There is no such thing as WOM

lunes, enero 31, 2005

Leia Organa de Alderaan 

    
Sí, si yo era Luke Skywalker tengo que tener a mi hermana. En realidad, ya hablé de las otras dos, pero de ella no lo suficiente.

Cuando le platico a Edith de mi infancia siempre digo que Paty era un animalito. Así, sin más. Era puro instinto mi hermana. Nunca pensaba, ni sus actos ni sus reacciones. Para mí era una persona extraña. Me avergüenza reconocerlo ahora, pero en ese tiempo me avergonzaba de ella. Era yo insoportablemente engreído (sí, más que ahora!) y el tener una hermanita así, que nunca usara su cerebro, me parecía la mayor de las desgracias.

Sólo que había un detalle que a nadie de la familia escapaba: Paty era "la bonita". De todas las primas, aunque había unas guapitas, ella era la que tenía el mejor cuerpo y eso se notó mucho más en la adolescencia. Delgadita, finita, pero con todas sus curvitas bien puestas. Eso causaba mucha envidia entre los primos, aunque ni a Laura ni a mí nos preocupaba. Yo no era celoso y Laura no era envidiosa. Pero la envidia de la familia era una carga muy pesada. En la sociedad del DF, acostumbradísima al culto a la mínima belleza (por lo escasa que es por acá), ser bonita es traumático.

Paty fue la rebelde, la liberal y la destrampada de la familia. Laura le bajaba las borracheras en las tardes cuando regresaba de la prepa (Colegio de Bachilleres, conocido como el Agujero Negro porque todos entran y nadie sale) para que mi mamá no la viera así (ebrísima) cuando llegaba de trabajar. Mi mamá siempre ha tenido predilección por ella, por Paty, por ser la que se veía más débil desde pequeña. Siendo Laura gordita y orgullosa y yo el primogénito, poca debilidad proyectábamos.

Paty resultó más fuerte. Se hizo sola y si bien poco ayudé en su formación (Edith diría que más que poco) la verdad es que su coraje y su lucha personal fueron notables. En su bachillerato le daban derecho laboral asumiendo que los educandos serían obreros y deberían aprender a defenderse de los patrones. A fuerza de coraje logró entrar a la UIA, una de las escuelas más "nice" del DF, donde le dijeron que sería una líder del S. XXI en su ceremonia de bienvenida. Hizo cortocircuito. Nunca me enteré en qué momento le empezó a funcionar el cerebro, pero le empezó a funcionar muy bien. Rompió todos los esquemas morales de la casa, desde dejar al novio que se quedara a dormir con ella, hasta irse a vivir sola a los 23 años, que para el Primer Mundo ya es una edad avanzada, aquí en el DF es completamente atípico. Se hizo poco a poco su carrera de ejecutiva con toques intelectualoides (es culturosa, la neta) pero su éxito profesional es innegable y admirable. Yo sé lo dificil que es tener éxito como ejecutiva siendo mujer en el DF, donde el machismo impera sobremanera. Y Paty lo ha logrado mezclando su cerebro y sus instintos en buenas dosis.

Hoy Paty cumple 31 años. Después de 30 años de peleas puedo decir que por fin he hecho la paz con mi hermana. Siempre le he exigido de más y le he escamoteado sus logros. De ella he recibido admiración infinita y agresión perpetua. La típica relación de hermanos. Pero de algunos meses a acá hemos logrado una gran tolerancia. No termino de entender cómo ha pasado esto. Aunque si reviso a conciencia, nunca he entendido ninguno de sus cambios, he podido disfrutarlos todos y me han dolido sus fracasos y ahora disfruto de sus éxitos. Felicidades Princesa Leia.

Armando Samano lo opinó a las 1:56 p.m.

miércoles, enero 26, 2005

Las hormigas 

    
Soy, si existe el término, "zoófobo", le tengo tirria a los animales. Tirria no sólo física, la zoología (la botánica también) fueron mis materias "menos favoritas" en la secundaria y la prepa. Tengo la bendición de estar casado con una esposa que de no haber sído Licenciada en Computación bien pudo ser Bióloga, se los sabe de todos, todos. Y obvio, ha transmitido a Jimena ese amor. Así que si por alguna casualidad de la vida de repente me surge curiosidad o necesidad de saber algo de los animales lo único que tengo que hacer es preguntar.

Entiendo que las hormigas son la sociedad perfecta según Marx. El fin supremo, la continuidad de la comunidad, merece el sacrificio completo de todas las "libertades individuales" (sí, ví Antz y la disfruté como loco). Pero no puedo dejar de pensar en lo absurdo que es querer restringir libertades a costa de "la comunidad".

Cada vez somos más y cada vez más de nosotros, proporcionalmente, están mejor. Ahora, hace 35 años, nos empezamos a preocupar por la "sustentabilidad" de esa mejoría. Partiendo de la idea de que los políticos miran horizontes de 4 ó 6 años y que los empresarios tienden a mirar un poco más lejos (los empresarios sí, los CEO's, por el contrario, miran solo trimestres), el club buscó patrocinio principalmente del sector empresarial.

