de manifestantes y me revienta la posición de La Jornada, siempre buscándole tres pies al gato y demeritando a los organizadores. El Universal, siempre institucional, comparte las estimaciones de la prensa foránea respecto a la cantidad de manifestantes para no quedar mal ni con Dios ni con el Diablo y Milenio, siempre atento a la grilla, se enfoca en las reacciones de la clase política: Sí, no han sabido reaccionar porque en efecto, no se esperaban que el movimiento de la gente pudiera ser tan grande. Están ciegos y sordos.

Por eso necesitamos un millón de personas, porque entre más seamos, mayores probabilidades tendremos de ser escuchados, de llegar al rincón donde a nuestros incompetentes servidores públicos se le mueva algo, se les motive algo. Me gusta la conciencia que nace de un movimiento de este tipo para estar pendientes de las acciones que se tomen, para revisar el ejercicio de los servidores públicos. La semana pasada hubo tres detenciones de bandas de secuestradores. En teoría Fox recibe mañana a varios de los organizadores. Sí, claro que sirven estas manifestaciones, ya saben que no tienen el poder seguro y que si quieren conservar su chamba necesitan darnos lo que necesitamos, lo que se les paga por hacer. De eso está hecha la democracia y el verdadero cambio lo hacemos, lo tenemos que hacer (y bueno que también nosotros lo vayamos entendiendo) todos nosotros.

Armando Samano lo opinó a las 8:45 a.m.

viernes, junio 25, 2004

La innecesaria congruencia 

    
Congruencia es un concepto que obsesiona a la clase pensante mexicana. Aunque la definición del diccionario no lo menciona, aquí lo entendemos como concordancia entre el decir y el hacer. Se demanda como oxígeno para respirar el ser congruente. Si eres un ladrón, no puedes hablar de robar, o no puedes decir "robar es malo". Tu calidad moral desmerece tu opinón. No sé si eso sea en todas partes del mundo (entiendo que pensadores ingleses y alemanes han podido eviatarlo brillantemente), pero aquí es exasperante.

Esta pequeña discusión lo ejemplifica. De una discusión de argumentos se pasó, sin escalas, a una discusión de posiciones, donde se discutía la posición de las personas y no sus ideas. Comentaba yo con A. mi intención de asistir a la marcha por la seguridad del próximo domingo y me concedió el beneficio de la duda más por mi posición de "alguna-vez-secuestrado" que por la convicción que tengo de que es necesario que demandemos mejores condiciones de seguridad. Y eso que ella es una polemista experta.

El menos común de los sentidos, el sentido común, dice que es de lógica elemental demandar seguridad pública de parte del Gobierno (no se confunda por favor con el Estado, que es la suma de Gobierno, Población y Territorio, por favor!). Las causas de la inseguridad son, cierto, muchas, y entre ellas está un complejo tejido de historia y sociedad que sólo un suicida político (y sí los hay) intentaría desenmarañar completo. Alejandro Magno cortó el nudo gordiano, tenido por imposible, de una tajada de su espada. Queremos leyes estrictas y humanas, queremos penas eficientes que aíslen a los criminales de forma que no se propague la "experiencia criminal". Queremos libertad de movimientos, menos miedo y menos zozobra. Yo es lo que pediré en mi marcha. Y no me importa no ser congruente.

Armando Samano lo opinó a las 8:04 p.m.

Emoción 

    
No ví completo el partido Portugal-Inglaterra, pero por los resúmenes veo que estuvo cargado de todo lo bueno que tiene el futbol: pasión, emoción, derrota, gloria efímera, tristeza y alegría infinitas. En La Vanguardia están las que, creo yo, son las mejores narraciones en español. Chéquenlo (requiere registro, pero es gratis)

Armando Samano lo opinó a las 11:23 a.m.

jueves, junio 24, 2004

You've got a friend 

    
Carole King es de mucho tiempo antes de que yo escuchara música. De hecho su carrera musical, si no mal entiendo, empezó antes de que yo naciera, y su obra maestra, el Tapestry, es de 1972, cuando yo apenas intentaba cumplir mi primer año de vida. Y sin embargo esa rola, "you've got a friend", ha sido un himno de amistad desde que yo me acuerdo. Vía este blog un viejo amigo me encontró (escribí de él ya dos veces) y tuvimos un buen reencuentro el viernes pasado.

El encuentro fue extraño. Yo a él lo recuerdo cálido y alegre (digo, éramos adolescentes) y ahora la madurez le ha vuelto más frío, quizá un poco serio. Yo no sé cómo me recuerden mis amigos de ese tiempo (o mejor dicho, no quiero saberlo!), pero siento que no he cambiado tanto. La plática transcurrió más por la profesión (el estado de la industria) y la situación profesional (ausencia de futuro, como bien dijo cypher) que en los tradicionales "he hecho esto, lo otro y aquello". Hay un lenguaje común en la generación (quien lea a mis contemporáneos lo puede atestiguar) y también, lógico, muchas vivencias sociales compartidas.

