There is no such thing as WOM

miércoles, mayo 10, 2006

La destrucción del mito 

    
Hay un ejecutivo paralelo a Steve Jobs en la industria informática que tiene mucho menos sex appeal y sin embargo una historia de confrontación y rebeldía aún más radical y "alternativa" que el arquitecto de la Mac.

Scott McNealy renunció hace unos días a su puesto como CEO de Sun Microsystems. Cuando empecé en el mundo de los bytes (hace más tiempo del que la mayoría de la blogósfera salió de la secundaria) había un grial absoluto de geekez y no era ser maquero, que ciertamente era el segundo lugar, sino "saber Solaris". Yo escuché por primera vez el término ya crecidito, nunca he pertenecido a la vanguardia, en 1990. Lo escuché de un colega geek que hablaba como, imagino, hablaba Platón de Atlantis; un concepto muy cercano a La Neta® (feben dixit). Solaris (desde el nombrecito) era el sistema operativo que te permitía, como pr0gr4m4d0r, ser Dios (sí, el Todopoderoso), si los maqueros miraban por encima del hombro a los peceros, la "gente bonita" de la TI estaba definitivamente en Solaris. En Solaris cocinaban dos Proyectos Manhattan al mismo tiempo: La aniquilación de los mainframes de IBM (la división mainframes de IBM era 50 veces más grande que el burdo objetivo de Steve Jobs en los 80's, la división PC's) y la construcción de Internet.

Sí, menuda cosa. De ser nadie (Sun Microsystems era nadie a principios de los 80, cuando fue fundada) se convirtió en la verdadera amenaza del establishment de la TI (Tecnología de la Información), poniendo en jaque a Microsoft por un lado (prometiendo eliminar la necesidad del desktop) y a IBM por el otro (eliminando el "Big Iron" o, como aún les decimos en español, los "fierros"). Si tuviera que comparar, diría que la Sun era la Alemania Nazi de la 2a. Guerra Mundial y que abrió una guerra en dos frentes, en una especie de promesa-cruzada para romper el orden establecido.

Lo interesante fue que, al igual que la Alemania de Hitler, el Sun de McNealy tuvo un inicio fulgurante y avasallador. En 1998, en el apogeo de las puntocom, Sun domninaba 80% del tráfico (en Hardware) y 70% de las aplicaciones (con Java) en Internet. Todos los postulados de las diferentes generaciones de web (1.0, 2.0, 3.1416, etc.) fueron enunciados desde entonces por McNealy y su eminencia gris, Bill Joy.

Pero no hay rebeldía radical sin amenaza de destrucción total. No sabría yo decir si como causa o como consecuencia (o un misterioso cruce de ambas) de la caída de la web 1.0, fue justamente Bill Joy quien postuló las bases de lo que sería el ejercicio intelectual de la década: Predecir el futuro y cómo la tecnología nos afectará. Joy se retiró de Sun en 2003 y McNealy, comprometido con el legado que ambos construyeron (TCP/IP y el shell csh!!) ha durado hasta estos días en los que, sin retos de tecnología verdaderamente desafiantes y en fase de plena mercanitlización de sus "foundations", vieron caer lentamente su castillo de naipes. Sun es ahora poco venerada por la comunidad geek, que ha vendido su corazón al postor más sexy y también más insustancial (ahora que Mac es "Intel Inside" no son otra cosa sino ardillas, es decir ratas con vestido de noche), en estos tiempos de "Guerra Fría" entre Microsoft/Intel y la Web 2.0, como en todo, las ideologías han desaparecido y solo queda la difusa realidad.

Armando Samano lo opinó a las 11:26 p.m.