There is no such thing as WOM

martes, enero 31, 2006

Éxtasis 

    
Vía logovo llegué a esto:

"It seems to me now that mathematics is capable of an artistic excellence as great as that of any music, perhaps greater; not because the pleasure it gives (although very pure) is comparable, either in intensity or in the number of people who feel it, to that of music, but because it gives in absolute perfection that combination, characteristic of great art, of godlike freedom, with the sense of inevitable destiny; because, in fact, it constructs an ideal world where everything is perfect but true."

Bertrand Russell in Autobiography 1967


Y ahora estoy, más convencido que nunca, que soy inevitablemente nerd.

Armando Samano lo opinó a las 8:24 a.m.

lunes, enero 30, 2006

Political Baton 

    
Este post de DuVeth me llevó a pensar en un meme político. Es interesante que en este blog (este, el mío) hay lectores que se aburren sobremanera cuando comento algún suceso político y los que se aburren hasta el bostezo cuando platico sobre mi familia y mi vida clasemediera. Este baton es, por lo tanto, para el ala política de los lectores.

DuVeth puso el dedo en la llaga: ¿Qué hago yo por mi país?. México es un país muy pobre para ahorrar, eso dicen muchos, pero la clase media, que podría ahorrar y la forman 20 ó 30 millones de personas, no ahorra, vive endeudada hasta la ignominia y el esquema de pensiones nuevo no ha logrado la masa crítica para volverse un motor de la economía. Es decir, ¿dónde está el dinero que, sin duda, sí hay en México?

En el post DuVeth habla de economía casera en términos que todos podemos entender: Gasto menos de lo que tengo para gastar. Y también opina que los oficios son otra buena fuente de empleo que se promueve nada y mal en nuestro país. Es decir, una idea y un ejercicio práctico.

Mi ejercicio práctico consiste en lo siguiente: Yo invierto poco más del 20% de mis ingresos en educación para los tres miembros de mi familia. No sólo colegiaturas y cursos, sino libros, hardware, software y demás material educativo. Así ha sido en mi familia desde mis padres y ahora, si sumamos el PIB per cápita de mi familia paterna a la mía, hemos logrado avances de aproximadamente 8% anualizado, considerando la inflación. La educación es una buena inversión. Por otro lado, mis deudas no superan los 45 días de ingresos fijos, ni mis ahorros de liquidez inmediata, es decir, no estoy muy "apalancado" , es cierto que no poseo activos de valor considerable pero tampoco he comprado deudas ni pago dinero por el dinero.

Es decir, inversión en la educación y equilibrio entre deudas e ingresos y ahorros. Yo no tengo ni recibo subsidios por parte del Gobierno a la inversión que hago en Educación, no utilizo los recursos que el Gobierno pone a disposición de la ciudadanía.

En esta época de campañas y "propuestas" de los candidatos, y puesto que ellos son bastante sordos a lo que nosotros decimos, creo que un meme de este tipo: ¿Qué haces tí por tu país? podría funcionar entre nosotros para generar un poco más de ruido y aterrizar un poco mejor las ideas que todos tenemos al respecto.

Y como la idea es hacer de esto un meme me permito pasárselo a:

Antonio
Antropomorfo
Asakhira
El Conde de Almaviva
Essex
Pepo
Salvador Leal
Verde

No hay un número fijo de a quién se lo deben pasar después, es, como todo, a su libre elección.

Armando Samano lo opinó a las 1:39 p.m.

jueves, enero 26, 2006

Pequeña crónica de grandes días (2 de 2) 

    
De TJ me faltó aclarar algunos puntos (gracias Ju por refrescar la memoria, ya lo he dicho me dejó "grogui" la experiencia):

- La luna casi llena sobre la sierra de Otay que se veía preciosa, justo frente a mi habitación en el piso 27 del Grand Hotel Tijuana.
- La fauna en el Zacas y en el Villa (así se llamaba ese antro Ju?), tan atípica de mi vida diaria, tan "experiencia diferente". Me pregunto si Manuel buscaba esa experiencia cuando me citó para vernos en la Torre Mayor en el DF y echarnos un bistec malísimo y carísimo ahí.
- La música en el Zacas, ya lo dije, pero merece énfasis. La música correcta para el lugar post-decadente, rock mayoritariamente anciano.
- Tequilas asombrosamente bien servidos en el Zacas.
- Café asombrosamente bueno en Carl's Jr.

Y prosiguiendo donde me quedé. El chofer del van se pasó de la salida donde le correspondía dejarme en el freeway (lógico, me lo habían advertido) y en Estados Unidos perder una salida del freeway es perder media hora. Me botó en un Quality Inn que encontró como mejor pudo cuando le dije: "tú déjame en un hotel y yo ahí busco un taxi". Obvio, llegué al lobby del Quality Inn (que son hoteles casi casi de autoservicio) y con trabajos entendían para qué diablos yo podía querer un taxi siendo que ni alojado estaba ahí.