Puesto que la buena fortuna de nombrarlo me ayudó a reencontrarnos, ahora diré que extraño mucho al cabrón de Mario Rendón (que seguro se googlea de vez en año). El pinche gordo (nada que ver con el blog ídem) fue mi mejor bróder en la época post-universidad. Nos peleamos creo yo que más por celos de que nos volvimos padre y madre (también era muy amigo de Edith) que por lana, aunque también hubo algo de eso. Nadie le quedó a deber a nadie, no me lo tomen a mal, pero él decidió echarse solo un compromiso económico del que él era mayormente responsable y se ofendió de que no nos solidarizamos con él (por solidaridad entiéndase apoquinar ocho mil dólares, más o menos, así nomás porque sí). Supe que salió adelante sin daños permanentes, pero él decidió dejarnos de lado en lo siguiente de su vida. Lo he buscado tímidamente (tan tímidamente como este post donde lo nombro para que sepa que lo recuerdo) pero con mucho cariño. A mí me ayudó muchísimo cuando éramos estudiantes y compartíamos las típicas pobrezas del estudiante. Luego, cuando mi noviazgo con Edith, se llevaron de pelos también y nos prestaba su departamento y demás. Éramos tan buenos camaradas, que nomás de recordarlo me está partiendo la madre el pensar que es una bobada lo que nos separó.

Espero encontrar el valor para asumir mi parte de culpa y encontrarlo.

Armando Samano lo opinó a las 12:54 p.m.

miércoles, junio 23, 2004

Más inseguro 

    
A Edith "solamente" la han asaltado una vez más, además de la que nos asaltaron juntos, fue en un microbus, a plena luz del día, por la zona de Tacubaya. Le quitaron su bolsa y su radiolocalizador. Ya tiene años de eso. A mi madre una vez le tocó secuestro como el nuestro, también en transporte público, fue terrible, yo todavía vivía en casa y no había forma de localizarla. Tuve que inventarme algo de que me había avisado que llegaría muy tarde para que mis hermanas fueran a dormir. Llegó muy temprano, a las 6 am, después de haber caminado 8 kilómetros en la oscuridad. Nunca me ha querido dar más detalles, pero no tenía muestras visibles de daño físico. El papá de un alumno de Edith fue bajado de su Lincoln 2004 a cachazos la semana pasada. A mí me han asaltado desde dormido en un transporte público cerca de Tepito (y cuando desperté, imprudentemente me bajé a tratar de "perseguir al ladrón"), pasando por varias subidas al taxi, hasta "pidiéndome cooperación" (como dijo Manuel muy sorprendido) con mucha amabilidad y claro, cuchillo en mano. Mi hermana Guadalupe, regresando de parranda a las 7 am a la casa de mi madre con su novio, hace un año, le apañaron su chamarra y llegó hecha una paletita de hielo a la casa.

Y con todo y eso la ciudad tiene un lado luminoso. Muchos, muchos lados luminosos. Yo no me canso de disfrutarla. Cometo los siete pecados capitalinos con semanal religiosidad: Gula por comer de todo un poco, desde cortes de 500 gramos hasta takeshis parados de guisados en el puesto de la esquina. Envidia por no tener el Sena o el Támesis o el Madison Square Garden. Lujuria por las niñas de las Lomas o por las centroeuropeas del Solid Gold. Pereza por levantarme a las 11 am los domingos. Soberbia por mirar por encima del hombro a las demás "ciudades" y decir que Monterrey es "la ciudad peor planeada de Texas". Avaricia por querer acaparar el Festival Cervantino de Guanajuato, la FIL de Guadalajara, los narcos de Sinaloa (las niñas de Sinaloa también), insaciable y cancerígeno centralismo. Ira, mucha ira por nuestra incapacidad para demandar y exigir un derecho tan básico como la seguridad pública.

PD, este último párrafo, de los siete pecados capitalinos, es una versión libre adaptada de un artículo publicado en la revista "Chilango", en su número de junio, que no tiene versión en internet y que por lo tanto no puedo (ni quiero) citar textualmente.

Armando Samano lo opinó a las 9:19 a.m.

lunes, junio 21, 2004

Acorralando 

    
El Peje de Gobierno del DF está sintiéndose acorralado. De forma inexplicable, demostrando su insensibilidad al clamor popular de mayor seguridad se obstina en considerar la marcha por la seguridad programada para el próximo domingo como una pieza más en el rompecabezas del "complój" en su contra.

Si bien es cierto que el tal complot existe y por supuesto que todo lo que diga será usado en su contra, el colocar este movimiento chilango como parte de un ataque de la extrema derecha es una enorme torpeza política de esas que el Peje no había cometido hasta ahora. Todos hemos sido tocados por la inseguridad defeña y aunque yo admito que en lo personal tiene ya tiempo que no me toca (dos años ya), no veo a mi alrededor ninguna mejoría digna de bajarle la presión a nuestro gobierno.

