There is no such thing as WOM

jueves, septiembre 07, 2006

Rebanadas de espacio-tiempo 

    
Leí ayer un post que me ha dado comezón desde entonces y no supe bien porqué hasta hace una hora.

Tal y como le comenté al Huevo, su post no me gustó a pesar de estar de acuerdo con mucho de lo que el post dice y quiere decir (lo que dice entre líneas). Hace rato, platicando con Salvador Leal sobre algo completamente diferente, entendí lo que no me gustó del post.

El post es una excelente demostración matemática de que x + 2 = 4 donde x parece ser 2 pero no lo es. Es decir, parte de una premisa errónea que asume cierta y de ahí desarrolla, con impecable lógica, toda una teoría de varias explicaciones universales. Por ahí le atina a varias conclusiones, pero está fundamentalmente mal en sus premisas.

No hay tal cosa como "hombres" y "niños". No hay tal cosa como "crecer". Una de las razones por las que yo abogo mucho en mi círculo social por la soltería es porque sé que la vida en pareja es una rareza, una condición anormal del ser humano. No hay complementos. La pareja es, igual que Dios, un invento existencial del género humano en un vano intento de curar su soledad. Eso desde el punto de vista de la psique. La extraordinaria fecundidad del género humano y su, hasta ahora, exitosa reproducción, se debe solamente a que podemos reproducirnos y nos gusta reproducirnos (o intentarlo) en cualquier época del año.

Huevo afirma que es mejor el niño con huevos (valor para retar varias circunstancias) que un hombre con pañales (cobarde que no sabe sino cagarse de su actual vida). Y de ahí desarrolla una larga teoría sobre un valor que sí es fundamental, la independencia. La premisa es incorrecta. No es mejor un niño con valor que un hombre con cobardía, sólo son diferentes porque son momentos diferentes. Descubrir las trampas de los clichés sociales es importante y necesario, pero no es sustantivo. Lo sustantivo es entender que cuando se dice: "yo soy yo y mi circusntancia" hay un claro orden. Primero uno es individuo y después viene la circunstancia.

Y la circunstancia es esa cosa que es muy complicada de entender que se llama "espacio-tiempo". Somos, primero nosotros mismos, luego el lugar en el que estamos y luego el tiempo en el que estamos. Así para cada cosa, fuimos diferentes en otros lugares y en otras épocas, pero no se puede comparar lo que fuimos con lo que somos porque las circunstancias cambian. El hombre es un ser que tiene la capacidad de modificar su circunstancia parcialmente (su espacio) y sin embargo no tiene, todavía, la facultad de cambiar su tiempo. Y es eso lo que genera la noción (y la angustia) del crecimiento. Podemos cambiar lo que nos rodea en espacio pero no podemos movernos (o desmovernos) en el tiempo. Podemos jugar con la ilusión del tiempo, de permanecer estacionados, o ir hacia adelante o viajar hacia atrás o coexistir en diferentes momentos del tiempo. Todas esas opciones, cualesquiera, son ilusiones.

Es por eso que no me gustó el post del Huevo. Porque compara espacios-tiempos y asume "yo"'s únicos. Compara su "yo y mi circunstancia" con el "yo y mi circunstancia" de su amigo, asumiendo que tienen "yo"s similares pero que la circunstancia actual es mejor. No hay mejores, hay diferentes. La felicidad, incluso, no garantiza mejoría. En lo que sí atina el Huevo es que, justamente, la capacidad que distingue al ser humano es la capacidad de modificar su circunstancia (jugar XBox vs. estar infelizmente amarrado). Entre mejor se ejerza esa capacidad mejor "parece" el ser humano en un punto específico del espacio-tiempo. Pero la evaluación sobre "mejor" no debiera ser, creo yo, sobre un punto específico del espacio-tiempo, sino a través de su continum. Y lo único que permanece a través del espacio-tiempo (de su circunstancia) es el "yo".

En algún post reciente toqué tangencialmente el tema del éxito. Concluí, sin escribirlo, que el éxito no se alcanza nunca pero hay gente que se dedica a perseguirlo y hay gente que no lo hace. Se llama ambición. La crítica que el Huevo percibe a su estilo de vida está en la forma como la gente ve sus ambiciones y cómo sus actos lo llevan hacia ellas. Son, de nuevo, clichés sociales. El Huevo tiene SUS ambiciones y hace bien en exigir que no se le critiquen puesto que son tan válidas como las de cualquiera. Lo que no está bien es que mida lo demás conforme se molesta que lo midan a él. Eso es lo que no me gustó de su post.

Armando Samano lo opinó a las 3:52 p.m.