En ese momento me cansé de vivir mi experiencia marginal y con mi Blackberry conseguí el teléfono de La Costa, el resort con cancha de golf PGA donde fue la conferencia motivo principal de mi viaje. También conseguí que el concierge del lugar me enviara un "shuttle" al lugar donde estaba, que resultó ser un modesto Mercedes E320. Sí, todo un sube-y-baja clasemediero y cliché.

De la Conferencia, dos sucesos importantes que, sumados a la experiencia tijuana, me provocaron la reacción que comenté de egocentrismo. Conocí y compartí una muy agradable charla y cena con logovo, uno de las más... veteranas y cercanas bloguitas que "ciberconocía". Ella ya narró sus memorias del encuentro, yo no puedo ser tan explícito porque nunca recuerdo eventos puntuales de las cosas en su orden normal, sino solamente sensaciones, ambientes, y por otro lado, su relación puntual está muy bien hecha. La sensación que yo tuve fue la misma que me da leer su blog, pero magnificada por el ambiente y los demás sentidos involucrados: "coolness". Una amiga suya así la describió: "no tiene problemas". Es casi una monje budista. Eso sí, bastante pervertida y con desviaciones y hábitos muy extraños, lo que la hacen una monje muy especial. Pero, además de muchas cosas que se perciben de ella, lo que destaca por sobre todo es una capacidad de empatía, de comprensión de las cosas humanas así, en general, que diría yo es casi sobrenatural. Siempre es genial conocer gente así.

Y la otra, que ocurrió al día siguiente fue que gané un pequeño concurso que se organizó entre los asistentes de cómo vender mejor nuestro producto. Le ganamos a gringos, europeos y asiátcos por igual. Éramos parte de un equipo variopinto latinoamericano: una venezolana, un colombiano, dos mexicanos y un puertorriqueño. Pero debo agregar, sin falsa modestia, que mi participación en dicho concurso fue la decisiva para ganar, yo hice la presentación, diseñé la estrategia y construí el caso de negocio. Y ganar así, un pequeño concurso con tanta gente de todas las partes del mundo, fue bastante gratificante para mi ego.

El regreso a TJ ya no tuvo nada de especial, salvo confirmar lo que Jordi Soler dijo en Letras Libres hace tres meses: Para los gringos México no existe, lo que existe es el "South". A menos de dos millas de la frontera, los letreros en el freeway no te dejan saber que estás por llegar a la orilla del mundo.

Y después vino Vallarta. Jalisco es lo más mexicano de México, creo yo y ratifico mi creencia después de conocer un lugar lleno de extranjeros, no solo turistas sino residentes, que de todas formas no puede dejar de oler a México en cada rincón, en cada callejón, en cada piedra de la playa. Y la hermosa oportunidad que tuve de compartir con Jimena un poco de todo lo que no habíamos podido compartir en 2005, nadar con delfines, sentir el mar en las piernas, caminar y pelear por el tipo de comida que nos tocaba, jugar en la alberca sin saber nadar. Además Jime tuvo la oportunidad (ellas llegaron un día antes) de ver ballenas en alta mar, cosa que a los 7 años debe ser una experiencia única.

Han sido días extraordinariamente buenos en mi mente y mi corazón. No tengo forma de explicar lo bien que me he sentido de poderlos vivir y de ser tan afortunado con la vida. No puedo evitar pensar que no merezco esto y al mismo tiempo no me importa mucho no merecerlo. Ser solo, ser familia, ser pareja, ser profesional, cubrir tanto, de forma intensa, en tan pocos días, ha sido un regalo genial por inesperado y por denso. Vida en presentación de alta densidad, concentrado de vida. Hoy más que nunca, tanto como siempre, gracias a la vida.

Armando Samano lo opinó a las 9:06 p.m.

miércoles, enero 25, 2006

Pequeña crónica de grandes días (1 de 2) 

    
Y bien, conocí TJ, saludé blogueros, reafirmé amigos. Este post ya tiene una semana cocinándose en la cabeza mía pero no había tenido oportunidad de escupirlo. The time had come, como dijo logovo, de hablar de muchas cosas.

Terminé 2005 con muchos trabajos, virtualmente deshecho en lo físico y en lo profesional. Me fue muy bien, pero me costó mucho. El inicio del año estaba programado en San Diego, en una conferencia mundial de ventas de la empresa que hace el software que yo vendo. Y uno de nuestros mejores clientes, aunque no directamente mío, está en Tijuana. Mi jefe me dijo que era buena oporutnidad para pasar a visitarlos y platicar, eso siempre es importante.

A la mera hora me surgió una visita urgente a Monterrey para el mismo día que se supone que me iba yo a Tijuana y llegué ya tarde a la frontera, después de 5 mil kilómetros de avión: O sea, todo madreado. No hubo visita al cliente.