En 1999, cuando Jime aún no cumplía 1 año, Edith y yo fuimos abordados en el taxi que íbamos cuando nos dirigíamos a nuestro depto, ya muy cerca, a las 8 pm. Aunque yo me llevé un par de patines debo agradecer que a ella no le tocaron un pelo. Nos llevaron a una colonia del norte del df (por el lugar donde nos dejaron puedo deducir con buena precisión cuál fue) y nos tuvieron encerrados en una casa hasta que dieron las 12 am, para poder retirar dos veces dinero de nuestras tarjetas. Laptop, celulares, efectivo y tarjetas, los infelices se llevaron casi 50 mil pesos. Viendo que no estaba yo nada tranquilo, uno de ellos se me acercó cuando nos llevaban de regreso y me dijo "tranquilo carnal, yo no muerdo la mano que me da de comer, nomás es dinero" Hijo de su reputérrima madre!, pero ni cómo hacerla de tos, y más estando con Edith. En el colmo del surrealismo y para que "nos sintiéramos bien" pusieron los cd's que traía yo conmigo (Deep de Peter Murphy, Selling England by the Pound de Genesis). Ya en el taxi de regreso, cuando nos aventaron por ahí (por el Deportivo Oceanía), nos dijeron al bajarnos: "tengan cuidado con el taxi que tomen, porque andan asaltando". Fue una verdadera pesadilla y a pesar de todo Edith y yo nos rehusamos a vivir con miedo, somos mucho más precavidos pero nada de pensar en emigrar por miedo. La nana que cuidaba a Jime en ese tiempo estaba obviamente aterrada pero Jime se durmió a su hora y esto para ella es una anécdota de sus papás. Seguimos saliendo y andando noche por la ciudad.

No le vamos a entregar nuestra ciudad al miedo. Que se vayan al carajo los que pretendan eso (asaltantes y gobernantes).

Armando Samano lo opinó a las 3:18 p.m.

jueves, junio 17, 2004

Pequeño Hamlet 

    
¿Ser o no ser nacionalista?

En la revista más hipócritamente vilipendeada de México, en la segunda quincena de junio hay una cobertura especial de la presencia mexicana en el pasado Festival de Cannes. A mí gusto, es impresionante tal asistencia mexicana al susodicho festival.

Leí alguna vez en un blog que ya no existe que el mérito de individuos que destacan como Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro, Gael García y demás, es de ellos solamente y que uno, como su connacional, no debe vestirse con trajes de gala que otros se ganaron en base a su esfuerzo individual. Yo suscribo eso. Por otra parte, ante los trágicos eventos del 11M madrileño, Jaime dijo, y dijo muy bien, que un pedazo de tela (la bandera) no merece ni una gota de orina. ¿Porque entonces, si mi rationale me dice que el nacionalismo es una estupidez de perogrullo, me da gusto ver a diez tipos que no conozco y con los que sólo me une el logotipo del pasaporte (aka "escudo nacional") llenar varias pasarelas y formar parte de una élite mundial? (sea lo que sea que opinen Tarantino y Moore a ese respecto)

Si bien es cierto que el concepto "nación" es algo que día con día parece más anacrónico, aún existe Tara, la tierra nuestra, nuestro hogar. Aún existe el vecino, el que comparte el idioma, la comida, el hábito televisivo, la pasión deportiva. Estamos más cerca de los que son como nosotros.

¿Son Gael García o Daniel Gimenez Cacho como nosotros, como cualquier mexicano?, no sé, pero si Natalie Portman hubiera sino mi novia, yo sí me la llevo a Cannes. Cuarón, en la entrevista con dicha revista, dice sin complejos: "el clima de Londres es de la chingada". A raíz del temblor del lunes me preguntó alguien que cómo es que la gente vive en lugares así, con peligro de terremotos. Entre Tokio y el DF somos casi 50 millones de personas las que vivimos en un riesgo enorme en apenas dos manchitas de extensión geográfica (súmenle Los Angeles y alrededores, llegaremos a 70 millones). ¿Porqué seguimos aquí?. Sí, una de mis primeras respuestas siempre es el clima: 50 semanas templado, 1 semana de calor (más de 30 grados C) y 1 semana de frío (menos de 5 grados C). Pero debe haber más, mucho más. Enrique Krauze ha fanatizado su revista con su teoría sobre los "fanatismos de la identidad" a los cuales atribuye gran parte de los males sociales de este mundo. Pero no por gastada y fanática la teoría deja de ser interesante. ¿Porqué un mexicano dirigió la película del mejor libro de la serie de Harry Potter?, ¿porqué no fue malayo, chileno o filipino?

No tengo, hoy, ningún tipo de respuesta, porque además, parecería justificación. Me da gusto, así de simple y bobo, que hubiera varios mexicanos ahí, en una fiesta de élite mundial. Y me da gusto que sean, proporcionalmente, más mexicanos ahí que en Davos, por ejemplo. Eso también puede ayudar a definir un poco mejor nuestra vocación como sociedad.

