There is no such thing as WOM

martes, julio 27, 2004

El pasado nos vuelve a pasar 

    
Es indispensable hacer el análisis de rigor. Esto no son enchiladas. Hay que entender a fondo los mecanismos que rigen la sociedad antes de emitir juicios a lo tonto.

En el único diario "grande" de México que sigue siendo de libre acceso y gratuito se puede revisar la enorme cantidad de reacciones que generó la noticia de que los responsables políticos de la matanza conocida como "el halconazo" en 1971 en México no serían juzgados puesto que sus delitos, si los hubo, prescribieron hace 3 años. Sí, las leyes en México señalan una pena de 20 a 40 años por genocidio, y existe una ley de prescribilidad de los delitos. Si ha transcurrido más tiempo de "la media" (el punto medio entre la pena mínima y máxima posible) de la pena convencional con la que se castiga dicho delito, el delito ya no pude juzgarse. Si tienen dudas respecto al porqué de esta ley y de porqué las penas al genocidio son relativamente breves, por favor diríjanse con este, este y este otro abogados, yo soy albañil.

Y así como se puede ver que todo mundo opinó antes, durante y después del proceso del juez al respecto de dicho caso, se podrá saber que hay mucha información política, pero cero, cero absoluto de información específica. No se sabe, específicamente, las razones por las que el Juez no obsequió las órdenes de arresto correspondientes. Yo, consultando con un blog-abogado, obtuve información de que, si como parece, la acusación fue desestimada por prescripción, sí había elementos que podrían ser constitutivos de delito. Es decir, había pruebas suficientes como para iniciar una investigación. Pero no hay información fidedigna al respecto. Nuestro sistema de información pública es patéticamente oscuro y cualquier posibilidad de juicio racional es nula, al no tener la información mínima requerida.

Por otro lado, también pudo ser que el juez no encontrara elementos constitutivos del delito que el fiscal estaba solicitando. El genocidio es una palabra muy fuerte que, creo yo, ha sido empleada con demasiado dramatismo en estos sucesos. Represión, matanza, quizá son palabras que se ajusten mejor. Hablar de genocidio en esos casos, en los mexicanos, me suena un poco (así me suena, diría Mantequilla)  irrespetuoso a los grandes holocaustos históricos: los nazis, los gulag, incluso los de Argentina y Chile, verdaderas masacres masivas. La represión selectiva, igual de condenable pero quizá algo menos salvaje (o qué sé yo, sé que no son iguales) debería tipificarse como otro tipo de delito. Terrorismo de Estado, le llaman algunos. Quizá eso. Eso me suena más aproximado. Pero eso no lo podemos saber, no podemos saber cómo fue que el juez desestimó los requerimientos de la fiscalía.

¿Qué pasa?, ¿Porqué no demandamos esa información, la única importante, en lugar de hacer juicios a lo menso? Bueno, pues eso hago, queremos esa información. Queremos entender y saber si el Fiscal es un idiota o Echeverría es un pillo con mucha suerte o si nos estamos orinando fuera de la bacinica. Que no nos vuelva a pasar, que sepamos qué pasó, y porqué pasó, para que no nos vuelva a pasar.

Armando Samano lo opinó a las 8:30 p.m.