Fallaron miserablemente, y no es de sorprenderse, puesto que los empresarios sólo invierten en aquello que les pueda redituar utilidad. Pero el mensaje ha ido permeando cada vez más y ahora, me consta, los niños tienen una mucho mayor "bioética" de la que yo tuve a su edad. Incluso algunas empresas dedican una porción importante de recursos a desarrollar una conciencia ambiental.

Vía un amigo de un trabajo conocí el concepto de "Contabilidad Ecológica". Fue tesis de su maestría y sus sinodales lo veían con cara de plato cuando propuso el tema. Cuando me lo contó me boté de la risa (mi percepción de la profesión de los contadores es, debo reconocerlo, patéticamente prejuiciada) pero de inmediato, con una mínima explicación, le encontré la lógica: los recursos naturales deben estar reflejados en los estados financieros. Si queremos hacer una medición justa de las ganancias de una empresa, se debe medir qué costo tiene el uso de esos recursos. No como materias primas sino en términos de su "renovabilidad".

Contamos como civilización con las herramientas para hacer esas mediciones. La idea romántica de "todos para uno" del hormiguero no se puede aplicar a la libertad humana. Pero sí se puede medir el impacto que tiene ejercer ciertas libertades mal empleadas (tirar basura, contaminar) y por lo tanto, castigar su responsabilidad.

Después de todo, como siempre, hay una forma y una oportunidad para entendernos los fanáticos de liberalismo decimonónico y los "flower new era rethoric".

Armando Samano lo opinó a las 2:06 p.m.

lunes, enero 24, 2005

Valor artístico 

    
En Closer se burlan pero confirman la importancia de internet. El primer "media" verdaderamente democrático. Dos eventos de la blogósfera, en aparciencia desconectados, confirman que esto de "bloggear" es para muchos un paso apenas intermedio, un sucedáneo, un café ersatz de lo que es la verdadera literatura, la de los libros, el verdadero valor artístico.

El afán de definición al respecto no es vano. La discusión lleva siglos y no se zanjará ahora, con todo y nuestros poderosos esfuerzos. Como sea, las discusiones ociosas son una de las mejores formas de perder el tiempo, puesto que confirma la naturaleza vana del mismo (uy, qué zen!).

He leído con interés la contienda entre mis hermanos batianos y el crítico apodado "El Charco" (o charcoman, whatever suits him the best, cuidado con el link, el tipo postea dos novelas en cada "entrada"). Mi distancia geográfica con la Santa Sede (Tijuana) de mi Iglesia me hace confundirme con frecuencia, puesto que yo pensé que el famoso Charco era ya un batiano honorario.

El famoso debate es sobre la "defensa" (tibia, débil, casi indiferente) que hizo el crítico sobre el hecho de que dos personas en TJ (me rehúso llamarlas artistas hasta que "vivan de ello") hicieron el trámite de pedir dinero para "difundir su obra" en un programa que tiene el presidente municipal de Tijuana de atender personalmente a los ciudadanos. Manuelus hizo pomada a las gemelas por el asunto. Y el Charco dijo (según recuerdo, puesto que el post orginal de defensa no aparece en el histórico de dicha página) que a los demás ni les va ni les viene lo que hagan ellos ni lo que se haga con el dinero de nuestros impuestos, puesto que peores cosas se hacen con tales dineros.

El Charco se equivoca flagrantemente con ese argumento de defensa. La defensa de las famosas hermanas sería mucho más sostenible si se basara en el principio básico de la libertad. Ellas tienen todo el derecho de ir y pedir limosna a quien su regalada gana les dé. El programa de Gobierno de atención ciudadana directa existe porque es una buena forma de demagogia, pero también es un buen mecanismo para acceder "sin intermediación de la burocracia" a quien detenta el poder. Ahí, tal cual, es donde falla la buena defensa de Fausto Ovalle a la causa en contra de pedir. Criticable desde el punto de vista social sería, eso sí, el hecho de darles el famoso dinero.

Conflictiva por su parte apela a la cuestión sentimental que es menos despreciable de lo que parece a simple vista. El hecho de considerar su causa como merecedora de la misma atención por parte de la autoridad que otros trámites como problemas de salud, jurídicos o de educación (aquí me imagino pidiendo audiencia con el Peje para que le dejen de poner trabas a Jimena en la SEP) es, sin embargo, solamente una manifestación de su megalomanía e impotencia.

Creo que a esto se reduce el asunto. Las creaciones que comunican algo encuentran siempre una vía de expresión, sea un libro o un blog o un escenario. La promoción (y el reconocimiento público) de tal creación es necesariamente dispareja y afectada por muchísimos factores. Pero el principal factor tiende a ser la necesidad del creador por dicho reconocimiento y su capacidad (necedad, necesidad, interés, entisuasmo) por conseguírselos. Además de eso creo que ambos resultados tienen que ver con los mecanismos de mercado, pero sin duda el uso de tácticas de ventas siempre ayuda: La labor de autopromoción, de búsqueda de ayudas, de dádivas, de correr de boca en boca logran una presencia en el subconsciente colectivo. La suerte, la "coincidencia" de estar en un mismo lugar "proveedor-comprador" es otro factor nada despreciable. Es el caso de amqs que, a fuerza de permanecer en "el top of mind" de la blogósfera encontró su vía para otro objetivo.