Armando Samano lo opinó a las 9:49 a.m.

martes, junio 15, 2004

Resaca 

    
De pastel, piñatas y gritos. Planteamos como objetivo que esta, la del domingo pasado, sea la última fiesta infantil de Jimena. Apenas cumplió sus seis años y ya se nos ocurrió ponerle fin a su etapa infantil. Mala idea. Hoy en la mañana me dijo que no, que le gustó mucho su fiesta y la quiere repetir el próximo año, así, con el mismo formato. No estamos seguros que la euforia le dure hasta el próximo año, pero por otra parte el rango de edad de sus amistades es muy amplio, desde su prima Sofía de año y medio hasta sus amigas grandes de 5o. de primaria, de 11 años, que la tratan como hermanita. Sí, en medio pónganle lo que ustedes quieran, todos ellos fueron a la fiesta.

Más de 50 niños de todo tipo, edad, físico y condición social. Ok, concedido, hubo 14 primos (que tampoco son tantos) pero juntar esa banda a esa edad, en un domingo en el que todo México DF apestábamos a futbol, es un buen indicio de su capacidad de convocatoria (yo seguro que no junto 20 amigos en una reuinón para mí, pero ni en mis más salvajes sueños)

Los atendió magnífico, a cada grupo le dedicó un rato, jugó y se divirtió como enana que es. Trae las piernas con varios moretones de las caídas del inflable, de las patadas en el partido de futbol (niños vs. niñas, como siempre), de los apretujones en la piñata y no hizo ningún gesto, mucho menos llorar.

En realidad fue un evento memorable, no faltó todo lo que ocurre en una fiesta de niños: golpes, peleas, gritos y demás. Regalos, muchos, los que sí vienen al caso (software para la PC, grabadora digital mp3, libros muy padres), trapos varios, hasta las infaltables muñecas que se quedan a juntar polvo en el juguetero.

Pero más que eso, hubo un derroche de cariño inmenso. Mi hija tiene necesidad de reconocimiento, de amor, como la tenemos todos, y aunque sabe que cuenta con el de su entorno inmediato, siempre infla el ego verlo reunido todo en un sólo punto, en un lugar y momento específico donde el centro fuera ella. Me he sentido algo nazi los últimos días porque, en mi afán de prevenir que desarrolle vanidad o soberbia malsanas, he restringido mucho su acceso a ese reconocimiento. Verla tan feliz me ha hecho pensar "twice", y creo que necesito pensarlo muchas veces más. No, no es el centro del universo pero bien vale la pena que tanto mirar por los demás, como ella lo hace, de repente le sea reconocido, pagado, retribuído.

Muchas felicidades Jimena. Te mereces cada milímetro de tu felicidad.

Armando Samano lo opinó a las 10:10 a.m.

lunes, junio 14, 2004

Y retiemble en sus centros la tieeeerra... 

    
Para los que no se lo saben, esa es una frase del himno nacional mexicano. Y, además, una maldición eterna para los chilangos. A buena hora se les ocurrió hablar de temblores e invocarlos

Armando Samano lo opinó a las 6:56 p.m.

Buen perdedor 

    
No, no lo soy, pero me acordé de Franco de Vita y su "rola". El Tapatío, segundo de a bordo de Guanatos City Rocks, ha expresado la variopinta sensibilidad Chiva ante la derrota mejor de lo que, según yo, se puede hacer en cualquier lado, así que los invito a que la vean. En todo México, como lo dice el himno, siempre hay un chiva hermano!

Y por otra parte, no puedo dejar de mencionar que aquí, en There is no such thing as WOM, ustedes leyeron, antes que en ningún otro lado, el anuncio de qué equipos serían campeones, primero el Pachuca y luego los Pumas, desde las fases de cuartos de final de los Torneos mexicanos de futbol. Si me dan una semana más les digo quién quedará campeón en la Euro.

Armando Samano lo opinó a las 12:26 p.m.

domingo, junio 13, 2004

Mi sala no tiene persianas 

    
No se las he comprado desde que me cambié a este depto. No tengo cámara de video. Pude haber comprado ambas hace tiempo. No he querido. No me sobra el dinero pero lo he priorizado de forma diferente. No han encontrado prioridad en mi presupuesto ni la cámara ni las persianas.

Al cumplir Jimena sus seis años siento que estoy terminando una carrera. Llevo seis años (siete) persiguiendo, correteando el destino y hoy tuve por fin la sensacion de que ya lo estoy alcanzando. No la había sentido tan nítida antes. He tenido ilusiones pero la conciencia, la voz interna que no sabe callarse, siempre me dijo que eran eso, ilusiones. Hoy, durante el día, la he buscado para que me diga si esto que siento hoy, esta señal, mojón del kilómetro 40 es real o es espejismo y no, al parecer sí es real.

