There is no such thing as WOM

viernes, enero 13, 2006

Proteínas 

    
Leyendo la informacion nutrimental en el empaque de los cacahuates que dan en el avión descubro con sorpresa que una de estas bolsitas tan despreciadas por todos los viajeros frecuentes y no tan frecuentes contienen 7% del porcentaje de ingesta diaria recomendada de proteínas.

Esto quiere decir que si yo quisiera basar mi ingesta de proteínas diaria en cacahuates japoneses tendría que consumir 365 gramos y con eso tendría garantizada mi ración debida de proteínas diarias. Adiós pollo, pescado y mucho más adiós a las carnes rojas.

Uno de los varios inconvenientes que yo le vería a esta dieta es que tal cantidad de cacahuates representarian 1800 calorías!!! Eso me llevaría a completar mi sana dieta proteínica con lechuguitas solamente.

Hace cinco o seis años (quizá mas) la empresa petrolera británico-holandesa Shell comenzó una campaña de imagen, mercadotecnia y comunicacion enfocada a promover sus esfuerzos en Investigacion y Desarrollo sobre fuentes de energia más limpias y amables con el ambiente. Hubo un evento en el que algunos accionistas demandaron a la empresa porque decían que con esa campaña Shell estaba provocando una baja en el precio de las acciones. Cuando en ese tiempo me enteré e informé sobre dicha campaña sentí una genuina admiracion por que una empresa tuviera el valor de sacrificar utilidades y valor de las acciones en aras de una inversion a tan largo plazo (20 años o más)

Hoy, mirando un anuncio de Chevron que tiene mas o menos el mismo tono de aquellos primeros de Shell, se me ocurrió la peregrina asociacion de ideas ente estrategia de posicionamiento de producto y establecimiento de valor percibido.

A que carajos me refiero? Pienso que, en efecto, el fin de la era del petróleo se acerca. No son diez años pero tampoco durara 50 más. Pienso que los avances tecnológicos producirán fuentes de energía mucho más baratas y eficientes que las fabricas de humo. Pero que, como en los casinos, la casa nunca pierde y que todas estas campañas de concientizacion (British Petroleum tambien tiene la suya) corresponden a un esfuerzo por fijar en la mente de la gente que la energia tiene un valor y que aunque el costo de producirla sea menor, o mucho menor del que se vende, se seguirá vendiendo a valor percibido y no en relación con los costos, quizá muy bajos, que pueda tener.

Asi, el mundo seguirá pagando el precio de las calorías de los cacahuates mientras podría recibir la proteína (la energia) con el costo calórico de un par de piezas de pollo o de dos vasos de leche.

Armando Samano lo opinó a las 2:39 p.m.