El dilema del creador es, será siempre, asignarle valor a su obra. Es un dilema vacío, puesto que ninguna obra creativa posee un valor intrínseco. Pero es típico de los creadores entretenerse con la pelusa de su ombligo. Lo interesante es que vivimos en un mundo que, a veces, valora muchísimo las pelusas de ciertos ombligos. El saber cuándo, cómo y con qué magnitud es que eso ocurrirá es sin embargo, un misterio envuelto en la duda del enigma.

Armando Samano lo opinó a las 12:10 p.m.

viernes, enero 21, 2005

Diantres!! 

    
Mi teoría de que no hay viejos sabios sufrió un duro golpe. Vanity Fair, el mismo número del poster de Star Wars, trae el cuestionario Proust aplicado a John Kenneth Galbraith y su defición de felicidad perfecta es la siguiente:

Freedom of thought in a peaceful and economically benign environment to share the joy with dearest friends

Y su definición de más posesión más atesorada:

Mi wife and family and the intellectual rewards from a life dedicated to economics

Tiene 96 años, es escocés, sus doctores le han prohibido los viajes a Nueva York (su destino favorito) y es todo un viejo sabio. Puedo equivocarme, pero si hay otro como él, ya no serían excepción que confirme la regla.

Armando Samano lo opinó a las 7:11 p.m.

miércoles, enero 19, 2005

Palabras, palabras 

    
Palabras, palaras, mantengámoslas dulces y suaves por si algún día tenemos qué tragárnoslas

El Presidenchente ha hecho una cantidad impresionante de ridículos durante su presidencia y enumerarlos es ya un tópico. Pero sí quiero detenerme en el último de todos ellos, en mi opinión el más significativo de algo que, según yo, ya llega a enajenación mental.

Fox de plano vive en otro planeta. Advertir sobre los mesías que llegarán a prometer cosas en las campañas es una mentira de perogrullo (o sea, una verdad de perogrullo en otro planeta). O como una expresión que les escuché a los tijuanos: "No shit Sherlock". O el chilanguísimo: "Te cae de madres?????". Pero es, además de todo eso, insultante.

Insultante no tanto porque es obvio que él ha cumplido apenas nada de lo que prometió. Es insultante porque es una forma de demostrarnos que no tiene la más remota idea de cómo lo percibimos, la gente, cualquiera de nosotros. Que diga en tono paternal que no tenemos capacidad de discernir entre las promesas vacías y las realizables. Su desconexión con nuestra vida diaria es patética, pero su desconexión con nuestras aspiraciones como pueblo son inexcusables.

Mi desilusión respecto a Fox es infinita, y ya lleva rato siéndolo. Yo me he cansado de repetir "que no haya ilusos para que no haya desilusionados. Pero esta declaración, más que contribuir a la desilusión, me hace pensar que nuestro Presidenchente ya se botó de la chaveta, que ya no distingue la o por redonda.

En síntesis, si las palabras fueran comestibles, Fox habría muerto de indigestión crónica ayer.

Armando Samano lo opinó a las 8:05 p.m.

martes, enero 18, 2005

La suerte del campeón 

    
Es un dicho deportivo para decir que cuando tienes todo para ser campeón, hasta los días que juegas mal ganas. Es también una forma de decir que el trabajo ayuda al azar, y a la bizconversa, es decir, que el azar refuerza los resultados del trabajo.

Una clave de lo que consideramos nuestro éxito como pareja es un ingrediente particular en cada uno de nosotros, la vena masculina de Edi y mi vena femenina. ¿Tuvimos la suerte de encontrarnos?, yo creo que fue la suerte del campeón.

Edith no tiene el mínimo problema en cargar un garrafón de agua (20 kilitos) y acomodar los sillones de la casa o cambiar una llanta. De hecho ella pone los taquetes y los clavos mejor que yo y es más diestra en el uso del desarmador. Pero por supuesto que esa no es nada más su vena masculina. Sus cualidades abarcan también una interesantísima estabilidad emocional (nunca le da PMS!), una increíble capacidad de autocontención (muy rara vez grita), una velocidad espectacular para arreglarse (apenas 5 minutos más de lo que yo me tardo), un alma refractaria a la sensiblería (que no quiere decir que no sea sensible), gran elasticidad física y espiritual (tipo Elastigirl), una posesividad relativamente baja (casi nunca me llama a la oficina o al celular) y glándulas lagrimales de muy baja capacidad (tiene otras cualidades pero ya con eso les digo mucho).

Por mi parte, sin falsas modestias creo que tengo vacunas contra varios de los más odiados defectos de mi género (no contra todos). Soy un tipo sensible, bastante atento y pendiente de los detalles. No soy metrosexual, pero sí soy razonablemente higiénico. No se me olvidan las fechas. Sé hablar de mis sentimientos y de los de los demás (y de hecho me gusta hacerlo). Me reporto con razonable frecuencia y me gusta ir de compras y de super (soy bueno escogiendo en tiendas).

Incluso acepto que varios de estos hábitos son "refuerzos", es decir, yo lo hago porque ella lo hace (me reporto porque ella no me presiona) pero al inicio de la relación llegamos en buenos términos a ese respecto. Lo que si pienso en las escasas posibilidades de que existan individuos así y que además se encuentren (sí, nos asumo como relativamente excepcionales, no me van a decir que conocen muchas mujeres así o tipos así) sí pienso que el azar fue demasiado generoso, o que no podía ser de otra forma sino que nos emparejáramos.