No hablo de mi último maratón, sino de uno de varios. El anterior, el que me llevó a salir de mi soberbia y mi "woobie-ísmo" (consulten a logovo para más información sobre este interesante tema) mostró señales parecidas al terminar: Un rumor estruendoso en mis tripas neurales, que crecía y me hacía sentir la necesidad de desnatar vía el teclado. Una esperanza/desesperanza claramente bipolar. Un esperar un milagro que llegó en varias formas de estabilidad (en el amor, en el trabajo, en la sorpresa). Un gusto y felicidad enorme por las cosas más sencillas. Una capacidad declarativa con poder suficiente para convertir en realidad el fondo que no mostraba su forma.

Qué queremos ser y cómo queremos serlo son cosas que Edith y yo nos hemos dejado de preguntar. Jimena se las empieza a preguntar de forma más cercana, le faltan aproximadamente 12 años para tomar su decisión, para decidirse, para tener que decidir algo importante para su vida. Suena a mucho tiempo. Construir buenas decisiones toma esas escalas de tiempo, yo lo creo.

Le gusta cuando entra el sol por alguna ventana, es su rincón favorito en casa de sus abuelos maternos, las ventanas por donde entra el sol en las mañanas. El depto en el que vivimos, en cambio, no recibe el sol hasta bien pasada la mañana. El depto anterior recibía el sol de la tarde en un enorme ventanal. Pero son soles diferentes.

Espero pues, que Jimena ya reciba el sol de la mañana. Los pájaros empiezan a despertar en su vida, ya cantan y trinan anunciando que sienten el cambio, el calorcito que trae el amanecer. Edith y yo estamos asomados a la ventana sin persianas...

Armando Samano lo opinó a las 12:59 a.m.

viernes, junio 11, 2004

Antes de que protesten 

    
Los aficionados de los gatitos de la UÑAM les paso la definición de la RAE de robo:

4. m. Der. Delito que se comete apoderándose con ánimo de lucro de una cosa mueble ajena, empleándose violencia o intimidación sobre las personas, o fuerza en las cosas.

¿Eh?, aquí nadie les quitó una "cosa mueble", nadie empleó violencia o intimidación. Eso que hizo Carmona fue "picardía" y nada más...

Saludos a los gatitos

Armando Samano lo opinó a las 8:50 a.m.

jueves, junio 10, 2004

We've got the right to be angry 

    
Pero también tenemos el derecho de no estarlo, a pesar de nuestros varios motivos. Hay un buen programa en TV Azteca (que junto con e3 ya suma dos horas visibles a la semana) llamado Entre lo público y lo privado. Anoche invitaron a un comentarista deportivo que trabaja ahí mismo con ellos, André Marín. El tipo, como profesional, no puede ser más gris, porque su ambiente de trabajo promueve la crítica, sí, pero bajo las directrices de su jefe, José Ramón Fernández (el Fidel Castro de los comentaristas deportivos), pero no se puede quejar, de seguro le va bastante bien y se le puede considerar, por varios parámetros, una persona exitosa. Sin embargo ayer durante su entrevista hizo hincapié, varias veces, en la desesperanza que tiene sobre el futuro y con él, todos los de su generación (que, oh coincidencia, es la mía también). Aunque él se refería a la desesperanza que genera vivir específicamente en México, un país que lleva 30 años estancado y en crisis permanente de falta de oportunidades, esa famosa desilusión es aplicable a casi todo el mundo que tiene (tenemos) esa edad.

La generación posterior perfeccionó nuestro pesimismo y lo convirtió en nihilismo, del cual la blogósfera está llena. La realidad sólo estimula el crecimiento de ambos un paso sí y otro también.

Jimena cumplió años el lunes pasado, seis. No pude estar con ella como me hubiera gustado, volví a Costa Rica en viaje express: 6 horas de vuelo, 4 de aeropuerto, 3 de transporte terrestre, 2 de negociación y 2 de comida. 18 horas de jornada laboral, de estar fuera de casa, de salir 5 am y regresar 11 pm. Sólo alcancé a darle su primer beso y felicitación (ella dormida, claro) y su último beso y felicitación de cumpleaños (ya durmiéndose). Pero fui a trabajar, y en un día tan especial, sólo podía irme muy bien. Me fue muy bien. Lógico, me perdí su cumpleaños (por cierto, la fiesta es el domingo, están invitados).

De regreso en México resulta que ese buen trabajo hecho ese día no tendrá la recompensa debida (pactada, acostumbrada). Cambios en la política de compensación de la empresa reducirán a la mitad el beneficio estimado. Aunque no es definitivo que se aplique dicha política, el golpe a la moral que representa esa posibilidad es fulminante.

Pero yo tengo el derecho a enojarme y a no enojarme. Elijo no enojarme. Elijo renovar mi voto por el esfuerzo prometido y esperar trabajando que "me haga justicia la Revolución". Antes he sido favorecido por el azar. Puedo volver a serlo.

