viernes, septiembre 15, 2006

Discapacitado

Acabo de decir que no sé que haría sin mi laptop. Pues más me vale irlo averiguando porque me acabo de quedar sin ella. De hecho este nuevo post lo hago desde otra laptop que me compraron de emergencia en la oficina pero la anterior valió chetos y como Dell se tarda 15 a 20 días en entregar y un esclavo como yo no puede dejar de trabajar tanto tiempo, me atendieron con una Gateway mientras.

Nos vaciaron la oficina ayer a la hora de la comida en las narices de varios de los compañeros de trabajo (yo estaba comiendo) y miles de factores circunstanciales (falta de respaldo, "hubieras" surtidos, costumbres rotas) me hacen sentir como un imbécil. Yo sé/sabía que mi laptop era muy valiosa para mí. Yo predico y trato de practir el desapego zen. Y sin embargo de tanta rabia ayer, me dio una terrible depresión.

Tengo buenos mecanismos de reconstrucción y autodefensa contra agresiones que pueda cometer contra mi mismo. Pero sin miedo a equivocarme, la de ayer fue la pérdida más grave que he tenido en muchos, muchísimos años.

Me toca reconstruir, trabajar aún más.