martes, abril 12, 2005

Impasse blogoesférico

Mi camarada Semidios y yo hemos comentado últimamente la terrible pachorra que ataca a la blogósfera mexicana y en general, quizá, a la hispana. La Iglesia Batiana (ese post se queda en los anales blogosféricos como el Evangelio según Jesucristo) se quedó sin enemigos y nuestro Santo Padre ya anda buscando chamba en otras iglesias de la aburrición que le ha dado mientras el Ratzinger Batiano ya también busca su independencia. Hubo un tiempo, unos dos años, cuando yo solamente era lector de blogs, que Perikueto (quien por cierto anda cumpliendo blogaños) se dedicó a acosar (no sexualmente, brincos dieran) a los dos "grandes" de la blogósfera mexicana, Diego y Eduardo. Los resultaros fueron divertidos, pero mucho de ello ha sido incluso borrado.

En España las luchas fraticidas de las que yo solo leí fragmentos inconexos han acabado, creo, con todos aquellos intentos de bitacoras.net, blogalia, blogia, y demás directorios para que sólo sobreviviera, criticado sí, pero superviviente como cucaracha, bitacoras.com. Los veneblogs vivieron, con el Golpe a Chávez y luego el plebiscito, una ebullición inusitada para después, de forma extraña volverse a sumergir en un letargo poco comprensible. Ya no hay Mujer Gorda que despierte la curiosidad de saber quién chingados escribe algo tan divertido.

Ya los grupos de blogamigos estamos hechos. Vuarnet describe bien la situación del establishment bloguero y de sus acarreados y detractores. Los blogbrothers tienen bien asegurada su clientela pero nuestro voyerismo no alcanza a seguir a tantas cámaras simultáneas. El Big Brother himself ha hecho poco para seguir polémicas, aunque debo reconocerle que él siempre ha ido por su carril. Los blogueros culturosos siguen también en lo suyo y nunca interactuaron mucho con la plebe bloguera. Me refiero en específico a Alberto Chimal, Heriberto Yépez, Del Valle Notes, Guillermo Fadanelli y algunos otros. Hubo, hay, blogs-puente entre "ellos" y "nosotros" (nótese la clara influencia pinkfloydiana), Humphrey Bloggart, Julio Salinas, Solzimer, Rafadro. El problema no es tanto por ahí, esos grupos son cerrados en lo físico y es normal que sean cerrados en lo virtual

Lo que más me preocupa es mi incapacidad de encontrar nuevas sorpresas. Estoy seguro que es en gran medida problema mío. La blogo-cosa sigue ahí, y cada día más grande. Prueba son las cada vez más concurridas reuniones de blogueros en el DF. Mucha gente y cada vez más dificil seguir la pista o buscar algún hilo o hebra de la cual jalar para encontrar la sorpresa. Y eso pasa igual para leer que para escribir. Uno de los blogueros menos conocidos y más constantes que he seguido el último año acaba de declarar lo mismo, se está quedando sin ideas. Linkear por denuesto o admiración se está volviendo "anti-ético", lo ideal es que cada quién guarde sus lectorcitos.

Yo me estoy quedando atrapado en lecturas y escrituras y no me gusta. ¿Alguna idea o sugerencia?