Pero a esa madriza siguió algo muy interesante. Ví a mi carnal Chango100 y debatimos puntos batianos (sí, por si alguien tenía duda, estamos orates) y pronto se enterará el público en general qué puntos batianos debatimos. Ví a la Cosmic Ju y atestigué muchas de las cosas (no todas, no revolucionen sus ideas) que con gracia y garbo presume en su blog. Conocí el Zacas, del cual ya dije mi opinión, y comí unos tacos que me hicieron sentir en el DF.

Mi experiencia de cruzar la frontera fue, deliberadamente, "experimental". Tomé un taxi del hotel a la frontera, mi intención era cruzarla "a pie" (sí, arrastrando mis maletas) y tomar un taxi del otro lado o, si el costo pasara los 100 dólares, tomar el trolley de San Diego y bajarme tan al norte como fuera posible y de ahí tomar un taxi. Pero mi experimentado chofer me sugirió tomar un "pesero" (no, no una calafia), una van colectiva que me dejaría en un puesto especial de la frontera para, ahí, subirme a otra van que me dejaría "casi casi a donde usté va".

Y bueno, como el haber paseado por la Coahuila me dejó con ganas de aventuras, le hice caso al individuo. Compré mi boleto para la van, 26 dólares desde la frontera, a Carlsbad, CA, como 30 millas al norte. Bara bara, quién puede rehusarse?. La van que me llevaría del puesto de venta de Boletos al puesto de migración en la frontera (300 metros, en línea recta) tardó 30 minutos en llegar. Yo no sabía que estaba a 300 metros de la frontera, era un turista ignorante. Tampoco sabía que, aunque hábilmente se coló por un carril especial para transporte público que parecía muy vacío, dicho carril transitaría más lento, en relación 25 a 1, con los carriles de autos particulares, y en relación 4 a 1 con la "fila de a pie". Sí, tuve tanto tiempo de ocio que pude hacer ese cálculo.

Pasar migración en la fronera fue también toda una revelación. Me formé, me pidieron mi visa, hizo el poli como que la vio y me la devolvió: Pásele, dijo con acento apenas perceptible. ¿Y mi sellito en mi pasaporte?, ¿Y mi forma migratoria que debo devolver so pena de no volver a entrar "a los Estados Unidos"? ¿Y la mirada escrutadora para saber si mis cejas medio pobladas no delatan un árabe escondido en mi panza mexicana?, ¿Y la fundamental pregunta "a qué viene a los Estados Unidos"? No hubo nada de eso, de mis previas experiencias de entrada a la romana república de las hamburguesas. Cargando mis maletas como central de abastos. Estuve a punto de botar mi súper boleto y treparme a un taxi, tirando 26 dólares a la basura.

Del otro lado en la garita de San Ysidro, súfrele para buscar el "van" (sí, no la van). Alguien se apiada de mi aspecto turístico y me dice "atrás del McDonalds". Sí, muy simbólico, lo primero que hay pasando la frontera en San Yisidro, lo más pegado a México, es un McDonalds.

El despachador de los micros me dice: "Dile bien al chofer dónde te bajas" y yo con cara de "WTF!?, qué no es él quien debe saber dónde bajarme?". Intuí, con gran perspicacia de mi parte (por fa por fa por fa, noten el tono sarcásitco del comentario), que aunque el servicio se iba a prestar en USA, indudablemente había comprado un "servicio mexicano". Mamón como soy, hice un post desde mi Blackberry justo en San Ysidro usando el servicio de Telcel, en un intento idiota de sentir que, de alguna forma, birlaba a los gringos.

(esta aventura continuará...)

Armando Samano lo opinó a las 7:15 p.m.

Tú también 

    
Daniel Salinas comenta que no entiende la fascinación que despierta U2 entre sus conocidos. Salvador Leal afirma que no es súper fan de la banda pero que le gusta estar donde las cosas ocurren. Semidios dice que la cúspide creativa de U2 fue Achtung Baby. Logovo y Conflictiva, las más cercanas a mi edad (ok, ellas son más jóvenes) recuerdan con emoción Live Aid en 85 y a Bono robándose la noche de Freddie Mercury (nunca se acabará el debate de quién dio mejor performance).

Bono fue nombrado, junto con los esposos Gates, como "Person of the Year" del 2005 según la revista Time. En los artículos lo describen como un geek que maneja los números tan bien como la música y las masas. Y creo que es por ahí por donde puedo explicar la popularidad de su música.

Es cierto que yo soy un villamelón musical y que mis gustos son comerciales. Fronterizos, eso sí, pero comerciales al fin y al cabo. No tengo, nunca tuve, esa fascinación erótica que en muchos despiertan las bandas desconocidas. El "yo escuché eso (y lo valoré) primero que todos" me parece haaarto inmaduro y mamón.