Armando Samano lo opinó a las 10:02 a.m.

miércoles, junio 09, 2004

Aquí también 

    
Como en Simultáneo Weblog, en There is no such thing as WOM, somos Chivas!! (y aquí sí nos gusta el futbol)

PD, si eres chiva, pasa la voz

Armando Samano lo opinó a las 10:32 a.m.

Jonás y la ballena 

    
En mi primer viaje de trabajo a USA algo de lo que más me atrajo fue la visita a la librería (donde me compré mi Kip S. Thorne's Black Holes and Time Warps) y mi visita a la tienda de música donde me compré mi Don't Explain, del inexplicablemente ya fallecido Robert Palmer. En esa misma visita encontré en el exhibidor, con "orgullo hispano" (que no existía tanto esa época) el disco de Miguel Bosé XXX que ya para ese tiempo (1995) tenía sus buenos 6 ó 7 años de viejito. Y fue orgullo porque el disco no estaba en la sección de música latina sino en la de música pop. Me gustaban tres rolas de ese disco: Quieres América, por el trepidante inicio (muy bailable), Justine porque me recordaba a Ixchel, un cierto amor platónico de la preparatoria con eso del "Justine es cruel y bonita..." y Jonás y la Ballena, por mi afición infantil a esa historia que, obvio, es muy infantil.

José Luis L me preguntó hace una semana si no tenía miedo de "exponer" a mis niñas. Exponer, como sacarlas a la luz, como decir que existen, con nombre y apellido. He sido inconsciente en mi declaración pública de existencia y sólo hasta que me lo preguntaron recapacité. Mi jefe me dijo ayer acerca de unas calcomanías para automóvil que se están poniendo demasiado de moda acá en el DF, que era una tontería comprarlas porque invitan al secuestro. Las calcomanías (pegatinas en España) son caricaturas de la familia y las puedes comprar según miembros tenga tu propia familia para el medallón trasero del coche. Según la intrincada elaboración de mi jefe, eso le decía a los hipotéticos delincuentes con cuántos miembros cuenta tu familia y por lo tanto qué tan secuestrables son. A mí nunca se me hubiera ocurrido comprar esas cosas pero por nacas, cualquier adorno al auto que no sea la pintura y los rines me parece nauseabundo, pero eso de "temer" ser secuestrado es algo que nunca me ha pasado...

José Luis utilizó durante nuestra mini conversación una frase, el "bajo el signo de caín", que, según entendí, es una forma de miedo, de la gente que vive con miedo. Hombre que soy, al fin y al cabo, por no parecer ignorante, no me aseguré de que el sentido fuera el correcto. Bosé tiene un disco que así se llama y que, por cierto, no sé ni qué rolas conocidas trae. Y en Justine ya lo menciona "marcada en vida por aquel que marcó a Caín". Dios?, whatever!

Investigando con mi mejor amigo (Google) encuentro varios significados al signo de Caín: la errancia, el fraticidio y el miedo. ¿Son tres caras de la misma cosa?. Sí, creo que uno siempre puede encontrar líneas que unan puntos. Jonás tenía que anunciar y predicar a Yavé en Nínive, ciudad asiria. Un gran pez (para que los fundamentalistas bíblicos no me acuchillen) lo llevo a fuerza, porque el tipo no quería. Además lo llevó dentro de sí. Errancia involuntaria, miedo a su Dios, Jonás fue un descendiente marcado por ese signo.

Me siento errante por ser aficionado a pisar el acelerador, a caminar sin pausa, a volar tanto como pueda. Soy miedoso hasta límites infantiles, me hacen "bu" y brinco. Pero no soy fraticida. No quiero matar a mis hermanos. Me gusta mi prédica y por lo tanto no soy tampoco como Jonás que trajo la desgracia a los asirios con su prédica miedosa y errante. El internet es un ancla fija y mi dirección de hotmail es mi única constante en ocho años. Un ancla que, por cierto, no existe...

Armando Samano lo opinó a las 8:47 a.m.

martes, junio 08, 2004

Las Guerras y los Días 

    
En el festejo de los 60 años del desembarco aliado a Normandía hubo una confrontación notable. En su afán de defender lo indefendible, Bush Jr. trazó un paralelo bobo y fuera de lugar entre dicho evento y su guerrita contra Irak. No deja de ser paradójico, desde el punto de vista militar, guerrero, que ambas operaciones sean tan diferentes. Millones de estadounidenses perdieron la vida en la Segunda Guerra Mundial. Aunque mucha gente se opuso, pocos dudaron que los eventos en los que participaron eran de importancia capital para la civilización occidental. Toda una forma de construir las sociedades estaba en juego. El desmbarco de Normandía representó por su magnitud sí, pero también por su dilación y contundencia, todo un símbolo de cómo se manejaría el mundo los siguientes cincuenta años: Demostración de poder absoluto, Fuerza abrumadora. Tiempo para acomodar las piezas. Respeto al enemigo.