Y la verdad, cómo lo he disfrutado.

Armando Samano lo opinó a las 7:03 p.m.

lunes, enero 17, 2005

Con la Iglesia hemos topado 

    
Alguna vez leí que había oficios inútiles y los críticos de cine. Y todos los que vemos cine un poco más de una vez al mes buscamos su trabajo, por inútil que parezca, listos para estar en desacuerdo.

Si trasladamos esa profesión a los blogs (bitácoras, han traducido mal en España, siempre dispuestos a adoptar mal los conceptos nacidos del avance tecnológico), encontramos a un "personaje" que se ha adjudicado la importante función en la blogósfera hispana, el odiado "Borjamari".

Desde que lo leo, hace más de un año, he encontrado igual de disfrutables sus críticas que lo que encuentro las críticas de cine. Hay unas muy buenas, otras francamente absurdas. Lo que nunca he entendido es el criterio con el cual elabora sus críticas. También leí, no sé si en sus comentarios o en alguna página que hablaba de él, que lo que mejor le sale es la aniquilación y que cuando intenta elogiar, fracasa miserablemente.

El mejor ejemplo de ello es sin duda su post dedicado al blog de Heriberto Yépez. Me han dicho varios españoles que las bitácoras (blogs, por favor, blogs!) mexicanas son incomprensibles para todo aquél que no viva en México. Que hablamos demasiado "slang" o regionalismos y que el que no esté familiarizado con esos vocables nomás "no se entera de qué va". Concedo que eso es muy posible, pero varios blogs argentinos tienen ese mismo problema y los españoles coinciden en que entienden mejor y más fácilmente los argentinos (con ese idioma extraño que hablan que alguna vez fue parecido al español) que a los mexicanos.

Suponiendo sin conceder que ese sea el caso del famoso crítico (que no lee blogs mexicanos porque no les entiende) el tono de "conquistador" (pronúnciese con acento norteamericano) con el que espeta: Por ahora la cosa va lenta, apenas unas cuantas bitácoras, muy escasas en comparación con las de la "metrópoli" parece que mantienen el tipo dignamente me parece la expresión más patética que he leído en la blogósfera con las "honrosas" excepciones del desaparecido "ser de derechas" y "Desde Sefarad".

La discusión sobre la identidad latinoamericana es añeja y aquí mismo he escrito sobre mi angustia personal al respecto. La discusión "se llevaron el oro y nos dejaron el oro" creo que está bastante zanjada puesto que el oro que se llevaron ya ni ellos lo tienen. No soy filozapatista ni filoindigenista. Si alguien ha tenido paciencia de leer estas páginas lo sabrán de sobra.

Pero sí soy mexicano y también he dicho que soy absurdamente nacionalista en ciertas cuestiones. Y escuchar un español diciendo "metrópoli" (con comillas y cursivas, disculpándose y especificando el término) y diciendo que nuestra falta de identidad se refleja en nuestras bitácoras sí me parece, por lo menos, pendejo (por no hablar de lo mal informado, de la desfachatez de opinar sobre algo que no conoce y del tono hiperlactante del concepto)

Además, el tipo habla de blogs americanos. Todo el continente. Más de 4 mil blogs. Más de veinte paises, nacionalidades, identidades. Blogs que no entiende, que no sabe lo que dicen y mucho menos cómo se construyen. Evidencia de esto es justamente su crítica al blog de Yépez: "Prefiere hacer pocas concesiones subjetivas -las hay, y a veces, muy curiosas". ¡El blog completo de Heriberto es autoproclamatorio, subjetivo, una descaradísima autopromoción ególatra!

Borjamari ha sido excelente como carnicero de las muy amplias y variadas miserias de la blogósfera española. Ese mérito no se lo puedo quitar puesto que yo mismo he disfrutado su sanguinaria maquinaria verbal. Pero que diga que: "Aún pocas bitácoras americanas escritas en español pueden considerarse interesantes" y enviando su valor posible, hipotético, hacia el futuro es, con mucho, la prueba fehaciente de la inutilidad de su trabajo como crítico de lo que no conoce (y que como buen crítico, inútilmente, intenta de todos modos juzgar). Zapatero Borjamari, a tus castizos zapatos dedícate.

Armando Samano lo opinó a las 10:49 a.m.

viernes, enero 14, 2005

Piedad 

    
Ego me abosolvumo por haber pecado de soberbia hoy...

Armando Samano lo opinó a las 4:05 p.m.

jueves, enero 13, 2005

Que la Fuerza te acompañe 

    
"Nunca algo significó tanto para tantos". Eso dijo Martín Hernández (medio parafraseando a Churchill) en la que sea que fuese la estación de radio en la que estaba trabajando en 1999, cuando condujo un programa especial sobre el Episodio I, que estaba a punto de estrenarse.

Salvador Leal, conocido infojunkie, nerd, ñoño proud y demás autonombramientos (para mí es mi vecino), tuvo a bien filtrarme información privilegiada sobre la siguiente portada de Vanity Fair la semana pasada. Es decir, la edición que circularía a partir del martes que tiene en la portada un poster invaluable: Los protagonistas de las seis películas (menos el difunto Sir Alec Guiness). Después de dos días de cacería en cuanto Sanborns se me atravesó en mis trayectos, he logrado darle caza a uno de esos ejemplares.