Así pues, yo llegué a U2 tarde para ser de mi generación. Con el Joshua Tree, para ser específico, con el With or without you sonando en el radio hasta la náusea. Mis gustos musicales, ya lo he dicho antes, eran muy fresas y jodidones todavía en 1987, aunque justo en ese año fue que me fui rocanrolizando. En el DF las opciones de radio eran dos: Rock 101 ya estaba en su apogeo y Luis Gerardo Salas, Jaime Pontones y Jordi Soler se encargaban de la educación musical de nosotros los adolescentes y WFM empezaba a surgir como alternativa intermedia para los que veníamos del mundo Timbiriche y no teníamos el oído suficientemente desarrollado. O sea, mis amigos que oían Rock 101, cuando empecé a adentrarme en U2, me transmitieron su feeling respecto a la banda a la que adoraban devotamente hasta el Unforgettable Fire y que les parecía que se había vendido con Joshua Tree.

Ya creo haber narrado aquí en el blog mi experiencia adolescente de la película Rattle & Hum, que fue en lo personal mi único resquicio de vida durante la etapa más dificil de mi ídem. Le guardo un cariño especialísimo a ese disco que, visto en retrospectiva, me parece haaarto chafa. Lo que no he narrado es el mejor concierto de mi vida: Zoo TV en el Palacio de los Deportes. De hecho no puedo narrarlo, no me acuerdo de nada o casi nada de ese concierto, sino escenas y momentos fugaces. Pero recuerdo mucho la sensación al final del concierto: Orgasmo.

La comunión colectiva entre la gente que asistimos al concierto y del grupo fue como no he visto ni sentido nada en mi vida. Y ese es, creo yo, el gran valor de U2 como banda: El tocar, en sentido real y figurado, en una frecuencia que conecta mucho a mucha gente. Pero la colonización del inconsciente colectivo por parte de U2 se dio con el tiempo. Y creo que no es toda la gente, sino solamente, o, por excelencia, los y las ingenieros los que disfrutamos más de esa frecuencia. U2 es un grupo nerd, geek. No es una joya en el sentido artísitco y la guitarra infinita de The Edge no es así que digamos el gran aporte a la música universal, Larry Mullen Jr. es un baterista promedio, concentrado y dedicado pero incomparable con los grandes de todos los tiempos y Adam Clayton nunca podría competir con John Paul Jones o similares. Pero juntos destilan una energía que nos pega, a los ingenieros de corazón (y yo soy uno de esos) en una fibra muy sensible y fuerte. Creo que también, por eso mismo, son muy despreciados por los musico-culturosos y también por los musicólogos-cultos (ojo, no son los mismos).

Y mi opinión es que eso lo hicieron mejor con War, donde New Year's Day, Sunday Bloody Sunday sacan las tripas de nosotros los nerds como si estuviéramos preprogramados, como perritos de Pavlov. Y creo que ese estilo, el de War, está "estilísticamente" más pulido y cerebral en Joshua Tree, donde Brian Eno y Daniel Lanois dieron el toque profesional a esa música y esos temas que en War eran muy viscerales. Yo creo que esa es la gran aportación de U2 a la historia de la música y que Achtung Baby es un "baton", una estafeta que quisieron pasarse a sí mismos para entrar a la "música siguiente" la de la globalización y aunque creo que con ese disco anunciaron esa era, ellos mismos debieron terminar su carrera ahí. Los Rolling han seguido mucho tiempo después de haber hecho sus mejors discos y los panzones de Pink Floyd no sueñan con volver a influir en el mundo como lo hicieron en el 73 y en el 80, pero finalmente U2 fue el grupo más influyente de mi generación y es, de cualquier forma, triste verlos envejecer.

Será porque me veo envejecer con ellos.

Armando Samano lo opinó a las 11:45 a.m.

martes, enero 24, 2006

Whole lotta love 

    
En su fiesta de despedida, verde hizo el comentario que qué bueno que ya teníamos encargado otro bebé, porque la atención que le dábamos a Jimena era demasiada. Entiendo que atribuye la atención a Jimena a que es hija única. Por ser una fiesta, no era el lugar para hablar del asunto y rebatirlo.

Estuvimos cuatro días de vacaciones apenas y tuve la oportunidad de pasarlos casi completos al lado de Jime. Por mi horario y por el trabajo sigo teniendo las noches para platicar y compartir con Edith, pero con Jime han sido ya muy pocos los ratos para disfrutar juntos. Es lo que los gringos llaman, eufemísticamente, "tiempo de calidad". Es una decisión que se tuvo que tomar el año pasado y ni hablar, de momento así debe de ser.