Con la muerte de Reagan se recuerda esa visión, la de hacer grandes tus propios días. Reagan puede parecernos terrible como ideólogo para todos los que no somos ultraconservadores WASP?s. Pero su capacidad como estadista está fuera de toda duda. Su legado como ejecutor del final de la Guerra Fría será recordado por siglos. No despreció los valores hereadados de Normandía sino que supo utilizarlos para bien de su nación que, no nos olvidemos, estaba al borde del caos cuando él asumió el poder. Cuando heredó el poder a Bush padre, Estados Unidos se perfilaba ya como la única superpotencia del orbe. Las amenazas militares estaban siendo desmanteladas (paz con Rusia, alianza con China) y las amenazas económicas habían sido liquidadas (japoneses y europeos asumieron el rol secundario que se les designó). Si un presidente se mide en función de los servicios que presta a Su País, Reagan encontrará pocos paralelos en la historia norteamericana. Si algo le debemos los de mi generación para atrás, fue que terminó con la amenaza del exterminio absoluto.

Bush Jr. en cambio está metido en una guerrita de juguete, una guerrita electorera en la que poco han importado decenas de miles de vidas iraquíes pero que las cerca de mil vidas norteamericanas se las han cobrado como lo que son, valiosísimos seres humanos. Tan valiosos como sus víctimas iraquíes, decenas de veces más en cantidad. Pero la "causa" (y haciendo el paralelo con la guerra contra el nazismo la palabra "causa" sí adquiere dimensión) es tan patética, tan incoherente... que ya haber pagado mil vidas por dicha causa se muestra injustificable. El mismo Woody Allen, en la inocente película "Antz" describe cómo debió haber sido el trato con Irak. No me imagino al ultrabelicoso Reagan invadiendo Nicaragua o El Salvador porque no le gustaban sus presidentes, pero por supuesto que no dejó de intervenir. No digo que no le hayan faltado ganas, lo que digo es que había otra forma de hacer su voluntad y que Reagan sabía usarla. Sin mencionar a Roosevelt, que tampoco intentó invadir México cuando el "rojo" Cárdenas nacionalizó la industria petrolera que si bien no se veía tan jugosa como la de Irak estaba bastante más cerca. La confrontación entre potencias sigue, puesto que Chirac se apresuró a opinar sobre el desvarío de Bushito y aclaró que en su opinión, son situaciones incomparables las de Normandía de 1944 y del Irak actual. Estos son nuestros días, y esas son sus guerras.

Armando Samano lo opinó a las 9:55 a.m.

viernes, junio 04, 2004

Si ustedes creen 

    
Que yo hablo bonito de mi hija, lean por favor este post..

Si no les gusta leer blogueros que escriben de sus hijos, no vayan...

Armando Samano lo opinó a las 12:31 p.m.

jueves, junio 03, 2004

Hurts to be in love 

    
El mejor programa que la televisión mexicana ha creado en mucho tiempo hizo ayer su última transmisión. Mucho revuelo causó acá que un "trinche payaso" se convirtiera también en "líder de opinión". Pero cómo no serlo cuando emitió el celebérrimo "No me pendejees, la gente está hasta la madre" ante el descaro de René Bejarano de tratar de justificar sus actos de corrupción descubierto "in fraganti".

Y sin embargo, ese famoso dicho lo dijo con el alma quebrada. Hacía ya dos meses que su esposa había sufrido un derrame cerebral. Ahí fue cuando salió a la luz pública que Brozo era tan desfachatadamente inteligente y mordaz debido a que su esposa había diseñado el personaje y pulido las aristas, controlado el temperamento del artista y lo había enriquecido con su confianza, bonhomía y creatividad. En una carrera profesional que lleva ya 15 años dejando diferentes huellas en el colectivo popular mexicano ("Láaaastima Margarito", quizá su más popular creación), Carolina, su esposa, era bastante más que "la mujer detrás de un gran hombre", era la arquitecta y diseñadora de la carrera de su esposo.

Basta observar el desfile del status quo mexicano en la transmisión del último mañanero de ayer para darse una idea de la penetración que tenía el tipo en la opinión pública nacional. Brozo fue portada de todos los semanarios nacionales cuando Televisa anunció su "fichaje" y prometió respetar el estilo irreverente y darle carta blanca para manejar su línea editorial misma que ya tenía un fuerte reconocimiento popular. Una cosa es ser irreverente desde la marginalidad de un canal que nunca pasa del 3% de rating y otra es usar el poder de la irreverencia en cadena nacional por uno de los instrumentos de control más afinados y poderosos del continente y, vía el canal internacional de Televisa, urbi et orbi. Sí, por lo que he podido comentar en el extranjero, El Mañanero era respetado en varias partes del globo por lo sui generis de su conductor, sí, pero también por la calidad de sus contenidos.