Al principio fue el espacio. Luego fue el sentido de pertenencia. Mi papá me compró los libros de las primeras dos películas y me sentí parte de una logia masónica. Yo sabía cosas que muy pocos sabían. Sabía quién era Biggs, el mejor amigo de Luke en Tatooine. Sabía de Jabba the Hut antes de que lo integraran al elenco de Return of the Jedi. Sabia cuánto le debía Han Solo y la recompensa que ganó Boba Fett. Todo antes de 1983 y la apoteosis que inundó el mundo con el final de la primera trilogía.

No fui, como el portero o logovo, fanficcero. Era yo coleccionista moderado, no tengo muchos juguetes de los originales. La relación con Star Wars fue mucho más sentimental que de fan. Mi principal guía era Yoda y sus palabras, todas, en The Empire Strikes Back. Y sí, también fui víctima de la relación de canibalismo con mi padre. Si yo quería ser alguien, tendría algún día que matarlo y salvarlo.

Así ocurrió en 1988 cuando destruí y salvé a mi padre. Él también se identificaba con la trilogía. Yo fui Luke en ese año y él, desde entonces, es Darth Vader. A la fecha, para no referirnos a él, así le decimos entre mis hermanas y yo. Ahora trato de ser Yoda. Y Jime fue Anakin hace años, y la vida, la mía, la de tantísimos millones de personas en todo el mundo, está marcada, poco, mucho, casi nada, enteramente, desde hace 30 años, por Star Wars.

Debo mencionar que desde el 99 odio a George Lucas. Jar Jar Binks me hizo odiarlo. Primero un odio como el que Luke le tuvo a Vader cuando se metió en sus pensamientos y descubrió que Leia era su hermana. Ahora no, ahora lo odio con sabiduría Sith. En el libro de Return of the Jedi se explica la idea: Palpatine siempre supo lo que los demás no querían admitir, que las fuerzas oscuras SIEMPRE son más poderosas. A Palpatine lo venció su soberbia, no Vader. Vader aprovechó su debilidad, su soberbia, pero en poder, y eso creo que se verá en mayo, Palpatine es el más poderoso. Los demonios de Lucas terminaron por imponerse. Por eso la segunda trilogía, con mucho más talento actoral que la primera (y que me perdone mi primera musa onanista, Leia Organa de Alderaan) es mucho peor.

Y eso, siendo Yoda como soy ahora, me duele.

Armando Samano lo opinó a las 6:36 p.m.

Me retracto 

    
Mi primer post de este año fue de condena por nuestro tercermundismo. Hoy debo retractarme porque hace rato se inaguró la participación mexicana en estos festejos (nótese que estamos hasta el final de una larga lista). Fue L. la que amablemente me corrigió por Messenger como sugiriendo que debía yo una disculpa pública. Pues bien, he aquí mi disculpa. Y me parece que, incluso, la participación mexicana, por lo que dice la crónica del evento de hoy, no será menor.

Armando Samano lo opinó a las 4:05 p.m.

miércoles, enero 12, 2005

Diagnóstico 

    
Jimena está perdiendo el tiempo en la escuela. Eso nos dijo Janet Sáenz, de AMEXPAS hace un mes. Eso la tiene desolada. No importa toda la preparación, el cuidado, el cariño, el apoyo y el amor que le pusimos a su desarrollo emocional. Ella, Jimena, tiene ahora mismo el alma confundida, "desolée" se dice en francés, más propiamente. No quiero que tenga la responsabilidad de tomar sus decisiones desde tan pequeña, pero es inevitablemente necesario que lo haga. Así ha sido desde pequeña. Con nuestro apoyo, nuestras caricias.

Conoció a los hijos de Oscar e hizo clic inmediato con ellos, tienen 7 y 5 años, el mayorcito es un galán alto y flaco, de 1.32 de estatura y el pequeño es un osote de peluche (mide 1.23, pesa 34 kgs. y tiene apenas 5 años!) con los dos jugó y se los alternó muy bien (Jime mide 1.21 y pesa 19 kgs.). Jugó con Lorena, de 7 años y 1.32 de estatura (altísima) y le ganó en las carreritas dentro de un laberinto a los 5 minutos de haberla conocido.

No, Jimena no es la típica nerd incapaz de socializar. Sus habilidades de sociabilidad son abrumadoras, enormes, deslumbrantes. No está perdiendo "ese" tiempo en la escuela.

Pero sí lo está perdiendo. Son seis horas diarias en las que ella podría desarrollar ideas, aprender datos, conjugar verbos y unirlos con sus objetos, los de ella, los directos y los indirectos. Podría resolver problemas, ejercitarse en resolver problemas. Imaginar y ejecutar lo que su imaginación le dicta. No ser ella solita la que tenga que disciplinarse para "estudiar" lo que le dicen que estudie y no hacerlo y tampoco "molestar" a sus compañeritos que sí necesitan estudiar. También, qué duda cabe, necesita compartir con niños que, de alguna forma, puedan compartir su aprendizaje.