Y ayer, regresando de las vacaciones, la extrañé mucho todo el día. Sin angustias, solo el sentimiento de añoranza. No quiero desarrollar apego y posesividad y sé que puedo evitarlo, pero es impresionante como esa niña genera a su alrededor buenas vibras, atracción y felicidad.

Está en un trance muy dificil porque su nueva escuela, muy tradicional, se le impone demasiado. Parte de la intención de meterla en esa escuela es que se haga una persona más fuerte y que sepa reaccionar adecuadamente en ambientes adversos y no tan lindos y controlados como el que tenía en la otra escuela. Sin embargo, no ha ocurrido nada de eso en los cinco meses que ya lleva ahí. Se sigue espantando por los gritos de la maestra y por los de sus compañeritos que no se saben comportar. No sabe cómo reaccionar ni qué hacer y solamente se desespera. Para nosotros es parte importante de su "madurez emocional" el que aprenda a manejar esas situaciones, pero al contrario que con el desarrollo intelectual, últimamente sí me estoy preguntando mucho si, en eso, no estamos forzando mucho la máquina.

Lo que sí sé es que ayer estuvo muy contenta y más fuerte en la escuela y eso me ha hecho sentir mal. De bebé observábamos con religiosa meticulosidad que el amor que ella recibiera fuera mayor, siempre, a los contratiempos, regaños, o reprimendas. Era casi como física la medición. Ahora he sentido que el alejamiento de los últimos meses también ha jugado para que le cueste más trabajo adaptarse a su nueva escuela.

Toca darle todo el amor del mundo.

Armando Samano lo opinó a las 11:01 a.m.

lunes, enero 23, 2006

A la izquierda 

    
La consumación de la toma del poder de Evo Morales ha resultado simbólica y casi orgásmica para la izquierda del hemisferio. Veo a Cuauhtémoc Cárdenas por televisión en éxtasis en La Paz y leo el editorial de La Jornada el día de hoy y la verdad no termino de entender qué es lo que tanto festeja esta gente. ¿Qué tienen en común el obrero social cristiano Lula con el excelente negociante judío Kirchner con el proto-gorila Chávez con el, al parecer ladino, Presidente boliviano? y peor aún, con la culta y refinada Michelet chilena y el castizísimo Zapatero?

Todos ellos, qué tienen que ver con el Peje, nuestra opción de izquierda? Evo Morales repitió en su discurso frases que ya eran viejas cuando él nació. Verdades como mares, eso de que las oligarquías locales nos tienen jodidos, no por repetirlo eso deja de ocurrir. Ayer López Obrador dijo que el pueblo no es tonto y que le copian (en el colmo del histerismo y el efectismo) los otros candidatos sus propuestas. Un canto de merolico del tipo "no se dejen engañar, aquí vendemos chino original".

Repitió Evo el drama indígena, que drama es pero que ya debería de desdramatizarse para resolverse. Habló de sangre y de que no será vengativo. Habló de exterminio como si Bolivia no tuviera un 70% de su población indígena o si Guatemala no hubiera pasado de tres a diez millones de habitantes por el crecimiento de la población indígena.

Prometió incorruptibilidad y honestidad. No soy tan cínico neoliberal para decir que prefiero eficiencia corrupta que ineficiencia honesta pero definitivamente creo que es más importante enfatizar la necesaria eficiencia en la conducción política para salir del subdesarrollo que hacer énfasis en la corrupción de las oligarquías (que siempre tiene varios culpables) y pensar que se puede desaparecer es con varita mágica y que, una vez desaparecido, se haga la magia del desarrollo así como así.

Así dicho, creo que lo que más me enoja del discurso de izquierda es el tono moral. Acusan de corrupción y de malos manejos en lugar de atacar las debilidades prácticas del neoliberalismo, que no son pocas. Pero en ese discurso se deja ver el manejo de no hablar de argumentos sino de consignas, que son las que consiguen votos. Ay, democracia, cuando nos darás un poquito de educación.

Armando Samano lo opinó a las 12:21 p.m.

Hábita 

    
Conflictiva envió este meme en esta dirección y aquí están mis respuestas:

Uno.- No bailo casi nunca en las fiestas. Sin contar las veces que me obligaron en la escuela debo llevar menos de 10 danzas en toda mi vida. No me gusta y no sé hacerlo.

Dos, Tres, Cuatro y Cinco.- No tengo hábitos "raros". Todos mis hábitos son compartidos por alguna mayoría poblacional aunque ciertamente no son la misma mayoría para todos mis hábitos. Además, no puedo hablar de hábitos raros porque se podría decir que hábitos tengo pocos y soy un ser de lo más ordinario y normal que se pueda uno imaginar.

De hecho contestar este meme me ha hecho sentir enorme flojera por mí mismo y por lo tanto, me disculpo de no enviarlo a nadie más.