Es dificil mirar el futuro de Víctor Trujillo. No atino a pensar qué puede pasar con un tipo que sin duda es talentoso y creativo pero que pierde así de súbito buenas dosis de motivación y su Yang y complemento. Pero su obra quedó ahí, y esperemos que perdure esa irreverencia y espíritu crítico y que se extienda en el imaginario colectivo mexicano.

Armando Samano lo opinó a las 9:11 a.m.

martes, junio 01, 2004

Pasos a la fama 

    
A los acomplejados nos pesa ser el centro de atención. Viendo nuestras fotos de la boda, Edith y yo no podemos vernos más cohíbidos (no tuvimos fiesta, aclaro, sólo un pequeño "brindis"... ¿cómo le dicen en las crónicas de sociales? "íntimo, con los familiares y amigos más cercanos") e incómodos. No me malinterpreten, salimos bonitos y felices, pero se nos nota nuestra falta de costumbre ante el flash. No paré de "servir bocadillos" y copas, embriagué a todo mundo con cava pero yo no tomé más de copa y media. Terminando la reunión nos dimos cuenta de que no había nada qué recoger porque Edith ya lo había recogido todo durante el brindis. Sí, nos perdimos.

Somos nerds, es nuestra naturaleza y no viene al caso negarlo. Jimena, en cambio, parece diseñada para sobresalir y llevárselo bien, combinar su fama con sus zapatos y su reloj. Es común que los niños pequeños sean muy sociables. En restaurantes o lugares públicos, a todos nos ha pasado que se te acerca una pulga que apenas puede caminar (not to mention "hablar") y que te quita el globo de la mesa o el tenedor o te embarra de lo que esté comiendo. Jimena hacía un poco de eso, pero siempre muy educadita, y claro, nunca embarró a nadie de lo que comía.

Más raro es que niños de 5 ó 7 años sigan haciéndolo. Ya a esa edad están impuestas muchas de las normas de convivencia que invitan a la gente a no entrometerse donde no la llaman y cosas de ese tipo. Pero también hay gente que busca ser contactada y de la cual la mayoría pasamos de largo. Jimena no pasa de largo a esas personas, tiene un excelente sentido para detectarlas.

En la pasada feria del libro "Festival de la Palabra" estábamos comiendo pizza tranquilamente en la fuente de sodas instalada dentro. Pasó a cierta distancia una jovencita que desesperadamente trataba de llamar la atención. Traía puesta una larga túnica azul rey, tono chíngamelapupila, y el consabido sombrero de mago. Jimena se levantó corriendo a hablar con ella (sí, iba "disfrazada" de persona mágica, tipo Harry Potter) y obtuvo su teléfono, su email, la organización de fans de Harry Potter a la que pertenecía la "no tan niña" y demás detalles. Resultó que la muchachita ya está bastante crecidita (tiene 18 años) y está obsesionada en mal plan con el famoso maguito. Todo eso lo averiguamos porque justo debido a que Jime se le acercó así, la tuvimos sentada con nosotros amenizando nuestra pizza con historias de porqué su club sí es el "más oficial" de Harry Potter en México y porque los otros son malos y chafas. Edith y yo estábamos bastante incómodos y Jimena en cambio, toleró con paciencia (y sí, sin demasiado interés), el monólogo de autoelogio de la fanática religiosa.

En su clase de "trabajo con papás" de la semana pasada le tocó pronunciar "en público" apenas tres frases sobre la geometría. Pero su don oratorio fue tal que arrancó un muy sentido "aaahhhh" a todos los papás presentes. Después, cada niño atendía una mesa con una actividad diferente y debía explicarle a los papás y a los demás niños en qué consistía la actividad. Jimena se llevó su microscopio y explicó claramente la forma de usarlo, de hacer preparaciones para observación, de cómo iluminar las preparaciones con espejo y con luz directa, etc. A cada comentario elogioso de los papás (qué inteligente Jimena, qué bonito hablas Jimena, qué bonita vienes Jimena) respondía con un maravilloso tono de aceptación. No engreída, no con falsa humildad, pero tampoco apenada o incómoda. De hecho me gustaría mucho encontrar la palabra correcta para describirlo. Aceptaba el elogio, lo recibía con sincera gratitud y en su justa dimensión. Disfrutándolos sí, pero no por eso se vuelve engreída, sino que derrocha más alegría y donaire y se ve, si fuera posible, más adorable. No le molesta sobresalir, pero no la obsesiona tampoco. Lucha por su lugar pero tolera, encaja muy bien cuando no lo consigue.

Este ha sido su mayor avance en desarrollo emocional en los últimos seis meses. Edith y yo hemos tratado de encauzarla por un camino que ni Edith ni yo conocemos. Ella, para mi sorpresa, lo ha encontrado y lo ha recorrido con paso firme. Va ya muy lejos, donde apenas puedo verla. Pero qué gozo y disfrute tengo de mirarla caminar...

Armando Samano lo opinó a las 10:21 a.m.