No Jime, sabemos que no será una decisión fácil. Tu mamá y yo lo sabemos. Estamos contigo. Todos nos tomaremos nuestro tiempo. Incluso es posible, como ya te dije, que no decidamos nada. No pasará nada, puesto que, si no decidimos nada, también tendremos forma de explicar y defender nuestra no-decisión. Tienes apenas seis años y ni tu mamá ni yo olvidamos eso.

(Necesaria aclaración: La Dra. Sáenz opina que Jimena perdería en tiempo en cualquier escuela y que la mejor opción para su desarrollo es el "home schooling", concepto aplicado cada vez más en los países desarrollados para la educación de niños sobresalientes. La decisión estriba pues, en si dejar de ir a la escuela o seguir en la escuela "perdiendo el tiempo")

Armando Samano lo opinó a las 9:39 a.m.

martes, enero 11, 2005

De primera mano 

    
Sobre las muertas de Juárez se ha escrito mucho y yo no había encontrado algo lo suficientemente fehaciente como para ilustrar el drama tan terrible como imagino que lo viven. Todos critican al DF por inseguro, pero creo que con mucho, se vive una angustia peor en Juárez.

No me odies por ser flaca es un blog escrito por Criss Armendariz, una jovencita que vive justamente en Cd. Juárez. Después de casi un año de "bloguear", Criss platica lo que es caminar en su ciudad. Léanlo, el título del post habla por sí mismo, es gente de la calle que lo padece, lo sufre. Y además, es una excelente bloguera!

Armando Samano lo opinó a las 11:56 a.m.

Yo estuve ahí 

    
El 9 de julio de 2001, yo estuve ahí. Era un día triste, lluvioso y frío, típico de invierno. Estuve en Santiago de Chile el día que Pinochet fue sobreseído alegando demencia. Ví la noticia sentado en un McDonalds de Barrio Suecia (un barrio tipo Condesa) y la gente, toda, a favor o contra él, estaba tensa. Desde 1998 había seguido con emoción la detención del dictador en una visión más de espectador de corrida de toros que de activista político.

Santiago lloró, era mi segunda vez ahí y compartí el dolor. El caso Pinochet ya no era un asunto de noticia, era una llaga visible en un pueblo dividido. Armando y su natural diplomacia: Había yo visitado el día anterior la "casa chica" de Neruda, la Chascona. Me llamó particularmente la atención un cuadro que representaba a Chile en un estadio de futbol, dividido en rojo y azul y la guía explicando que "simbolizaba la división chilena". Yo y mi humor negro idiota (mi humor, no el negro), atinaron con suma delicadeza a comentar "simbolizaba?, o sea, ya no están divididos?". Compartía el recorrido con un grupo de mujeres españolas, ya algo maduras, sin poderles llamar viejas. Su mirada de desaprobación me hizo sentir cucaracha, pero el rubor en las mejillas de la guía me hizo sentir que mi observación era correcta, tantos años después.

La división política sudamericana durante casi todo el siglo XX fue así, en rojos y azules, liberales y conservadores. Los liberales se radicalizaron en socialistas y los conservadores en imperialistas. Sudamérica era una esquina alejada del juego geopolítico mundial, pero la guerra fría también estuvo ahí. Pinochet, aún más que Videla, Stroessner o cualquier otro generalato sudamericano, simboliza la traición que representó esa lucha.

Si yo hubiera sido chileno políticamente activo en 1972 y no un bebé mexicano tratando de aprender a caminar seguramente hubiera estado contra Allende. De entrada me caga la izquierda, así sin más, y esa izquierda allendista nada tenía que ver con el ahora muy tolerable corte "socialdemócrata" de las izquierdas "modernas". Era izquierda marxista pura y dura. Pero Allende ganó las elecciones a la buena. Y ni hablar. Apechugando y a esperar la siguiente oportunidad. La Fuerza, así, con mayúsculas y mal usada por Estados Unidos con Pinochet como testaferro es absoluta y completamente despreciable. El genocidio represivo y el tener que utilizar un estadio para escenificarlo. Todos los hechos, el Judas, el circo, el coliseo están tan cargados de simbolismo.

Aprendí a querer a Chile a inicios de 2001, en mi primer viaje. Me sorprendió el cariño y admiración que tienen a México y los mexicanos. Vía Televisa, Chespirito, Pedro Infante y Paulina Rubio, quizá muy burdo. Pero es genuino. Uno se siente como en casa ahí. Ahora Chile busca, de alguna forma, no dar vuelta a la página así como así, alegando demencia. Están cerca de lograrlo, pero así de cerca se veía hace tres años y medio.

Así es la locura, ceguera ante el abismo.

Armando Samano lo opinó a las 11:36 a.m.

lunes, enero 10, 2005

Crédito 

    
Ayer estuvimos en el Museo de las Ciencias de la UNAM, Universum. Es un lugar magnífico para pasar la tarde con niños por lo bien montado que está. Jimena se divirtió bastante y nosotros (Edith y yo) encontramos una vieja conocida del trabajo en el que nos conocimos y que ya tenía casi 10 años que no veíamos.