Armando Samano lo opinó a las 11:57 a.m.

miércoles, enero 18, 2006

17 años 

    
Recuerdo esa "canción" de mi infancia. La cantaba Rocío Dúrcal y decía algo así como "tengo 17 años, qué enfermedad, sí si sí si. Cuando tenga 18 se me quitará".

La enfermedad de los 17 años se llama ego. Todo gira alrededor de tí y de lo que sientes y piensas. Yo la tuve a los 11 y para los 17 me estaba terminando de curar.

Y hoy, por primera vez desde entonces, tuve pequeños síntomas de ella.

No, no me sentí mal por eso. Pero no se volverá a repetir en un buen rato.

Armando Samano lo opinó a las 2:13 a.m.

lunes, enero 16, 2006

L'isola di niente 

    
Es quizá lo mejor que me he regalado en mucho tiempo. En mi reciente incursión en el Zacas redescubrí mi añeja afición por destrozarme los oídos. Lo hice con tanto entusiasmo cuando joven (sí, ya había audífonos en ese tiempo) que a pesar de haberme hecho una audiometría de la que salí perfectamente librado yo sostengo que soy medio sordo.

Ahora, después de haber comentado la soledad que me hacen sentir los audífonos tuve que abandonarlo de inmediato justo porque, según el "ergonómico" diseño de los audífonos, me volvieron a tronar los oídos en segundos.

En La Costa, con un campo de golf muy chingón de vista y con todo el American Way of Life (& Success) around me, este regalito que me hice me logra aislar y concentrarme en mis posesiones físicas más preciadas: Mi compu y mi disco duro con música.

El regalito son audífonos que no son tipo "chícharo" pero que tampoco tienen la molesta diadema que los una, sino sencillas agarraderas que se cuelgan de las orejas. No es nada del otro mundo pero me permite subirle el volumen a todo lo que da esta cosa sin que me moleste en lo más mínimo el sonido. Nada como 2000 Watts RMS que hagan vibrar todo lo que está alrededor y adentro de las tripas, pero esto, como dicen, "would suffice" en mi personal Isla de la Nada.

Armando Samano lo opinó a las 1:48 a.m.

sábado, enero 14, 2006

Transición llena de ocio 

    
El manejar tu propio auto te da una cómica y tierna ilusión de que manejas tu destino. En realidad te hace esclavo del camino que recorres, conducir te roba el tiempo del camino.

Llevo tres horas recorriendo trescientos metros. Aún viviendo en una de las ciudades mas atascadas de mundo entero no creo que algo así me haya pasado más de dos veces, ademas de hoy.

Pero a diferencia de esas otras veces hoy yo no conducía. Me abandoné plácidamente al ocio contemplativo, a medio mirar el catálogo humano que hace fila para pasar caminando la frontera y a notar cosas que no me son comunes, como una gran parvada de zopilotes que, volando en circulos, vigilaban gallardamente la frontera específicamente la "garita" de San Ysidro.

Ya estoy, físicamente, en USA, pero este post se va a publicar por via de electrones mexicanos, porque sigo justo en la frontera. Me gusta vivir estas cosas.

Armando Samano lo opinó a las 4:24 p.m.

Hold the line 

    
Coincido con Chango100: no hay aca en Tijuana la famosa "Tercera Nación". Tijuana, la Coahuila, la Revu, son tan México como Neza. Playas es tan México como las Del Valle de Monterrey o del DF. Hay puestos callejeros de fruta hasta los ultimos metros, aqui donde estoy esperando que el colectivo me lleve a Carlsbad, al norte de San Diego, al otro fin del mundo.

Le decia hace rato a Edith por teléfono que el hiperfamoso (en la blogosfera) Zacazonapan me dio la impresión de que los Testigos de Jehova tienen razon: el mundo se acabó hace un buen rato y somos nosotros, los ciegos de corazon, los que no nos habíamos dado cuenta.

Armando Samano lo opinó a las 2:28 p.m.

viernes, enero 13, 2006

Proteínas 

    
Leyendo la informacion nutrimental en el empaque de los cacahuates que dan en el avión descubro con sorpresa que una de estas bolsitas tan despreciadas por todos los viajeros frecuentes y no tan frecuentes contienen 7% del porcentaje de ingesta diaria recomendada de proteínas.

Esto quiere decir que si yo quisiera basar mi ingesta de proteínas diaria en cacahuates japoneses tendría que consumir 365 gramos y con eso tendría garantizada mi ración debida de proteínas diarias. Adiós pollo, pescado y mucho más adiós a las carnes rojas.

Uno de los varios inconvenientes que yo le vería a esta dieta es que tal cantidad de cacahuates representarian 1800 calorías!!! Eso me llevaría a completar mi sana dieta proteínica con lechuguitas solamente.

