There is no such thing as WOM

jueves, noviembre 06, 2003

Inevitable 

    
Matrix Revolutions no me decepcionó. Porque no esperaba nada de ella.

Cuando salió Reloaded yo tenía la impresión de que había algo más ahí. Mi ignorancia es grande y ese link ayudó a calmar un poco mi alma intranquila. Cuando salió la primera Matrix leí una enorme reseña en algún foro que disertaba abundante, eruditamente (autosic) sobre si Matrix es o no cyberpunk. Dicha reseña era una delicia de referencias pero se podía resumir en que no, Matrix es un extraño licuado de agua (metafísica) y aceite (cyberpunk).

Y que sobre todo, fallaba en lo que prometía, porque prometía lo que todos esperaban para entregar un mensaje que, de otro modo, nadie hubiera asimilado. Revolutions me pareció, a primera (de varias) vista, sólo la cereza del pastel. Que no hubiera habido Pitonisa a la vieja usanza desencantó el hechizo. Pero permanece el papel de la fe o la creencia que se convierte en el fiel de la balanza, en el factor que nos empuja a decidir. Elección era el mantra de Neo.

Edith y yo elegimos que nos gustara. De eso se trata toda la película, de elegir si te gusta o no. Fuimos al Cinemex Universidad (Cinépolis Universidad, perdóname, extrañe tu súper pantalla y tu sonido THX, pero ya no tenían boletos ahí) y la colección de seres dispuestos a desvelarse hasta las 2 y media am en miércoles sin ayuda de algún químico corporal (café, tequila o ácido clorhídrico) fue de lo más divertido. Éramos puros freaks, puro fenómeno, todos con alguna característica física de notable inadaptación. Por eso debato el punto de que Matrix hereda o sustituye a Star Wars. Star Wars es mucho más infantil (héroes, villanos, épica), y pocos personajes menos infantiles se me ocurren que el Arquitecto y el Merovingio, pocas tramas menos infantiles que una película con estructura argumental de algoritmo basado en objetos y bueno, sí, épica sí es.

Si no has visto la película, y no te gusta que te cuenten el final, no sigas leyendo (Gracias a JAG por la sugerencia)

En honor a la verdad, sí estoy desencantado. Me hubiera gustado algún soliloquio más del Arquitecto, o algo así. Algo que no fuera tan religioso como Neo en posición de crucificado o Edipo ciego.

Quizá, ahora verbalizándolo, lo que me hubiera gustado es que la película sí terminara y no se quedara abierta la puerta para una resurrección. Sí, eso, no me gustan las resurrecciones, no les creo

Armando Samano lo opinó a las 5:25 p.m.