Tengo el terrible defecto de analizar todo a la luz de la actividad económica. Una parte del museo tiene una exhibición de física cuántica. Contadores Geiger, simulaciones del espectro de diferentes gases, cajas de luz, rayos láser y otros artilugios que ilustran un poco de la física cuántica. Pero en mi opinión la joya de la sala es una serie de carteles en estilo cómic que explican, de alguna forma, principios básicos de mecánica cuántica, como el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, el efecto fotoeléctrico, la composición de las partículas subatómicas y la fusión nuclear. Los carteles son una joya: en un par de diálogos explican conceptos que toma semanas entender a estudiantes de secundaria y bachillerato. Y lo que me sacó de onda fue que no tuvieran créditos. Es decir, no dice quién los hizo, quién los concibió, quién elaboró los "monitos", nada.

En la sala de química hubo una pequeña plática que dio una becaria (lo sé porque traía su gafete que decía en letras gigantes "becaria") que no ha de tener nombre, porque ni se presentó, ni en su gafete venía su nombre. La plática estuvo excelente, hizo algunos experimentos de oxidación, de reducción, explicó la generación de energía en reacciones químicas, etcétera. Además, nos cayó muy bien la muchachita porque le puso mucha atención a Jimena (y la enana se veía cómica entre puro estudiante de secundaria y contestando antes que ellos). Pero al terminar su plática solamente Jime se le acercó para darle las gracias y la becaria se esfumó sin decir agua va.

Ambos hechos me parecieron muy significativos. La costumbre de no dar el crédito correspondiente a las personas que hacen ciertas actividades. Es como socialista, donde el mérito (y la culpa, las más de las veces) la lleva la institución y el individuo simple y llanamente no existe. La costumbre corporativa es similar, pero enfocada al individuo, el líder (dueño, jefe, CEO) de la empresa lleva las medallas y la tropa es desconocida. Eso empieza a cambiar en la corporación, pero a un ritmo apenas perceptible. Es decir, ya hay un reconocimiento al mérito individual, pero suele ser pequeño comparado con el culto a la personalidad que normalmente tiene el CEO.

Wired decía al principio de la revolución del internet que la moneda del siglo XXI serían los "eyeballs", las pupilas. Entre mayor atracción se generara, entre mayor atención se tuviera, mayor sería la riqueza de la institución, la empresa, el individuo. Adiós al anónimo creador que en la soledad de su escritorio, estudio o laboratorio forjaría un prestigio que duraría siglos. Lo importante no es poner el huevo sino cacarearlo. En México, por lo menos en el DF, no estamos preparados aún para ese tipo de sociedad, nuestra idiosincracia choca frontalmente con ella.

Armando Samano lo opinó a las 10:52 a.m.

viernes, enero 07, 2005

También se vale 

    
Llevo un par de semanas pensando una estupidez: ¿Qué hará o será de Jimena cuando Edith y yo hayamos muerto?

La pregunta nació por el cuestionamiento que todos nos hacen respecto a "su hermanito". Cuando nació Jimena la decisión fue que Edith no tendría más hijos y que si podíamos adoptaríamos un niño (o niña, adoptado pues). Aunque el embarazo fue magnífico y salió casi todo por nota (pocos mareos y náuseas, cero molestias, cero alarmas, Edith cargaba CPU's para instalar redes hasta los siete meses de embarazo) en México una mujer embarazada, en el "mercado laboral", se considera casi como si tuviera peste. De hecho, una mujer en general, en edad reproductiva, se considera una amenaza. La visión es verdaderamente patética, pero "such is life". Y por otra parte, si bien Jime llegó en una edad física ideal (27 años) sí truncó la vida laboral de Edith de alguna forma. La recompensa ha sido maravillosa, pero el bolsillo también cuenta y es por eso, en parte que lo decidimos así. Y respecto a adoptar, en México es mucho más fácil tramitar una hipoteca que una adopción (y estamos hablando ya de palabras mayores)

La pregunta, harto estúpida, me tiene torturado. Es sencillo. De momento a quien siento más cercana a mí no es ni mi madre, ni mi hermana Laura ni mi hermana Patricia ni mi hermana Guadalupe ni mi padre. Es, obviamente, Edith. Pero pensando que Edith, por mil o un millón de circunstancias podría dejar de ser mi pareja en cualquier momento, mis hermanas sólo muriendo dejarán de serlo y mi madre y mi padre igual. Y eso, cuando Edith y yo ya no estemos, no lo tendrá Jimena.

La pregunta es intrínsecamente idiota. Según el promedio de vida al nacer, Edith y yo no estamos todavía en la mitad de nuestra vida. Si en 30 y pico de años hemos pasado tantas cosas, es de esperar que en los próximos 30 y pico, Jime pase tantas cosas que esa pregunta será una anécdota y de las malas.

La pregunta me brotó por el disfrute que he visto en mi sobrino y mi ahijada con sus respectivos hermanos. De la familia cercana hay cinco parejas con hijos y somos tres con hija única y dos con pares. Jime ha tenido temporadas que dice que sí y temporadas que dice que no.

La pregunta es inhumana porque pensar en "darle un hermanito" es considerar a un ser humano como mera compañía de la que ya tenemos.

Pero creo que, sin importar la condición personal, también se vale hacerse malas preguntas.

Armando Samano lo opinó a las 11:29 a.m.

miércoles, enero 05, 2005

¿Eres especial? 