Hace cinco o seis años (quizá mas) la empresa petrolera británico-holandesa Shell comenzó una campaña de imagen, mercadotecnia y comunicacion enfocada a promover sus esfuerzos en Investigacion y Desarrollo sobre fuentes de energia más limpias y amables con el ambiente. Hubo un evento en el que algunos accionistas demandaron a la empresa porque decían que con esa campaña Shell estaba provocando una baja en el precio de las acciones. Cuando en ese tiempo me enteré e informé sobre dicha campaña sentí una genuina admiracion por que una empresa tuviera el valor de sacrificar utilidades y valor de las acciones en aras de una inversion a tan largo plazo (20 años o más)

Hoy, mirando un anuncio de Chevron que tiene mas o menos el mismo tono de aquellos primeros de Shell, se me ocurrió la peregrina asociacion de ideas ente estrategia de posicionamiento de producto y establecimiento de valor percibido.

A que carajos me refiero? Pienso que, en efecto, el fin de la era del petróleo se acerca. No son diez años pero tampoco durara 50 más. Pienso que los avances tecnológicos producirán fuentes de energía mucho más baratas y eficientes que las fabricas de humo. Pero que, como en los casinos, la casa nunca pierde y que todas estas campañas de concientizacion (British Petroleum tambien tiene la suya) corresponden a un esfuerzo por fijar en la mente de la gente que la energia tiene un valor y que aunque el costo de producirla sea menor, o mucho menor del que se vende, se seguirá vendiendo a valor percibido y no en relación con los costos, quizá muy bajos, que pueda tener.

Asi, el mundo seguirá pagando el precio de las calorías de los cacahuates mientras podría recibir la proteína (la energia) con el costo calórico de un par de piezas de pollo o de dos vasos de leche.

Armando Samano lo opinó a las 2:39 p.m.

TJ 

    
Si, ahora si voy a Tijuana

Armando Samano lo opinó a las 2:39 p.m.

miércoles, enero 11, 2006

Sencillos 

    
El tema no termina nunca. Hoy en la comida discutíamos sobre la factibilidad de realizar el objetivo de negocios de la empresa (incremento de 64% en ventas) comparada con la posibilidad de conseguirle "pareja definitiva" a la Directora de Consultoría, una señora de 4x años (donde x>5) que se casó cuando tuvo 20 y se divorció tres años después y desde entonces ha disfrutado de las, supongo que también, exquisitas mieles de la soltería.

Mientras que yo opiné que por el propio bien de ella se debería dejar de intentar tal tarea, mi jefe obstinóse en que sí era posible e incluso deseable. Yo admiro mucho a mi jefe respecto a negocios y capacidad gerencial, es un tipo MUY competente. Pero en cuestiones de vida diaria tenemos visiones muy diferentes.

Retomando mis lecturas blogueras me encuentro hoy, también, con este post que aborda el mismo tema desde una óptica 20 y pico años más fresca. Curiosa e interesantemente, mi jefe pertenece al estrato socioeconómico que hostiga tanto a la blogheroína en cuestión.

Yo procuro no hacer etiquetas porque me enseñaron, desde muy niño (sí, con escritura cuneiforme), los diagramas de Venn, la teoría básica de conjuntos y las uniones y las intersecciones. Pero definitivamente el prejuicio sobre la "necesidad de tener vida en pareja" de la clase media mexicana es enorme. Y por lo tanto la presión social para quien disfruta la soltería es correspondiente. Lo padezco mucho más de cerca con mis hermanas: Patricia, de 32 años, sin pareja formal desde tiempos de la Perestroika y sin visos de conseguir un padre para el hijo que sí quiere tener y Laura, mi hermana de 33, tampoco tiene pareja pero ella se maneja casi con puros niños (que también cargan con el prejuicio y le preguntan bastante) así que la presión es diferente, más chiquilla.

Verde me preguntaba, poco antes de irse, que qué onda con la fundación de la vida familiar, el amor y el desamor. Por más que me cansé de decirle que el amor y la vida familiar requieren de una receta MUY diferente a las que se utilizan en las relaciones de solteros, creo que nunca me creyó.

Sin embargo, creo, pensándolo mejor, que sí hubo algo que le pude decir a Verde al respecto que pudiera haberle hecho sentido: El matrimonio, la vida en pareja, es igual que el noviazgo y la soltería, muy disfrutable si se sabe vivir en felicidad. Ya el oficio de hacer duradera la felicidad en equis o ye estado sí requiere otras habilidades, pero de entrada, irse moviendo entre soltería, noviazgo, parejas con ropa en la casa, arrejuntes y matrimonios es un camino que yo creo es perfectamente válido (la errabundez del status marital) siempre que se viva con la conciencia de que a uno le gusta eso y no se la viva anhelando la estabilidad y la permanencia.