    
Dash, el hiperkinético niño superhéroe de The Incredibles, dice que cuando la gente dice que "todos somos especiales" da lo mismo decir que "nadie es especial".

Yo conocí el término "geek" como parte de mi profesión, pero la expresión correcta en el argot es "computer geek". Eso quiere decir que hay "geeks" que no tienen nada que ver con el de las computadoras. De eso me enteré apenas hace un año. Es parte del problema de aprender inglés a la distancia y no "vivirlo". "Geek" corresponde al tipo de persona fanática de las historietas, comics, cultura popular y que además tiene un grado "mayor al promedio" de inadaptación social derivado de vivir en un mundo semifantásitco por su acelerada imaginación (se puede acelerar la imaginación?). En resumidas cuentas, Syndrome, el malo de la película referida, sería un "geek" (y sí, logovo se proyectó durísimo).

Ser especial, ahora lo sé, es un derecho. 90% de la blogósfera mexicana está compuesta, de gente que tiene capacidades intelectuales por arriba o muy por arriba del promedio. Sé que a los dos o tres psicólogos que leen esto pueden estar en desacuerdo y que mucho se habla de la "estimulación" que un niño haya recibido en lugar de una capacidad (entiéndase IQ, una de varias inteligencias) meramente intelecutal-genética de cada uno.

Viviendo como vivo con dos niñas genio y yo teniendo un grado más modesto que ellas, pero también superior al promedio, sé que esto es un hecho incontestable. Hemos ("habemos" no existe, la conjugación del verbo haber no tiene, en ninguno de sus tiempos-modos-personas tal palabrita) algunos especiales, en el sentido de que poseemos una mayor capacidad para ciertas cosas. Los que tienen más capacidad del promedio para comer palomitas son también especiales, pero el impacto que tiene en la sociedad su capacidad no es el mismo.

Reconocerse especial no implica necesariamente soberbia. La cultura "geek" de eso trata. De eso trata X-Men, Batman, The Incredibles, todos los "súper". De ser más en algo. Y de lo bueno y malo que viene con eso, con el "ser más en algo". De los dramas diversos, el fáustico, el de Spiderman, el Síndrome Skywalker. Cada don que uno recibe viene con su factura y su cuenta por pagar.

En términos jurídicos, cuando uno tiene una deuda y la reconoce no hay forma de que a uno lo metan a la cárcel: "Debo no niego, pago no tengo", es el mantra del deudor mexicano. Reconocer mi deuda por mi don y pagarlo de a poquito, conforme puedo, pueda, "vaya pudiendo" ha sido mi particular caminito. Un poco de "pay it forward" y otro poco de "gracias" todos los días, a veces mucho más que "un poco".

(comillas en exceso cortesía de mi irrefrenable tendencia a citar en directo las expresiones que adoro)

Armando Samano lo opinó a las 5:13 a.m.

martes, enero 04, 2005

La disculpa 

    
Los quince días que me tomé de blogvacaciones me han sentado mal. Así se lo comenté a Edi la última noche de 2004, en la que me lamenté que el 2005, tan rico en trabajo como se asoma, no me permitiría continuar este blog con la intensidad acostumbrada. Ella me animó a buscar tiempo y espacio. Pero lo que no le confesé es que me sentía falto de idea, de tema. Ya dije lo que tenía que decir.

Manuel me preguntó hace quince días si nunca había sentido deseos de mandar a la chingada mi blog. Le dije muy mamonamente que "yo no tenía esas ciclotimias"... más pronto cae un hablador que un cojo, por supuesto.

Semidios me dijo "maese, escribimos sobre la vida, no hay límite de temas". Genio el muchacho, como siempre.

Hace poco más de un año, como parte de mi blogformación, hice esta nota explicativa. El subtexto de este blog, poco leído (no está por ninguna parte, salvo en la descripción), es la promesa de disciplina. Y la rompí estos días. No fue una ruptura abrupta, sino progresiva y circunstancial, si es que esos pretextos caben.

Robert Fripp tiene de nuevo, como muchas veces, la respuesta: "If we change our way of doing things, structural change necessarily follows." Fripp's view was that the revolution, if there was to be one, would come from a transformation in the lives and consciousness of individual people, and not from programs imposed from above, which inevitably breed counter-reaction. Me gusta el énfasis de "necesariamente". Y por supuesto, me entusiasma la amplitud de "cambio estructural" que suele ser enorme. También el no cerrar la puerta a "La Revolución", que no es otra cosa sino cambio acelerado. Ritmo impuesto. Y la disciplina lo convierte en ritmo autoimpuesto que es el único sostenible.

Este pequeño intento de pequeña disciplina está de vuelta al ritmo autoimpuesto. Lo necesito.

Armando Samano lo opinó a las 1:05 p.m.

Antes de lo primero 

    
Es decir, debo posts, muchos, a mí y a los amables lectores de este changarro. Pero antes de resarcirlos quiero decir que esto me parece patético. No la iniciativa en sí sino el hecho de que 27 países participan en la iniciativa y no hay NINGUN país hispanoparlante. Ni uno solo. Ni España, ni México, ni Argentina. Somos TAN inconscientes como "cultura"?, estamos TAN aislados?...

Armando Samano lo opinó a las 10:27 a.m.