Armando Samano lo opinó a las 6:33 p.m.

martes, enero 10, 2006

Vengo temprano 

    
La vuelta a clases y el inicio de año me devuelven una hora y media diaria que dedicaba al ocio de leer, navegar y escribir por internet y que había perdido los últimos dos meses de 2005. Le comentaba tanto a Edith como a mi jefe que si la lucha del año pasado fue por dinero, la de este año será por tiempo. Tenemos que ganar más por cada segundo gastado o utilizado. Si "optimizar" es el nombre del juego en todo lo que vendemos, creo que también debería ser el nombre de mucho de lo que hacemos.

Espero organizar mi tiempo para leer mi blogroll y haber bosquejado un post para antes de las 9 am. Espero organizar mi tiempo para haberme bañado, ayudado con el primer cambio de pañal y el primer alimento del día de bebé (para después de abril). Para leer un poco en las noches sobre átomos y no sobre pantallas. Encontrar un tiempo para un café y una hora de contemplación sin prisas.

Por ahí leí alguna vez un ensayo que antagonizaba con los evangelistas del "madrugarismo". Yo soy, por "principios" y fisiológicamente, vampiro (se imaginan un vampiro gordo?). Me gusta vivir y quedarme despierto noche, 1 ó 2 de la mañana todos los días. Nuestra formación como pareja tuvo como momentos estelares y memorables las caminatas en la madrugada desde el Cine Diana, sobre Paseo de la Reforma, a Liverpool y Florencia, donde vivíamos, en plena Zona Rosa. Las caminatas que recomiendan los doctores para el embarazo. Lentas y por lo tanto prolongadas, muy disfrutables.

Y así estiro el tiempo. Ahora con Jimena en horarios nazis (sé que todo mundo se levanta temprano, ruego paciencia y que me dejen quejarme) debo iniciar labores desde las 7:30 am, que es para mí una hora demasiado temprana. Pero no es estirable. No importa lo temprano que uno se levante, la mañana no es estirable como la noche, siempre hay el sentido de prisa, de acontecimientos que ya están más cerca (citas, llamadas, tareas pendientes). La mañana nos ocupa y se ocupa de hacer y la noche de estirar, de prolongar. Es tiempo para mí de entender la naturaleza de los horarios y aprovecharla mejor.

Armando Samano lo opinó a las 7:55 a.m.

lunes, enero 09, 2006

Cómo volar 

    
Alanis Morissette lanzó un cover de una rola que en su tiempo me gustó tremendamente mucho y que ahora, en una circunstancia completamente distinta, me sigue haciendo sentir adolescente.

Marcelo Ebrard, candidato del gobernante PRD al Gobierno de Chilangolandia, ha prometido guarderías para las madres trabajadoras. Yo creo que ese es un gran pendiente de la sociendad mexicana, el encontrar la forma de que las madres trabajen y que los hijos tengan un lugar digno donde estar. Cerca de casa hay una guardería (creo que es del DIF) que está no solo digna sino que hasta "bonita" alcanza. Pero mi "yo, capitalista" se pregunta y le pregunta al Carnal Marcelo: ¿Es el papel del Gobierno crear y mantener guarderías?

Opino que la lucha laboral es personal. Opino que si consideramos que el Gobierno nos debe dar guarderías gratis para que cada familia realicemos nuestros sueños bien podría ayudarnos con ropa o zapatos o peluquería, todo eso también muy necesario.

Si por la especial coyuntura demográfica que vivimos (se dice que nuestra población empezará a disminuir en unos 10 o 15 años) se estima necesario hacer esa inversión para aprovechar a la masa demográfica (como si los empleos estuvieran ahí, esperando solamente a que las madres trabajadoras puedan dejar a sus hijos en guarderías) pues bien podrían considerarse otras opciones, como subsidios o estímulos fiscales para prestaciones de esa naturaleza. Canalizar gasto es menos malo que crear una burocracia que, cuando haya menos niños que adultos, saldrá sobrando y habrá salido carísima.

Yo eso entiendo por volar: agarrar lo que es de uno, tomarlo todo, llevárselo todo y seguirse moviendo. Sí, desde siempre me he sentido un poco loco. A little crazy.

Armando Samano lo opinó a las 9:23 a.m.

viernes, enero 06, 2006

Deudas 

    
Le debo un post a verde, que hoy se va del DF a seguir su vida en un lugar muchísimo más chido (pero menos chido también), sobre cursos en línea de lectura de comprensión para niños que haga "técnicamente viable" el asunto de las laptops de 100 varos.

Le debo un post a logovo contándole cómo le fue a Jimena en las fiestas y los regalos de Santa y Reyes

Le debo un post a mis colegas TJ avisándoles que estaré, finalmente, por allá una noche la próxima semana.

Me debo un post a mí que me ayude a encarrilarme de nuevo en el sano hábito del blogueo, ninguno de los últimos 8 ó 10 que he hecho lo ha conseguido.

Y es buena época para pagar deudas, creo.

Armando Samano lo opinó a las 11:51 a.m.